Autor: Ñervatu
domingo, 03 de febrero de 2008
Sección: TardoAntigüedad
Información publicada por: Ñervatu
Mostrado 48.259 veces.


Ir a los comentarios

La verdadera dimensión de la Invasión Musulmana.

Recientemente se ha puesto en solfa la Invasión musulmana del siglo VIII, incluso Olague y otros autores la han negado; pero en este foro vamos a intentar demostrar la falsedad de dichas tesis.

Una Invasión Masiva

La expansión Islámica por el Magreb, Occidente y otras partes del mundo se debió en primer lugar a la fuerza del Islam y al misticismo que impregnaba en sus seguidores; pero también a  un vacío de poder tras la caida del Imperio Romano Occidental y el debilitamiento del Imperio Romano Oriental y del Imperio Persa.

Asi pues la invasión de la Península Ibérica no es un hecho aislado sino que es un eslabón de la expansión musulmana; la singularidad de dicha invasión es que fue anticipada y propiciada por discordias internas en el reino Visigodo.

Efectivamente aún no se había deglutido la conquista del Magreb Occidental ni islamizado a sus habitantes cuando debido a las disputas por el trono Toledano, un bando aristocático visigodo, los Witizanos solicitaron la ayuda al califa de Damasco para recuperar el trono que ostentaba un general de prestigio Don Rodrigo o Rodrich , Rodericus en latín;  dicho general habría sido elegido como solución transitoria por los magnates godos descontentos con el predominio del linaje Witizano.  
Una vez autorizados por el Califa de Damasco para iniciar la invasión los caudillos Táriq y Muza contaron con apoyos intramuros del reino, los  partidarios de los hijos de Witiza como el conde Don Julian.
Táriq desembarcó con 7.000 hombres y Muza le envió un refuerzo de 5.000 contabilizando el ejército musulmano-beréber un total de 12.000 hombres en el momento decisivo de la batalla del Guadalete.
En el 712 Muza desembarcó con unos 18.000 hombres en esta ocasión árabes con un gran contingente de yemenitas asi que los efectivos musulmanes en el 712 serían en torno a los 30.000 hombres habiendo sufrido muy pocas bajas en los enfrentamientos con los partidarios del rey Don Rodrigo que solo habían resistido en Mérida e inicialmente en la batalla del Guadalete hasta que las alas Witizanas del ejército desertaron.

Comparando se obtiene la verdad

Hasta la fecha ningún historiador ha puesto en duda dichas cifras aunque curiosamente había unanimidad en decir que eran unos efectivos muy escasos y todos se preguntaban como efectivos tan nimios habrían podido conquistar la Península en tan poco tiempo.
Se exponían las teorías del hartazgo de la población nativa hispanorromana respecto a los visigodos, una supuesta peste que habría mermado la población, las divisiones internas previas y durante la invasión con enfrentamientos entre poderes territoriales, la práctica del terror llevada a cabo por los musulmanes para noquear y paralizar por miedo posibles movimientos resistentes etc.
Desde este foro modestamente y desde la modestia de este simple aficionado vamos a intentar enmendar la plana a tan ilustres y singulares expertos.
Y para evitar polémicas estériles voy a centrarme en aspectos concretos y verifica-
bles:
1º Los historiadores críticos con la Importancia y realidad de la Invasión Musulmana
jamás rechazaron las cifras dadas por los cronistas musulmanes en cuanto a los efec-
tivos de dicha invasión.
2º Dichos efectivos unánimemente fueron calificados de escasos y por lo tanto dado su  bajo número para una empresa de tanto relieve como la conquista del Reino Visigodo -toda la Península Ibérica mas Baleares, mas la parte francesa del Reino, mas las plazas del Norte de Africa-se negaba la conquista en si. (Teoría de Olague y otros Unitarios-Trinitarios).
3º Hasta la fecha nadie ha puesto en duda que una superpotencia de la época como era el Imperio Romano  disponía en el frente occidental de 50.000 comitatenses es decir el ejército real, el móvil, el que se empleaba en las batallas decisivas tipo Adrianópolis o Naissus o para tapar brechas en el frente sostenido por los limitanei que eran una especie de tropas guardafronteras acantonadas en fuertes y posiciones estáticas; y en el frente oriental otros 50.000 comitatenses. Es decir que para todo el Imperio Romano en Europa frente a los germanos, sármatas, alanos y demás pueblos bárbaros, en Africa frente a los bereberes del interior y en Asia frente al Imperio Persa Sassanida y luego el Parto los romanos disponían de 100.000 efectivos de combate  divididos en dos grupos de 50.000 para oriente y occidente mas los limitanei tropas guardafronteras acantonadas en posiciones estáticas y de nulo valor combativo salvo como primer elemento disuasor y de retardo en las incursiones.
4º Si para todo Occidente Roma empleaba contra toda la panoplia de tribus que intermitentemente le presionaban en el Rhin-Danubio y Magreb de Africa 50.000 comitatenses; la cifra de 30.000 musulmanes  para conquistar Hispania y una pequeña porción del sudeste francés es enorme.
5º que el Reino Visigodo ni remotamente podría reunir lo que usaba Roma para toda la parte Occidental del Imperio 50.000 hombres.
6º Que la inmediata expansión musulmana hasta el corazón del territorio franco en el centro-norte de la actual Francia demuestra que el objetivo de fuerza tan importante no era ni devolver el trono a los incautos witizanos, ni conquistar la Península sino darle un golpe decisivo a Occidente en Hispania-Galia como situación previa a la acometida final contra El Papado en Italia.
7º Que la Invasión de Europa tuvo un éxito sin precedentes y solo la discordia originada en el sistema tribal de los musulmanes impidió la aniquilación de Europa; ni siquiera los hunos de Atila habían logrado llegar al Atlántico.
8º Ese balón de Oxígeno permitió a los francos en la Galia y a la resistencia Astur-Cántabra en Hispania reorganizarse y recuperarse de la sorpresa para fortificarse, rearmarse y aprovechando las discordias entre los junds árabes y los bereberes llevar la frontera hasta el Duero.
9º Pero para ello, en la batalla  de Covadonga, 300, como los espartanos, al mando de Belay el Rumí, "el asno salvaje"  lograron hacer virar en un momento concreto y decisivo un  acontecimiento histórico que parecía inevitable: la conversión de la Península Ibérica en una Anatolia Turca. 
10º Y que mejor resumen que las palabras de Don Oppas obispo y caudillo de los Witizanos dirigidas al caudillo astur Don Pelayo: "¿como tú  con esta pequeña tropa, en esta cueva, pretendes resistir al Islam que desde las arenas del desierto arábigo ha venido engullendo a todos los estados y naciones?
a lo que éste respondió porque la Iglesia de Dios es como la luna que aún estando en cuarto menguante, al poco tiempo recupera su esplendor; y diose la batalla y con el estandarte de la cruz de la Victoria, los astures, por la gracia de Dios aniquilaron a los caldeos muriendo su comandante Al Qaman y el pérfido obispo traidor iniciándose así la restauración de España.  


No hay imágenes relacionadas.

Comentarios

Tijera Pulsa este icono si opinas que la información está fuera de lugar, no tiene rigor o es de nulo interés.
Tu único clic no la borarrá, pero contribuirá a que la sabiduría del grupo pueda funcionar correctamente.


  1. #1 diviciaco 03 de feb. 2008

    Yo lo que estoy es harto de reescriban la historia una y otra vez, para sólo decir tonterías.

    Pelayo no sé si sería paisano mío, pero su historia sí que es mía -mía y de todos- y es una aberración que se intente reescribir -siempre sin material alguno para ello- de una forma tan burda, siempre por gente con motivaciones evidentes, que nada tienen que ver con la historia.

