Autor: Onnega
lunes, 25 de febrero de 2008
Sección: Sobre los nombres
Información publicada por: Onnega
Mostrado 31.031 veces.


Ir a los comentarios

Etimología de Maragato

                                            A mis bisabuelos Pilar y Ramón, maragatos

Julio Caro Baroja en Los pueblos de España, 1946, nos dice de los maragatos que “hay grandes indicios de que se trata de una antigua unidad social astur con tendencias muy conservadoras”, mencionando entre ellas la covada. A pesar de ello, continúa con la tradición de suponerle a este pueblo un origen moro:

“Si se tiene en cuenta que en latín "maurice" significa a la manera de los moros, y que "mauricus" significa propio de aquéllos, la base "mauricatus" para el nombre de "maragatos" es legítima, pero ésta querría decir "los que han vivido o han estado a la manera de los moros".

Partamos pues, como se ha dicho en otras ocasiones (Sarmiento), de que la base “mauricatus” es plausible para el etnónimo. Se trata del mismo nombre que llevó el rey leonés Mauregato: Mauricatus (Crónica Rotense, año 880). Antropónimo que, en caso genitivo, origina en Galicia, de forma fehacientemente documentada, el topónimo Morgade.

Curiosamente en gallego-portugués existe un término “morgado” que se define como:

(1) Filho primogénito ou herdeiro de possuidor de bens vinculados. (2) Filho mais velho, ou filho único. (3) Vínculo indivisível e inalienável que, numa família, se transmitia de primogénito em primogénito, e em linha recta varonil. Dicionário e-Estraviz.

Lo habitual es considerar “morgado” proveniente del latín *maioraticu. *Maioraticu evoluciona a mayorádego > mayoradgo > mayorazgo en castellano / maorádego en gallego. Pero para la forma morgado gallega resulta muy complicado explicar esa metátesis de consonantes y la presencia de la a: -ticu > -dego > ¿-gado?

En fin, que lo ideal sería poder demostrar que “morgado” proviene de un nombre común “mauricatus”, dicho término tendría que contener un sema con el significado de “mayor, grande”, así podría aplicarse como antropónimo al primogénito, y usarse como nombre común para referirse a herencias vinculadas. Fonéticamente, además, la evolución no ofrece problema alguno, exactamente igual que la que ha sufrido el topónimo Morgade, exceptuando el caso genitivo de este último: las consabidas sonorizaciones de las sordas (sonidos k y t > g y d), y apertura del segundo formante del diptongo maur > maor, que en gallego-portugués acaba monoptongando en mor.

El indicio de que Mauricatus como nombre propio significaba “el mayor” nos lo ofrece Alfonso X. Aunque fruto de una relación ilegítima, el rey Mauregato era mayor que su hermano (en otros fragmentos se presentan como tío y sobrino), y por tanto le asistía el derecho al trono: “Et el Rey Mauregato fuera fijo del Rey froylano de ganancia [bastardo]. Et este Rey froylano dexo por su heredero; al Rey don Alffonsso su fijo que era el mayor & el lindo [legítimo, en este contexto, por oposición a “de ganancia”]. Et por que era Mauregato mayor de días que el Rey don Alffonsso. con cobdicia de Reynar ell; fue fablar con los moros” (Historia de España, Alfonso X, s. XIII).

Esta base *MAWR- que hemos reconstruido con el significado de “mayor” podría remitir al latín MAIORE, “mayor, grande, anciano, antepasado”. En ocasiones la yod intervocálica se pierde MAIORE > MAOR / MAWR, como formas alternantes. En otras la yod se conserva: el verbo antiguo "mayorgar" y el adjetivo "mayorgado" señalan sin duda en este sentido de derivados del latín MAIORE. Veámoslos en unos interesantes contextos, el primero de paso nos aclara la situación en que se vio Mauregato:

-“Quando ouier vn omne dos mugeres, la vna amada e la otra aborresçida, e le parieren fijos la amada e la aborresçida, e fuer el fijo primero dela aborresçida;
E sera, el dia que heredare asus fijos lo que fuer suyo, del non podrá mayorgar al fijo dela amada sobre el fijo dela aborresçida el mayor” (Biblia Ladinada, 1400).

-“Esta cueva mia era Que yo la uve eredado; Mi padre me la diera Que yo son el mayorgado” (Poema de Yosef, c 1400).

Suponemos entonces que hubo una forma latinovulgar *maioricar de la que deriva el adjetivo (participio) *maioricatu con el significado de “vinculeiro” en gallego, el hijo mayor al que se le da la parte indivisible de la herencia, o al que de alguna forma se deja mejorado.

*maioricatu > morgado (gallego), mayorgado (español antiguo o judeoespañol), mauricatu (leonés medieval).