    Vgr: tiene su gracia eso del "El cronista A punto Sebastian", (no me extraña que ande ayuno de esas cuestiones: menuda indegestión podía pillar con esa interpretación de ad Sebastianum

    Tampoco está muy bien el no citar todo lo que dicen las fuentes árabes, incluído el citado Al-Maqqari, que al final tiene que reconocer la magnitud de la rebelión:

    Al-Maqqari:

    "Fue un infiel llamado Pelayo, natural de Asturias, en galicia, al cual tuvieron los árabes como rehén para la seguridad de la obediencia de la gente de aquel pais, y huyó de Córdoba en tiempo de Al-Horr ben Abd Al-Rahmen Atsakafi, segundo de los emires árabes de España, en el año sexto de la conquista, que fué el 98 de la hégira -716-717 d.C. Sublebó a los cristianos contra el lugarteniente de Al-Horr, le ahuyentaron y se hicieron dueños del pais..."

    La magnitud de lo ocurrido en Covadonga no se mide por la magnitud numérica de la batalla sino, como en todos lo choques militares, por las consecuencias estratégicas que de ello se derivan, desastrosas para los árabes de forma inmediata sí, pero muchísimo más graves para el futuro, al permitir la consolidadción de un foco cristiano.

    Esto lo comprendió muy bien el Emir Hixam en el 794, enviando varios ejércitos bajo el mando de Abd al-Malik, para aplastar Asturias, pero ya era demasiado tarde y logró resistir y reafirmarse.

    No parece que la gravedad de lo ocurrido se les escapara a esos cronistas del "asno salvaje": en su relato se trasluce muy bien la fábula de La Fontaine sobre la zorra y las uvas.

    En definitiva, y como vemos, esto se ha quedado en pura filfa:

    Don Pelayo tiene todas las características de un personaje de leyenda, es decir mítico.

  2. #2 Neptun 08 de feb. 2008

    Los hispanos a los que aludes no tenian sangre arabe, eran los habitantes oriundos que se quedaron en los territorios conquistados por el islam, pues claro que se les llamaba hispanos pues eran españoles y muchas veces se les obligo a luchar contra sus mismos hermanos al estar bajo el yugo muslim.

    Respecto a gallegos o españoles, hay que decir que en el libro de las conquistas de Irlanda, esta documentada la llegada de un pueblo del norte de España llamado los Gaelli. El norte de España se concio en la antiguedad como Gallacia por eso la Galia, galicia o Gales guardan etimoligia comun, fijense en el parecido entre Galo, Gales o Gallego y Galata. No es que fueran de la galicia actual todos los gallegos que hablan las fuentes, es que toda la franja norte se conocio con ese nombre al igual que sus habitantes.

  3. #3 Llug 08 de feb. 2008

    Claro, claro, gales y galicia, matemático no?

    Señor, lo que hay que leer por haber sido alfabetizado... xP

  4. #4 Brigantinus 08 de feb. 2008

    Neptun:

    Gales no tiene nada que ver con galicia

    La voz "Gales" no es más que la adaptación a las lenguas latinas del inglés Wales, que a su vez procede del anglosajón "Walas": (tierra de) extranjeros.

    Para un galés, su tierra es Cymru (=la patria, topónimo latinizado en Cambria)

    Sobre el origen etimológico de la voz callaici (de la que deriva galicia) se ha debatido largo y tendido en esta página .

    Francisco Marco Simón ha destacado que en el "Táin Bó Cuailnge", se habla de unos "galiain" o "galiuin" que serían equivalentes a "galos". Por lo tanto, los irlandeses establecerían una diferencia entre su nombre y el de los continentales.

    Y ahora hablo de memoria, pero no recuerdo dónde leí que la voz "gaélico" podría tener un origen en el occidente de Britania (galés, si lo preferís)

  5. #5 Llug 08 de feb. 2008

    Neptun, no te me rebotes, compañero, yo aquí poco tengo que aportar, ya que de esto no tengo npi, pero a poco que navegues por internés y abras tu mente te darás cuenta de que Gales y galicia tienen etimologías muy distintas. Galia y galicia por lo visto sí pueden tener relación, pero Gales claramente no.

    Por cierto, hay varias explicaciones para el hecho de la relación genética entre las islas británicas y la península ibérica, no sólo la migración de gentes.  Busca por ahí una cosa que llaman continuitas.

    Salud

  6. #6 Sunna 09 de feb. 2008

    ¿Por qué siempre se vuelve a lo mismo? Desde que he entrado en la Celtiberia hay 3 temas que vuelven... y vuelven... :

    - El tema de la invasión o no de los musulmanes, con cuántos efectivos vinieron, si les ayudaron los nobles visigodos etc.  (Mi opinión es que fué una guerra civil, Rodericus VS Akhila II y demás "witizianos" y éstos últimos pidieron ayuda a quien no debían, metiendo al enemigo en casa, luego se dieron cuenta y prefirieron rendirse como cobardicas antes que morir)

    - El tema de si Covadonga fue una gran batalla o una escaramuza y la figura de Pelayo (pues... no sé si alguno de los que aquí comenta visitó Covadonga...pero es que es facilísimo defender el valle con pocas tropas, aparte de que las cifras en los textos de Alfonso III son exageradas). En cuanto a la figura de Pelayo.... es tan mítica como las de Gausón, Viriato, Catuvelaunus, Arminius... y sale en fuentes de uno y otro bando, por lo que... parece más creíble creer que pudo existir...y si no, sería otro muy parecido, asi que... llamémosle Pelayo.

    - El tema de si el reino se llamaba "de Asturias", "de galicia", "de los astures", "de los astures, galaicos, cántabros y váscones"... y todas las posibles conbinaciones.  En las crónicas de Alfonso III lo llaman "Astuorum Regnum" (creo, no estoy seguro), y en las musulmanas "de Gilîqiyah" (me parece que ésa es la transcripción).  ´

    Sólo una pregunta, Miletómano (añado que soy asturiano y que por lo tanto puedo ser parcial), ¿porqué Alfonso I sí existió y Pelayo no? Ambos salen en los mismos textos... y en ningunos otros, está claro que si vivieron fue en la misma época.... asi que, discúlpeme pero no entiendo porqué justifica la existencia de uno negando la del otro. Una cosa, yo soy del reducido grupo que piensa que a Fávila el único oso que lo pudo matar fue un in-noble visigodo.... Alfonso. Viendo el historial de "morbus gothorum" que tienen el reino visigodo (y del suevo, como se conoce menos....pero debían ser iguales, también los francos y vándalos lo hacían) cabe pensar en ello.

    Por último, espero que no sea una "reivindicación cántabra"... me dolería que la manipulación de la historia diese cobijo a más necionalismos de los que ya existen.