Retomemos ahora la relación mauricatu-maragato, que ya había establecido el Padre Sarmiento en Sobre el origen de los Maragatos, año 1768, y que tan adecuada le parece a Caro Baroja, aunque la use con otros fines. La obra de Sarmiento contiene diversas propuestas y no es muy conocida esta parte: “Reflexionando yo en qual seria el principio de esta fábula contra los maragatos [su supuesto origen moro], vine á parar en que solo ha sido el sonsonete de una voz mal entendida. Esta es la voz maragato, que ó por mote ó por el color, ó por otro motivo se aplicó al Rey de Asturias, Mauregato, hijo del Rey Don Alonso el Católico. Aquel enigmatico Rey se llamó en latin Maurecatus: y en castellano antiguo Morogato, y hoy Mauregato, el qual según dicen, murió el año 789. El sonsonete de la voz Maure, y de la voz Moro, tomado á vulto, hizo creer, que en la voz Maurecato, y en la voz Margato, entraba algo de morisma y mahometanismo” (según ed. del Semanario erudito de Antonio Valladares, 1787, pg. 181-2).

Es decir, Sarmiento considera aquí que:

1. Ambos términos maragato y Mauregato son simples variantes fónicas.

2. Reconoce una falsa etimología por el cruce “de sonsonete” con la palabra moro < lat. maurus.

En resumen, no sé si cabría preguntarse si los maragatos recibieron este nombre por apoyar al rey Mauregato; dudo de que haya sido al revés como proponía Sarmiento, pues el antropónimo del rey parece motivado por el hecho de ser el mayor de los hijos. Lo que supongo más probable es que así se les designó por ser todos ellos mayorazgos (1), una “antigua unidad social astur” fuertemente cohesionada, ligada a un territorio que se sentía como indivisible. O, calcando la frase carobarojiana, “los que han vivido o han estado a la manera de los mayores”, con la acepción de anciano, antepasado, que tenía también el latín MAIORE. Esta “manera de los mayores” habría llegado hasta prácticamente nuestros días con las antiquísimas tradiciones (2) que apenas ya se conservan (boda maragata), indumentaria del traje típico (bombachas masculinas), endogamia, covada.

Étimo alternativo para la base MAWR-: celta MAWR-, “grande”. Por ejemplo el topónimo bretón Morcat: “la forme ancienne du nom se conserve dans Morgat, chapelle de la paroisse. Les éléments du composé sont mor 'grand' ou 'mer' et cat 'combat', les deux très communs dans l'onomastique vieillebretonne” (3). Parece que se trata del mismo tipo de topónimo que el Morgade gallego, de ser así no estaría de acuerdo con la segmentación en cat, “combate”, que propone Smith.

(1) Un amplio análisis de lo enraizada que estaba esta peculiaridad del mayorazgo en la Maragatería en los siglos XVII y XVIII se encuentra en el libro de Laureano Rubio Pérez, La burguesía maragata, Universidad de León, 1995. Esta institución no sólo afectaba a la transmisión de la propiedad, sino que en ella residía la perpetuación del linaje, por ello determinaba unas u otras alianzas entre familias. Véase por ejemplo este párrafo: “El mayorazgo como expresión de élite social: una cuestión más sociológica que real o económica. Dentro de este alto porcentaje de testadores que, como vimos, modifican el sistema de reparto igualitario mediante la utilización de los bienes que entran en el quinto de libre disposición y en el tercio de mejora, ocupan un destacado lugar aquellas familias arrieras maragatas que desde una posición social y económica estable deciden de alguna forma plasmar y perpetuar su memoria y el propio linaje a través de la adopción de la figura o instrumento jurídico propio de la nobleza a través del cual ésta vincula su patrimonio al hijo mayor evitando así la dispersión y la posible enejenación”.

(2) En Andiñuela el día primero de año "tres mozos vestidos de oveja y con caretas y cencerros tiraban de un arado y delante iba otro vestido de blanco -"El Blanquillo"- con un largo palo o tridente en el que colgaban chicharrones y torreznos acompañando al grupo dos parejas, una engalanada y otra con harapos, y todos fingían arar sembrando ceniza en lugar de grano, y luego danzaban". Mª Concepción Casado Lobato, León, vida y cultura española, Madrid, 1977.

(3) William B. S. Smith, De la Toponymie Bretonne Dictionnaire Étymologique, Language, 1940, 16 (2), pg. 3-136.

ARTÍCULOS RELACIONADOS EN CELTIBERIA.NET

Maragatos y Maragatería, por Silmarillion

Petroglifos en Maragatería, por Tanos



Comentarios

Tijera Pulsa este icono si opinas que la información está fuera de lugar, no tiene rigor o es de nulo interés.
Tu único clic no la borarrá, pero contribuirá a que la sabiduría del grupo pueda funcionar correctamente.


  1. Hay 1 comentarios.
    1

Si te registras como usuario, podrás añadir comentarios a este artículo.

Volver arriba