  7. #7 verracus 09 de feb. 2008

    LA-LE-CHE, y luego dicen que la calidad del costo ha bajado (Sunna, esto no va por ti ;). Es cierto que estos temas son recurrentes, y el resultado suele ser siempre el mismo: el debate se polariza y no se llega a ninguna conclusión. La peña tiende a ver a los moros como malos, y a los cristianos como los salvadores/liberadores, o viceversa. Nadie (o casi nadie) tiende a ver las cosas con objetividad. Lo que sí me choca es que cuando los artículos cargan las tintas hacia la otra parte contratante (léase los árabes) en seguida aparece tres o cuatro pesos pesados que les rebaten y les acusan de manipular la historia, e incluso se jalean y se felicitan entre ellos por sus pírricas victorias dialécticas. Sin embargo si las tintas se cargan de contrario nadie dice esta boca es mía (me refiero a los mismos de antes), y si hay que decir algo se dice que es mitología, y que todos los pueblos tienen derecho a ella. Pues ni una cosa ni otra. Por supuesto que todos los pueblos tienen derecho a su mitología y a su épica, pero siempre diferenciando lo que es historia de lo que no lo es, porque si no lo que estamos propiciando es la exaltación (como de hecho queda patente en este y otros hilos). Otra cosa que creo es que si los árabes hubieran entrado por el N. en lugar de por el S., y tuvieran un origen, dijéramos en Centro Europa o en el Atlántico, y en vez de establecer su reino en el S. lo hubieran hecho en el N., ahora muchos de los que reniegan de este legado se estarían dando golpes de pecho para demostrar su "arabicidad". En fin, yo lo que sinceramente pienso es que si los musulmanes no invadieron Asturias fue porque en su momento no les interesó, porque por cultura o por costumbres no supieron sacar partido a aquellas tierras. Tengo entendido que abandonaron voluntariamente galicia, y no tengo motivos para pensar que no habrían hecho lo mismo en Asturias, máxime si había algún que otro foco de resistencia. Materialmente es imposible que todos los hispano-romanos se refugiaran en este rincón de la península, por tanto hay que pensar que esta población quedó en el lado musulmán, luego "el otro bando" no serían los musulmanes venidos de fuera, sino los hispanomusulmanes, que serían tan hispanos como los del norte. Este rincón inconquistado sería el germen de los futuros reinos cristianos, cuya existencia proporcionó pingües beneficios al emirato/califato en forma de parias. Más tarde cuando los reinos cristianos se hicieron más fuertes y el califato se disgregó en reinos de taifas, la situación se invirtió, siendo los reinos musulmanes feudatarios de los cristianos, lo que prolongó su pervivencia. El último ejemplo lo tenemos en el reino de Granada, que fue conquistado por su negativa a pagar los tributos acordados, no lo olvidemos. Por último decir que las fuentes medievales tanto cristianas como musulmanas hay que leerlas, interpretarlas y contrastarlas, porque si las creemos a pies juntillas tendríamos que tragarnos lo de San Yagüe en Clavijo y otras muchas cosas que no son ciertas. Un saludo.

  8. #8 bergan 09 de feb. 2008

    "Y que sepas también que Cataluña quiere decir lo mismo que Castilla, castellanos, todos los mesetarios sois castellanos....Hale, chincha :-P"

    Llug, estimado, el costo en las Asturias es aún peor que aquí, por lo que veo.

    También entendería que estuvieras molesto si hubiera dicho lo que dices que dije y que no dije.

    Dije "diferente" no "mejor", ahora que si quieres que me chinche, me chincho y tan amigos, santas pascuas o "pa ti la perra chica", pues "No hay más vencedor que Alá".

    No hablaba de la despoblación del valle del Duero, sino de las conquistas de Alfonso I y la Repoblación. Si Alfonso I conquistó el chorro de ciudades que dice la crónica y se llevó la población a Asturias, no hay que ser un fervoroso partidario de Malthus para imaginar que allí se comerían los unos a los otros, sobre todo si tenemos en cuenta que dice que despobló todas las ciudades de galicia, el Norte de Portugal y todo el espacio entre la Cordillera y el Duero. Ya Menéndez Pidal suponía un significado metafórico para el verbo "populare", el de organizar un territorio más que el de poblar una área deshabitada. El caso del área del Duero es más problemático, pero la continuidad  de la población en galicia y Portugal es manifiesta por la continuidad de las estructuras sociales no ya visigodas sino hasta suevas.

  9. #9 Teshub 11 de feb. 2008

    Me resulta sorprendente comprobar que ahora el códice calixtino es la guía étnica de la peninsula. Hombre, un libro que es un manual para el peregrino a Santiago de Compostela es lógico que hable de los gallegos o de galicia. Pero de ahí deducir que todos los cristianos del norte peninsular son "gallegos" y la España musulmana son los "hispanos" es una completa tergiversación, propia de quien no se ha leido el códice.

    En el s. XII, se distinguía perfectamente a los gallegos de los navarros o los aragoneses. Y en ningún momento el códice calixtino asimila "hispanos" a los habitantes musulmanes:

    Codex Calixtinus, Regi perhennis glorie
    [f. 139] (1v)

    Decoravit Yspaniam
         Iacobus et Galleciam
    Illamque gentem impiam
         Christi fecit ecclesiam

    ¿Entonces en el códice calixtino Santiago es musulmán, ya que si lo hispano es lo musulmán, cómo interpretamos "Yspaniam Iacobus"?. Pues no, lo hispano es lo correspondiente al territorio de la Hispania romana, y el problema es quien debe habitar esa hispania...desde luego que para los cronistas cristianos, los que sobran en la "hispania" son los sarracenos.

    Codex Calixtinus, I, II, fol 11: Inter Yspanos apud Tudelonium die festo Sancti Iacobi triticum cotidie rusticos quidam in area excussit (Entre los hispanos, en Tudelonium, cierto agricultor estuvo majando trigo en la era todo el día de Santiago...por lo que cuando fue al baño, se le pegó la espalda a las paredes del retrete y murió, por no haber respetado la festividad).

    Resulta curioso, porque Tudelonium es la actual Tudujén, junto a baños de Fitero...en Navarra. ¿Resulta que ahora los navarros, que deberían respetar la festividad de Santiago, son musulmanes porque son citados como Yspanos?

    El sexto milagro del códice se refiere a la peregrinación del conde Guillermo de Poitou (Guillelmo pictauensium comite), a Santiago...y lo hace "cruzando las tierras de España". El apóstol le presta su asno para hacer el trayecto de ida y vuelta. Codex Calixtinus, II, VI, fol 145-145v: Guillelmo pictauensium comite sub Ludovico rege francorum principante pestis mortifera gentem quandoque sepulture tradebatur. Pictauorum miserabiliter inuasit, adeo quod pater familias cum tota gente sua . Tunc tempori heros quidam, huiusmodi clade preterritus, flagellum hoc euitare desiderans, per Yspaniarum partes ad sanctum Iacobum ire proposuit.

    Si alguien me explica cómo en el s. XII podía llegarse en burro desde Francia hasta Santiago de Compostela cruzando por la "Yspania" musulmana, le doy un premio.

    Pero la gran ventaja de codex calixtinus es que contiene un listado de TODOS LOS PUEBLOS que peregrinan a Santiago. Mira que bien, porque así salimos de dudas:

    Illuc populi barbari et domestici cunctorum cosmi climatum adueniunt, scilicet Franci, Normanni, Scoti, Hiri, Galli, Theutonici, Yberi, Wasconi, Baleari, Nauarri impii, Bascli, Gotti, Prouinciales, Garasqui, Lotharingi, Gauti, Angli, Britones, Cornubienses, Flandri, Frisi, Allobroges, Itali, Apuli, Pictaui, Aquitani, Greci, Armeni, Daci, Noroequi, Russi, Iorianti, Nubiani, Parthi, Romani, Galate, Ephesi, Medi, Tuscani, Kalabriani, Saxones, Siciliani, Asiani, Ponti, Bitiniani, Indiani, Creti, Hierosolimitani, Antiocheni, Galilei, Sardani, Cipriani, Vngari, Bulgari, Ysclauoni, Africani, Perse, Alexandrini, Egiptii, Suriani, Arabes, Colosenses,  Mauri, Ethiopes, Philipenses, Capadoci, Corinti, Elamite, Mesopotamiani, Libiani, Cirenenses, Pamphiliani, Ciliciani, Iudei et cetere gentes innumerabiles cuncte lingue tribus et naciones

    En ese texto, ¿donde están los hispanoandalusíes?. Porque los únicos hispanos son los Yberi, Wasconi, Baleari, Nauarri impii, Bascli, es decir, los vasco-franceses (Wasconi), los navarros impíos, los vascones (bascli), los baleares y los íberos (Yberi). Los hispanos-cristianos del norte peninsular resulta que no son "gallegos" sino "íberos", salvo los vascones y navarros. Y los íberos, que yo sepa, no eran ni godos, ni musulmanes, a lo sumo era un población preromana que luego fue romanizada. Luego está claro que en el códice calixtino con lo único que establecen un vínculo de los hispanos es con lo romano o preromano, ni de Al-Andalus ni de los visigodos quieren saber nada.

    Así que a ver si quien "confunde raza-pueblo-religión" es otro que "desde su ignorancia" quiere poner en tela de juicio los documentos históricos sin el menor fundamento documental.

    Por otra parte, el códice calixtino es un fraude en cuanto a su denominación, ya que no es atribuible a Calixto II -fue escrito por franceses, pero que conocían mucho las tensiones entre navarros de Estella y vascones, ya que a los navarros los denosta completamente-. Pero ya que mencionamos a Calixto II, podemos añadir un dato. El hizo transferir la primatura episcopal -arzobispado- de Mérida (bajo control musulmán) a Santiago, eliminando definitivamente cualquier posibilidad de legitimar a Al-Andalus como la sucesora de la tradición hispanorromana. De este modo, Diego Gelmírez fue el primer arzobispo compostelano.

     

    Por otra parte, me resulta increible que vengamos de nuevo a hacer política...si no hay argumentos históricos, entonces volvemos con el revisionismo, la memoria histórica y demás.... Desde luego, yo lo único que he hecho ha sido poner textos históricos encima de la mesa. Y no existe ningún "nacionalismo cántabro" que quiera  anular a don Pelayo y colocar como figura culmen de la lucha contra el sarraceno a Pedro el duque de Cantabria o al rey Alfonso. Nosotros hemos vivido muy tranquilos muchos años sin pelearnos con nadie por semejante protagonismo. Además, don Pelayo no está demostrado que fuera asturiano.

    Tampoco digo que la reconquista (o si se prefiere, la recuperatio) fuera buena o mala, simplemente lo que digo es que la hubo,...y la hubo porque los ejércitos califales habían invadido la península...ya lo habían hecho en dos ocasiones durante el gobierno de Wamba, pero fueron rechazados (en 680. En 682 toda la zona africana del estrecho, salvo Ceuta, había caído en manos musulmanas. Y el conde Julían, indudablemente resistía gracias a los suministros visigodos desde la península). Que la mayoría de los hispanorromanos no defendieran al poder político visigodo no significa que desearan el poder musulmán. ¿Qué muchos aceptaron el islam?. También muchos checos, daneses, noruegos...aceptaron la ocupación nazi. ¿Y por eso estaban contentos y felices?.

    Lo que está claro es que Mérida, Córdoba, Lérida, Zaragoza...no resistieron porque la minoría goda decidiera luchar. Si la ciudad no quiere luchar, no lucha. Y para más inri las fuerzas godas tras Guadalete habían evacuado Córdoba (sólo habían quedado 300 hombres, que era la guarnición de la ciudad), pero la resistencia en la ciudad duró 3 meses. Y quienes se levantaron posteriormente en Sevilla, Zaragoza o Pamplona contra el gobernador musulmán no fueron los godos, sino los hispanorromanos.

    Claro que también puede ocurrir que las crónicas históricas nos hayan mentido, incluso las portuguesas.

    La importancia de Covadonga no estriba ni en cuantos murieron ni en si eran 400 asnos o no...lo que importa es que fue la primera batalla que perdieron los árabes en Hispania sin contraataque posterior de éstos, y que además, por primera vez había un godo luchando con los hispanorromanos y no abandonándolos a su suerte, como habían hecho en Toledo, Córdoba....

    A lo mejor hubiéramos sido más felices y vivido mejor de haber aceptado el islam nuestros antepasados. Pero la realidad es que no quisieron hacerlo.

    En cuanto al tema de la magnitud de las poblaciones hispanas en el 711, es posible que muchas poblaciones conocidas no excedieran de 300 o 400 habitantes....pero Córdoba o Mérida no creo que bajasen de 10.000...en Córdoba la guarnición permanente era de 300 hombres. En todo caso, esta cuestión sí que parece interesante de debatir.

  10. #10 bergan 12 de feb. 2008

    "que tienen su relejo en el plano económico en la supresión del tributo de las cien doncellas, en el plano eclesiástico en la independencia de la iglesia astur respeto a la toledana". Beturio, aquí tus fuentes patinan: las 100 doncellas son una falsificación compostelana (creo que hace décadas que no se discute). La independencia de la iglesia astur respecto a la toledana presupone la primacía de esta última (que no se demuestra en las actas conciliares de la iglesia visigótica). La iglesia astur dependería del metropolitano bracarense, en el mejor de los casos. la primacía toledana es una invención interesada de esta sede, después de que pasara a manos cristianas. No es el elemento mozárabe el que esta detrás de la disputa entre el Beato y Elipando, son los francos y será en un concilio franco donde se condenará la doctrina adopcionista. Elipando, se pasa por el forro la condena de un concilio extranjero y el mismo papa no tiene poder para llamarlo al orden. El adopcionismo es el reflejo de la posición acomodaticia de la iglesia mozárabe ante los nuevos poderes. Olagüe veía en ello un acercamiento de orden teológico según la consabida dialéctica trinitarismo-unitarismo, donde sólo hay  una práxis de utilidad política.

    El neogoticismo es otro de los tópicos de la historiografía de la época. Hablas de que los mozárabes son los portadores de la tradición visigótica, pero no hay concilios asturianos, y entre otros detalles el modelo para la sede ovetense será Aquisgrán, no Toledo. La llegada de clérigos del sur es un tópico recurrente del que hay que desconfiar pues es manifiestamente falso en muchos casos, notoriamente en el de Odoario de Lugo. No quiere decir que no los hubiera,  sinó que su peso político es más aparente que real. Este es un tema que merece un foro a parte, en especial el caso de los mozárabes del área leonesa. Por poner un ejemplo: hay que considerar mozárabes a la familia de los Banu-Gómez? Qué es un mozárabe, un cristiano de lengua árabe o un cristiano que vive bajo dominio árabe? No veo por qué tenían que ser todos fugitivos. Es mozárabe la arquitectura de los reinos cristianos que se tiene como tal o una evolución de la tradición preexistente en esos territorios?

    Tu has citado una concepto sobre el que apenas se ha hablado aquí pero que es fundamental: el "feudalismo". No entraré en la discusión del término por ser un tema prolijo. Pacto feudal puede ser el de Teodomiro. Las formas de dependencia personal preexisten a la invasión en los dos bandos. Subrayo lo de dependencia personal, pues creo que es más operativo y explica la inestabilidad política a la muerte de los monarcas tanto entre los cristianos como entre los andalusíes. Contra ello los reyes asturianos, fundamentalmente Alfonso III instaurará una red admisnistrativa similar a la carolingia de condados, comandados por  vicarios administradores, cuyos mandatos serán revocables a voluntad del monarca; pero duró poco y a mediados del X los commissos ya aparecen como parte de las mandas testamentarias (ej. en los testamentos de Sisnando y Paterna, fundadores de Sobrado). Otra muestra de la importancia de los lazos de dependencia personal será la política matrimonial de los príncipes asturianos, se casaban con vascas, gallegas o andalusíes, por pura conveniencia política.

    La escasa romanización de los pueblos del Norte es otra simplificación recurrente. Ya la defendía Sánchez Albornoz para luego concluir en que, por lo menos en el caso de galicia, acabar señalando el continuismo de la estructura social. Ya hacia siglos que, fuera de los vascos , todos eran latinos y cristianos.

     

  11. #11 amaco 12 de feb. 2008

    Hace muchos días que no leía este hilo.

    Bergan,

    La influencia de los carolingios en la formación de los reinos del Norte, el que no se pueden tomar al pie de la letra las crónicas asturleonesas, la evidente romanización del Norte, el caracter legendario de lo de las 100 doncellas, que no hubo despoblado de la cuenca del Duero, que la repoblación no significa colonizar un territorio despoblado sino inscribir ese territorio en la órbita del poder real, la necesidad de independencia de la Iglesia del reino asturleonés respecto al de Toledo que es la causa de la invención de la Tumba de Santiago ... Todo ésto ya estaba superado hace mucho tiempo. ¿No? Miguel Novo Guisán en los Pueblos Vasco-Cantábricos y Galaicos en la Antiguedad Tardía, Luis Ramón Menéndez Bueyes en Reflexiones criticas sobre el origen del Reino de Asturias,... son algunos ejemplos. No veo por parte alguna esa visión renovada de la historia del Reino de Asturias.

    En todo caso, me parece evidente, como señala Teshub, que en algún momento el reino asturleonés considera que es su misión y objetivo recuperar para los cristianos toda la Península Ibérica y por eso se liga al Rey de León la consideración de Emperador de Toda España. Esa conciencia no tiene por que comenzar con Pelayo, pero surge en el seno de un reino que es consecuencia de la rebeldía de unos señores de lo que posteriormente fue Asturias, galicia, León y Castilla frente al poder musulmán del sur.

  12. #12 Beturio 12 de feb. 2008

    Bergan (129#), ayer no copié todo el texto de mi fuente en este caso, José Luis Martín op. cit., por no ser demasiado prolijo; mal hecho por mi parte, porque omití cosas en las que tú abundas, así que copio por completo la parte final del capítulo.

    Pero antes, en referencia al tributo de las cien (presuntas) doncellas, otra de mis fuentes favoritas, Manzano Moreno op. cit., trata de algo similar: tras la derrota del berébere Munuza por la actual Cerdaña, su mujer –hija del conde de Narbona, Eudes- fue enviada como regalo al califa; y una de las causas de la rebelión berébere del norte de África que propició la llegada del yund sirio a la Península fue precisamente que uno de los tributos que tenían que pagar los habitantes de allí era en forma de (presuntas) doncellas. Parece que los harenes orientales tenían una gran demanda: copio (sí, soy un copión, no puedo negarlo) de Manzano Moreno, op. cit., pág 92: “El principal atractivo del norte de África residía en su capacidad de proveer al Imperio árabe de hombres para los ejércitos del califa y de mujeres destinadas a los harenes”. Y al grano, copio de José Luis Martín, op. cit., págs. 518-ss, hay algo repetido con mi post de arriba, pero se comprende mejor:

    “La sumisión asturleonesa a Córdoba se expresa mediante la entrega de tributos con los que no todos están de acuerdo, y los descontentos se agrupan en torno a Alonso II, proclamado rey a la muerte de silo y obligado a refugiarse en Álava durante los años de Mauregato y del diácono Vermudo, quien, tras ser derrotado, volvió al estado clerical. Si Alfonso I fue el creador el reino, a Alfonso II se debe el afianzamiento y la independencia, que tienen su relejo en el plano económico en la supresión del tributo de las cien doncellas, en el plano eclesiástico en la independencia de la iglesia astur respeto a la toledana y en el político en la creación de una extensa tierra de nadie a orillas del Duero que separará durante dos siglos a cristianos y musulmanes.

    Según la tradición, entre los tributos debidos por los astures figuraba la entrega anual de cien doncellas, y si la leyenda no es cierta pudo al menos serlo, pues sabemos, por ejemplo, que el conde barcelonés Borrell II lleva a Córdoba como presente para el califa un numeroso grupo de esclavos; es recuente, incluso en épocas posteriores, la entrega de mujeres de la familia real como esposas o concubinas de los emires y califas, y los textos musulmanes hablan de un activo comercio de esclavos entre los reinos del norte y Córdoba, donde se habla de mercaderes de esclavos que disponen de mujeres que conocen bien la lengua romance, visten como cristianas y ‘cuando algún cliente… les pide una esclava recién importada del país cristiano’ le presentan y venden una de sus mujeres. Nada se opone, por tanto, a que el tributo de las cien doncellas refleje una realidad: el pago de tributos cuyo cese sólo es posible si el reino tiene fuerza militar suficiente para oponerse a los ejércitos que los emires envían de cuando en cuando para castigar a quienes se resisten.

    Alfonso II (791-842) estaba en condiciones de negar los tributos gracias a las continuas sublevaciones de los muladíes de Mérida y Toledo, apoyados por beréberes y mozárabes, que impidieron a los cordobeses lanzar sus habituales campañas de intimidación contra el reino astur, protegido indirectamente por la revuelta de los muladíes del Ebro y por la intervención de los carolingios en apoyo de los montañeses de Pamplona, Aragón y Cataluña. Esta realidad ha sido explicada de forma providencial: el fin de los tributos habría sido posible gracias a la intervención milagrosa del apóstol Santiago –cuyo sepulcro se cree descubierto estos años- que combatió al lado del Alfonso y obtuvo una resonante victoria en Clavijo, batalla legendaria sobre cuya fecha los historiadores que en ella creen no se ponen de acuerdo pero cuyas consecuencias perviven en la actualidad; los estudios actuales prueban que el apóstol Santiago difícilmente pudo venir a la Península en vida, y las posibilidades de que su cuerpo fuera enterrado en Compostela son escasas, pero esto no impidió que los hombres medievales lo creyeran y actuaran en consecuencia convirtiendo Compostela en lugar de peregrinación, haciendo combatir a Santiago a favor de los cristianos para liberarlos del tributo de las cien doncellas y pagando, desde el siglo XII, el tributo de Santiago que perdura hasta el siglo XIX. Si Asturias-León tiene un protector celestial, también lo tendrá Castilla cuando se independice haciendo combatir junto a Santiago a San Millán, a cuyo monasterio pagan tributo los castellanos hasta épocas modernas.

    Aunque mitificada, la independencia astur es una realidad que no se limita al campo político; se extiende al eclesiástico porque los hombres medievales son plenamente conscientes de que no hay independencia real mientras el clero esté sometido a otras fuerzas políticas, y ésta era la situación del reino astur cuyos clérigos siguen dependiendo del metropolitano de Toledo, en tierras musulmanas. La aceptación del adopcionismo por Elipando de Toledo ofrece a Alfonso la oportunidad de romper los lazos con la ‘iglesia musulmana’ y lo mismo hará Carlomagno en la diócesis de Urgell. La ruptura eclesiástica, propiciada por los escritos de Eterio, obispo de Osma, y de Beato de Liébana, fue acompaña de una fuerte visigotización del reino, a la que no sería ajeno un cronicón, hoy perdido, escrito hacia fines del siglo por algún monje mozárabe del séquito de Alfonso, en el que aparecería por primera vez la identificación de los reyes astures con los visigodos, cuya organización se copia y cuyo código, el Liber Iudiciorum, es adoptado como norma jurídica del reino. La organización político-jurídica refuerza la eclesiástica, que se manifiesta en el traslado de la metrópoli de Braga, abandonada, a Lugo, en la restauración de la sede de Iria-Compostela, en la creación de un obispado en la capital del reino, Oviedo, y en la erección de numerosas iglesias y monasterios.

    Afianzado en el reino a pesar de los ataques musulmanes, Alfonso inicia una política ofensiva: presta ayuda a los muladíes y mozárabes de Toledo y Mérida, ampara en sus tierras a los sublevados contra Córdoba, realiza ataques contra los dominios musulmanes llegando a ocupar, momentáneamente, Lisboa y apoderándose de abundante botín que quizá no sea ajeno a las obras realizadas en Oviedo, donde se construyen palacios, baños, iglesias y monasterios, de los que se conserva la Cámara Santa de la catedral ovetense y la iglesia de San Julián de los Prados o Santullano en las afueras de la ciudad.

    Durante los cien primeros años de su historia, el reino astur permanece a la defensiva, protegido de los ataques musulmanes por las montañas y por las revueltas de los muladíes fronterizos, e intenta unificar el conglomerado de pueblos que lo forman, gallegos, astures, cántabros y vascos, en numerosas ocasiones enfrentados entre sí o rebeldes al incipiente poder central, según recuerdan las crónicas de Alfonso III: ‘Fruela… a los vascones, que se habían rebelado los venció y sometió… Silo… a los pueblos de galicia que se rebelaron contra él los venció en combate… Alfonso… expulsado del reino se quedó entre los parientes de su madre en Álava…” El carácter electivo de la monarquía, siempre dentro de una familia, favorece la aparición de bandos ‘nacionales’ en torno a los candidatos al trono y así, a la muerte de Alfonso (843), los gallegos apoyan a Ramiro I mientras astures y vascones están al lado del conde Nepociano o, posiblemente, junto a otros nobles sublevados que pagaron con la ceguera o con la vida su rebeldía. Pese a estas revueltas y a los ataques de los vikingos a las costas gallegas (844), Ramito pudo adelantar las fronteras y ocupar León aunque su conquista definitiva sea obra de Ordoño I (850-866).

    Este avance, esta nueva consolidación del reino, se relaciona una vez más con las sublevaciones muladíes, complicadas ahora por la oposición de los mozárabes al poder musulmán; los rebeldes contarán con el apoyo de tropas astures que serán derrotadas en las cercanías de Toledo, pero cuya presencia tan lejos de sus territorios es prueba de la importancia adquirida por el reino. Aunque derrotados, los toledanos mantienen la revuelta y obligan a las tropas cordobesas a concentrar sus mejores hombres en la zona, con lo que el reino astur sólo estará amenazado en su frontera oriental por los muladíes del Ebro, cuyo dirigente Musa ibn Musa ue derrotado por Ordoño en Albeada (859), no lejos de Clavijo. Los hijos de Musa mantendrán en adelante una política de amistad y colaboración con los astures y servirán de freno a los cordobeses, que sólo en el año 865 podrán derrotar a Ordoño”.

    Hasta aquí el texto de José Luis Martín. El muladí Musa ibn Musa era de la familia de los Banu Qasi, recordemos, descendientes del conde visigodo Casio que se convirtió al Islam y siguió gobernando tierras del Ebro tras pactar con los conquistadores.

  13. #13 Beturio 12 de feb. 2008

    Tras el texto de Martín, respondo al mismo mensaje en sí de Bergan (#129). Creo que la diacronía (la base de la historia) es fundamental aquí, y que no se pueden trasladar hechos o procesos posteriores al momento de la conquista musulmana. Ni en la Crónica de 754 ni en la casi contemporánea Crónica arábigo-bizantina se nombra a ningún rey Pelayo o de otro nombre que defienda la cristiandad en nombre de la legitimidad visigoda. Primero, la legitimidad goda la ostentaron, según crónicas y monedas, en el NE peninsular Agila II y Ardo, hasta el 720 aproximadamente. Segundo, no hubo conflicto religioso hasta un siglo después de la conquista: si los musulmanes se implantaron con rapidez especialmente en las ciudades con sede episcopal, es porque contaron con el apoyo de los obispos, única autoridad entonces; fue después, cuando los cristianos estaban de capa caída en al-Andalus, cuando Álvaro y sus compañeros de Córdoba reaccionan contra los musulmanes. Tercero: con las rebeliones de muladíes y de mozárabes, no sólo marchan al norte los clérigos, sino familias enteras; y es a partir de ahí, de la segunda mitad del siglo IX, cuando esos mozárabes exiliados identifican a los reyes astures con los visigodos y surge la idea de Reconquista. Idea que calará profundamente en el ideario de los cristianos del norte, que acabaron convencidos de la existencia de Pelayo como defensor de la cristiandad hispana frente al invasor musulmán.

    En cuanto a este texto que copio literal: “hay que considerar mozárabes a la familia de los Banu-Gómez? Qué es un mozárabe, un cristiano de lengua árabe o un cristiano que vive bajo dominio árabe? No veo por qué tenían que ser todos fugitivos. Es mozárabe la arquitectura de los reinos cristianos que se tiene como tal o una evolución de la tradición preexistente en esos territorios?” En el contexto que hablamos (siglos VIII-IX), mozárabe es un indígena peninsular que tiene como religión la cristiana. Muladí sería un primo de ese mismo indígena, pero que le reza a Alá. En este momento, tanto importa la religión como el origo. Por ejemplo, Ibn Hafsun, muladí protagonista de una prolongada rebelión contra los omeyas en Bobastro: de familia noble visigoda, por medio de pactos mantuvieron ostentando el poder sobre sus propiedades, aunque se hubiesen convertido a la fe islámica. En los últimos tiempos de su vida, se convirtió al cristianismo, y con ese rito fue enterrado.

    Los árabes de al-Andalus eran muy racistas, de ahí su afición a la genealogía para remontar sus raíces al Yemen. Aunque muladíes y mozárabes se diferenciasen por la religión, más que esa distinción se equiparaban por su condición de indígenas: Ibn Hafsun es un claro ejemplo. ¿Muladí o mozárabe? Indígena, sin duda. Su conversión demuestra que más que religioso, el conflicto de árabes de pura cepa, bereberes, muladíes y mozárabes es por el poder. La rebelión de los mozárabes-mártires cordobeses (muchos de ellos de familias aristocráticas) está en función de la pérdida de poder y de influencia que va teniendo el cristianismo dentro de al-Andalus. El cordobés Eulogio, narrando el martirio de sus compañeros, se lamentaba que entonces sólo uno de cada mil cristianos supiese entender la lengua latina. Son esos emigrantes mozárabes (o indígenas si se quiere mejor), laicos y religiosos, que han perdido el poder del que tradicionalmente disfrutaron en los primeros tiempos de al-Andalus, los que se inventan Covadonga como germen de la reconquista cristiana.

    Y sobre la cita siguiente, dos comentarios: “La escasa romanización de los pueblos del Norte es otra simplificación recurrente. Ya la defendía Sánchez Albornoz para luego concluir en que, por lo menos en el caso de galicia, acabar señalando el continuismo de la estructura social. Ya hacia siglos que, fuera de los vascos , todos eran latinos y cristianos.”

    Uno, los sirios del yund, cuando se instalan definitivamente en la Península, tienen como función principal garantizar la fiscalidad, de cobrar los tributos y de imponer la paz (que permita producir para cobrar, por supuesto). En los quince años que transcurren desde que vienen hasta que el exiliado omeya Abd al-Rahmán llega a la Península, los sirios no hacen ni una sola incursión por tierras del norte. Con visión funcionalista, si lo que les movía era la rentabilidad, puede entenderse que en vez de mayor o menor romanización de esa zona, lo que tenían esas tierras era una menor productividad para un soldado sirio que, cíclicamente, iba a “ordeñar” a los paisanos; y que les interesaba más consolidarse en los ricos valles del Guadalquivir o del Ebro, por ejemplo, antes que en esas tierras de las que poco podrían esquilmar. Cuando toma el poder Abd al-Rhamán comienzan otra vez las incursiones al norte.

    Segundo: ¡¡¡Por los clavos de Cristo!!!!!!!!! ¿todos latinos y cristianos fuera de los vascos? ¿Y las cruces de Veleia con San Juan y la Virgen? ¿Y Parmenio, ein? ¡Era criatianíiisimo y políglota! Escribía en su lengua vernácula, latín (aunque casposo), en egipcio, y hasta es posible que tuviese conocimientos de sánscrito y arameo antiguo (perdona, Bergan, sabes que es broma y que en absoluto esta tontería de arriba tiene nada que ver contigo, no quiero molestarte y te pido disculpas si ha pasado, pero es que no he podido resistirme).

  14. #14 bergan 13 de feb. 2008

    Teshub, te pongas como te pongas antes de la conquista de Toledo "Hispania" es el nombre con que las fuentes cristianas denominan al territorio musulman. este uso es frecuente en las crónicas asturianas (p. ej. "Adefonsus...exercitus mobit et in Spaniam intravit", en la de Albelda). Otra cosa es que llamaran "españoles" a los habitantes de Al-Andalus...eso no. La cosa empieza a cambiar cuando Alfonso VI entra en Toledo, pero por esos años el título de rey o reinante en España hace alusión al sometimiento de los reinos musulmanes. Creo que hasta el geógrafo musulmán Al-Idrisi, llama "España" a Al-Andalus cuando describe su  frontera con galicia. Ciertamente luego la acepción predominante es la actual (incluyendo a Portugal, claro está).

    Miletomaro, no conocía ese presunto origen provenzal de español, pero sí que la primera mención de "catalán" proviene de una fuente pisana.

  15. #15 amaco 13 de feb. 2008

    Renglón, ¿"textos de la época donde se diga que los ejércitos asturianos  y leoneses luchaban contra los islámicos"? El Poema de Almería, por ejemplo.

    Llug y Bergan. Todas esas denominaciones "Astororum Regnum", "Ovetense Regnum", "Legionense Regnum", "rex in Asturias",... aparecen en las distintas formulaciones según cada etapa del reino. En cuanto a la denominación historiográfica más adecuada, cada autor elegirá la que considere más adecuada al momento: Reino de Asturias, Reino de los Astures, Reino de Oviedo, etc. En cuanto a Reino de Cangas o de Pravia ¿Por qué no? En todo caso, el destacar la sede regia sólo se produce a partir de Oviedo.

    Luego hay otra cuestión. A medida que se van incorporando distintos territorios al reino, una denominación regional del reino es inadecuada y es preferible su denominación de acuerdo a la capital. Es el caso del "Reino de León". No se refiere al reino del territorio de León o que todo el ámbito geográfico del reino sea León, sino que simplemente su sede regia está en la ciudad de León y coexistan distintas denominaciones, tanto propias como extrañas, para referirse al conjunto del territorio (como galicia) o a sus regiones.

  16. #16 amaco 13 de feb. 2008

    En la línea de Teshub, a mi me parece claro que los primeros "reyes" ástures, así como los musulmanes, trataban de legitimarse buscando continuidad con la situación político-administrativa previa.
    En primer lugar, el átaque musulman se dirige principalmente a las capitales ducales previas: Lugo, Astorga-León, Braga,... Munuza, el gobernador musulmán asentado en Gijón-León (?) legitima su control pretendiendo a la hermana de Pelayo, que según las crónicas fue hijo de un duque, y muy probablemente el de Asturias (cuando digo Asturias, me refiero a la Asturias de la época, no sólo al territorio transmontano). Posteriormente Pelayo casa a su hija con el hijo del duque de Cantabria. Es uan hipótesis, claro, pero en mi opinión bastante probable.
    Por otra parte tendríamos distintos poderes locales: el de Pelayo y posiblemente otros, autónomos, en Astorga, León, Britonia, Lugo,... Cuando los bereberes se fueron es sabido que estas ciudades, yasí como el resto de territorio, no quedaron despoblados, puesto que arqueológicamente se ha demostrado continuidad poblacional. Y si no estaban en el ámbito del núcleo transmontano y tampoco bajo el poder de Córdoba, es evidente que existían éstos grupos autónomos, en competencia con otros (no dejaron crónicas) o en alianza (repoblación), que permitieron la extensión del reino de los Astures. No me parece casual la elección de la ciudad ástur de León, como nueva sede regia, tanto por su prestigio militar (sede de la única legión romana en Hispania) como por su condición central, junto con Astorga, tanto administrativa como religiosa, de la provincia asturiense, y uno de los centros más importantes de galicia (como reminiscencia de esta provincia tardorromana que llegó hasta la Edad Media).

  17. #17 Beturio 13 de feb. 2008

    Amaco #155 escribe: "me parece claro que los primeros "reyes" ástures, así como los musulmanes, trataban de legitimarse buscando continuidad con la situación político-administrativa previa". Difícilmente podrían legitimarse como reyes si aceptaban pagar tributos y eran sumisos a los gobernadores de los omeyas, al menos los reyes anteriores y posteriores a Alfonso I. Vuelvo a copiar de José Luis Martín, op. cit.: "Sólo a mediados del siglo, cuando Alfonso I destruye las guarniciones abandonadas por los beréberes y lleva consigo al retirarse a los habitantes de las zonas devastadas, puede hablarse de los orígenes de un reino astur cristianizado y con un contingente importante de hispanogodos que acabarán controlando política e ideológicamente el nuevo reino, independiente mientras las guerras civiles impiden a los emires ocuparse de los rebeldes del norte; bastará que Abd al-Rahman se proclame emir (756) y pacifique al-Andalus para que el reino asturleonés vuelva a convertirse en vasallo de Córdoba durante los reinados de Aurelio, Silo, Mauregato y Vermudo (768-791) que siguieron una política de amistad y sumisión hacia los musulmanes". Alfonso II volvió a tomar la senda de su homónimo.

    También de Amaco #155: "Munuza, el gobernador musulmán asentado en Gijón-León (?) legitima su control pretendiendo a la hermana de Pelayo, que según las crónicas fue hijo de un duque, y muy probablemente el de Asturias (cuando digo Asturias, me refiero a la Asturias de la época, no sólo al territorio transmontano). Posteriormente Pelayo casa a su hija con el hijo del duque de Cantabria. Es uan hipótesis, claro, pero en mi opinión bastante probable". El único Munuza que conozco es el ya citado arriba en mis post: asentado en la zona de la actual Cerdaña, entabló fuertes vínculos con la aristocracia goda local, casándose con la hija del conde de Narbona, Eudes. Se rebeló contra el poder omeya, y fue derrotado antes de la fitna, de la sublevación de los beréberes y la llegada del yund sirio. Esto prueba que uno de los modos con los que los musulmanes consiguieron el control fue mediante una política de pactos: la oligarquía musulmana y los aristócratas nativos se unen para seguir mantiendo el poder y la autoridad en sus territorios.

    En cuanto al comentario de grupos fragmentados al comienzo en el norte peninsular, es muy probable. Este texto también es de Martín: "Durante los cien primeros años de su historia, el reino astur permanece a la defensiva, protegido de los ataques musulmanes por las montañas y por las revueltas de los muladíes fronterizos, e intenta unificar el conglomerado de pueblos que lo forman, gallegos, astures, cántabros y vascos, en numerosas ocasiones enfrentados entre sí o rebeldes al incipiente poder central, según recuerdan las crónicas de Alfonso III: ‘Fruela… a los vascones, que se habían rebelado los venció y sometió… Silo… a los pueblos de galicia que se rebelaron contra él los venció en combate… Alfonso… expulsado del reino se quedó entre los parientes de su madre en Álava."

  18. #18 Teshub 14 de feb. 2008

    Bergan:

    Rumi no podía ser un término lingüistico o etnográfico, ya que los musulmanes del s. IX diferenciaban los "rumi" (cantábricos) de los "afrank" (navarro-aragoneses). Y es dudoso que hubiera direrencias lingüiticas entre don Pelayo, Pedro el duque de Cantabria y los oscenses o ilerdenses. En ambas partes norteñas había también godos e hispanorromanos, así que mucha diferencia étnica tampoco parece posible.

    Evidentemente, "rumi" no significaba restaurador del imperio romano, sino mantenedor de la tradición social-administrativa romana. Los visigodos no se inmiscuyeron en el sistema socio-administrativo romano, y la elección de tribunos, magistrados, etc a nivel local, se mantuvo como en época romana tardía, con la iglesia como intermediaria (así lo afirma Ricardo de la Cierva en su Historia de España, por ejemplo). Frente a esto, por muy tolerantes que fueran los mususlmanes, el Corán les obligaba a establecer un sistema socio-administrativo totalmente diferente...y no pueden coexistir el cursus honorum romano con el sistema administrativo-legislativo-judicial coránico.

    Tenemos una prueba de lo que significa "Isbaniya" y "Al-Andalus":

    Un dinar bilingüe latino-árabe, acuñado en el año 98 de la hégira / 716 d.C., que lleva en una cara la inscripción FERITOS SOLI IN SPAN AN... («fue acuñado este sueldo en Spania, el año....») y, en el reverso, su equiparable árabe: DURIBA HADA L-DINAR BI-L-ANDALUS SANATA TAMAN WA-TIS’IN («fue acuñado este dinar en al-Andalus, el año 98», de la hégira). Sobre este tema, podemos preguntar a Alicia Cantó, que se ha dedicado a la numismática andalusí (CANTO, A. y otros: Monedas andalusíes, Madrid, 2000).

    Evidentemente, Hispania, Spania, Yspania, Isbaniya...es el territorio de la Hispania romana, que coincide con Al-Andalus cuando los musulmanes controlan la península. Pero la moneda demuestra que para los hispanorromanos, esto es Hispania y ellos son hispanos, mientras que para los andalusíes, esto es Al-Andalus, y ellos no son hispanos, sino andalusíes...y eso en el s. VIII. Al-Andalus significa una nueva entidad socio-política, que se asienta sobre el territorio de una realidad política previa, la hispania romana, pero que la ignora completamente (entre otras razones, porque no le interesa conservar los derechos adquiridos previos).

    Resulta también interesante citar a Al-Bakri, autor almeriense del siglo XI, quien en su "Libro de los caminos y de los reinos", comienza el capítulo «La Península de al-Andalus» (Yazirat al-Andalus) indicando la etimología supuesta de dicho territorio:

    «Se cuenta que antiguamente su nombre era Iberia (Ibariya), por el río Ebro. Luego se llamó Bética (Batiqa), por el Betis, el río de Córdoba. Luego se denominó Hispania (Isbaniya), por el apelativo de un hombre que la rigió en tiempos antiguos, y que se llamaba Isban, aunque también se dice que fue llamada así por los Isban, cuando se establecieron, en los primeros tiempos, en el reducto del río [Betis] y en sus alrededores. Unos cuantos dicen que su nombre es en realidad Hesperia (Isbariya), así denominada por Hésperis (Asbaris), estrella conocida como la Roja (al-ahmar). Luego recibió el nombre de al-Andalus, por los atlantes (andalis) que la habitaron».

    Esta etimología intenta romper todo vínculo histórico de Al-Andalus con los predecesores peninsulares a los andalusíes (¿los andalusíes sucesores de los atlantes?). Predecesores, que en muchos casos, aún forzados a vivir islámicamente, no olvidaban lo que hubo antes. Baste recordar lo que Abd-allah indica en sus "Memorias" en el s. XI: Relata que el conde mozárabe Sisnando Davídiz le advirtió «de viva voz» que «al-Andalus era en principio de los cristianos, hasta que los árabes los vencieron y los arrinconaron en galicia... Por eso, ahora que pueden, desean recobrar lo que les fue arrebatado, cosa que no lograrán sino debilitándoos [los cristianos a los andalusíes] y con el transcurso del tiempo, pues, cuando no tengáis dinero ni soldados nos apoderaremos del país [de al-Andalus] sin ningún esfuerzo».

  19. #19 Lars Porsena 16 de feb. 2008

    El que no era playu era Munuza, ni culomoyau, aunque vivió en Gijón. Que hay que recordarlo por que no sé, pero aparenta como que las crónicas asturianas no se las quiere tener en cuenta.

    Unas fuentes tan ricas que se desprecien de esta manera creo que no es ni serio y ni fiel a la realidad. Porque como que una fuente musulmana más tardía tiene mayor fiabilidad simplemente porque coincide con la versión asturfóbica.

    En las crónicas asturianas se relata la historia del reino de Asturias, se reclama  la herencia visigoda y se promueve la idea de la reconquista de la España perdida. Esos son los pilares de la historiografía tradicional y que algunas corrientes nuevas pretenden rebatir en un revisionismo tendencioso.

    Unos negando la invasión musulmana -al fin y al cabo el tema original de esta conversación-, otros negando el reino de Asturias en favor de un supuesto reino de galicia, otros  defendiendo, la inexistencia de Pelayo, ... etc...

    Bien, pues intenten reescribir la historia, pero será su historia. Porque la nuestra ya esta escrita y tiene fuentes literarias, epigráficas, toponímicas y antroponimicas, y tradiciones, mitos y leyendas donde confirmarla. La suya tendrán que escribirla a partir de ahora.

  20. #20 Beturio 16 de feb. 2008

    Las Laudes Hispaniae de Isidoro de Sevilla tienen un asombroso parecido con el Laus Serenae de Claudio Cladiano, dedicado a Flavia Serena, sobrina de Teodosio y esposa de Estilicón (una hispana olvidada por la historiografía tradicional que debe vindicarse): "Se dice que mientras nacías, el Tajo se desbordó y llenó de riquezas el fértil campo; galicia se puso a reír, cubriéndose de flores y el Duero, hermoso por sus orillas ricas de rosas, pintó de color purpúreo el vello de las ovejas. El Océano dejó gemas en las playas de Cantabria y los asturianos, pálidos, ya no tienen que trabajar en las minas: la tierra ofrece oro por tu sagrado nacimiento, y las Ninfas de los ríos recogen piedras preciosas en las cuevas del Pirineo".

    Lars Porsena #167: "En las crónicas asturianas se relata la historia del reino de Asturias, se reclama  la herencia visigoda y se promueve la idea de la reconquista de la España perdida." ¿En qué crónicas? Porque en la Crónica de 754 o en la Crónica arábigo-bizantina contemporánea no hay ninguna idea de Reconquista por parte de unos que se denominen continuadores de la legitimidad hispanovisigoda. Cuando con los disturbios de la fitna muladíes y mozárabes migran al norte (al perder la cuota que poder que tenían ante el centralismo omeya), es cuando surgen las crónicas que hablan de "reconquista", y en las que considera a los reyes astures los continuadores de los hispanogodos.

     

    Ítem más, Lars Porsena #167: "Esos son los pilares de la historiografía tradicional y que algunas corrientes nuevas pretenden rebatir en un revisionismo tendencioso." Según esa historiografía tradicional, el muladí Ibn Hafsun, ¿podría considerarse "español"? ¿Es al-Andalus parte de la historia de España o un accidente de la misma?

    Más que revisionismo tendencioso ha primado en España una historiografía tendenciosa que sólo ofrece fotos fijas tipo "conquista" y "reconquista", pero lo que importan son los procesos, cómo se produjo el cambio. Y eso no lo vamos a encontrar nunca en las crónicas de unos mozárabes terriblemente enfadados por haber abandonado su tierra y su poder. Son ellos los que escriben esas crónicas que dices, y son sus intereses son los que reflejan en ellas, no un sentimiento generalizado en la población norteña, como nos inculcaron en las escuelas franquistas. Vuelvo a traer a José Luis Martín: "Hasta hace pocos años, la batalla de Covadonga (718 según unos autores, 722 según otros) indicaba el comienzo de la recuperación o si se prefiere de la “reconquista” de las tierras ocupadas por los musulmanes. A medida que se han ido conociendo y utilizando las fuentes islámicas, la tesis reconquistadora ha perdido fuerza y actualmente muy pocos creen que Covadonga tuviera la importancia que quisieron darle sus inventores, los mozárabes refugiados en Asturias, y cuantos han seguido al pie de la letra, sin discusión, las fuentes cristianas."

    Darse cuenta de que en la crónica de 754 no hay ninguna referencia a Pelayo ni a la Reconquista, y que ésta comienza a aparecer en las crónicas de los mozárabes asentados en Asturias un siglo después no es revisionismo: es sólo saber leer y entender. No me creo en absoluto que la verdad pura e impoluta esté sólo en las crónicas cristianas del IX en adelante: Pelayo aparece en la crónica Albendense de 883, pero el autor, cristiano, de la crónica de 754 lo ignora, y sería extraño que hubiese omitido un hecho tan señalado. Aquí el único interés es encontrar la verdad histórica todo lo que se pueda, es la única tendencia a la que me adhiero.

  21. Hay 20 comentarios.
    1

Si te registras como usuario, podrás añadir comentarios a este artículo.

Volver arriba