Autor: Delcampo y otros
jueves, 14 de junio de 2007
Sección: Protohistoria
Información publicada por: delcampo
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Sobre límites, altares, piedras y constructores en Cebreros (Avila)I.

  Estos restos se ubican en el entorno del pueblo avileño de Cebreros, fronterizo con la provincia de Madrid ¿Cómo han podido pasar desapercibidos? Muy sencillo, el que no conoce no puede ver, y más en el mundo de la arqueología. No fue sino al estudiar el conjunto conquense de Buendía, descubierto en su basta totalidad por mis amigos Mario y Esther, cuando pudimos ‘reconocer’ lo que siempre había estado a nuestro mi alcance, pero oculto, por años. No son los únicos paralelos, en absoluto, ya lo veremos más adelante, pero sí los que sirvieron para ‘abrirme’ los ojos.

Son varias las características principales a resaltar:

1. Todos los restos tienen un denominador común, su materia prima, el granito, lo que ha actuado de januario porque por una parte ha condicionado, por su dureza, el acabado final de cada conjunto y, por otra, ha permitido que, por su dureza también, haya llegado hasta nosotros sin demasiadas alteraciones.

2. Todos los elementos forman conjuntos unitarios: asientos, cazoletas, altares, piedras esféricas y demás que iremos viendo. Nunca aparecen aislados sino distribuidos juntos  en un ámbito espacial muy amplio,  pero aún así se perciben todas las características de seguir una delimitación determinada o, en todo caso, intencionada. Hasta ahora hemos establecido dos áreas arqueológicas, una al norte y otra al sur del pueblo.

3.  Como sucede en Buendía, todos estos restos materiales están relacionados con lugares donde es evidente la explotación de la piedra, lo que lisa y llanamente denominamos canteras. Y aquí, como veremos, surgen unas cuantas preguntas que no podemos contestar con seguridad total ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿De qué manera están relacionadas ambos contextos?  Pero no nos adelantemos...

4.  NO ha aparecido ninguna estructura de hábitat ni tampoco ningún tipo de enterramiento u otro resto material que podría ser utilizado para una posible datación por paralelos conocidos.  Nada de nada, ni siquiera cerámica. Existen restos de unos muros de piedra en alzado en una de las áreas pero no sabemos si están relacionados con los restos objetos de estudio. La antigua explotación intensiva de la vid y las plantaciones decimonónicas de pinos ha influido, sin duda alguna, en la alteración del paisaje arqueológico.

5. Vías, frontera y atribución tribal.

Ambos yacimientos se encuentran en lo que se supone que es la vía de paso entre el valle del Alberche y la submeseta norte, en el eje que une Toledo-Avila y que marcaría la frontera romana entre las provincias de Lusitania y Tarraconense . En este trabajo se va a proponer, igualmente, que esta frontera delimitaría el territorio vetón del carpetano, adscribiendo los restos a estos últimos ya que la topología de los restos materiales encontrados tiene evidentes paralelos con las zona norte de Madrid así como lo que hemos podido documentar en Buendía.  Y aquí esbozamos una primera y sugestiva hipótesis, si los verracos pueden ser una característica propia de los vetones, propia pero no exclusiva, los asientos en piedra constituyen una característica propia del pueblo carpetano.  

6.  Los elementos detectados en Cebreros, ya mencionados algunos,  son:

Asientos

Cazoletas/Piletas

Extracciones rebajadas de las rocas en forma de gajos o huellas

Grandes esferas piedra

Cruces (una)

Indeterminados

Desarrollaremos los tres primeros, dejando los otros elementos  para un avance posterior.

A)   Asientos

Existe una más que generosa topología de asientos retallados en la roca. Unos imitando sillas de montar, otros, además,  con un poyete central de separación entre ambas piernas, otros más toscos pero evidentes, y, por último, varios asientos corridos en una misma lancha de granito.

El primero de ellos es una topología muy característica de otro yacimiento en fase de estudio: Buendía (Cuenca), aunque en este caso siempre en caliza. Tememos varios ejemplos pero el de la foto se documenta en una roca granítica de topología similar a las Bull Stones inglesas, en un extremo se encuentra tallado un asiento. En el caso del complejo norte, frente al asiento se documenta una piedra de menor tamaño, con la superficie bastante alisada en cuya mitad se percibe un óculo para encastrar otro elemento cultual, seguramente un pie de altar o similar.

Una variedad es aquellos es un curioso asiento con un poyete  central para separar las piernas. Se documenta, como el anterior, en rocas de tamaño mediano y es un buen apoyo para pensar que este tipo de asientos reproducen la monta del caballo.

En el complejo sur, hacia la mitad  del extenso yacimiento que lo conforma, se dispone, en un complejo donde abundan las rocas con asientos, cazoletas y piletas, una serie de asientos consecutivos. EL sistema es igual al documentado en la Pedriza o en Buendía. La roca granítica, de un tamaño superior al de las rocas con asientos individuales, presenta los asientos mirando al sur, mientras que en su lado norte retallaron una serie de piletas que bajan en cascada.

Tres son los apartados que nos pueden importan primariamente de estos asientos: paralelos, cronología y funcionalidad.

Alicia Canto colgó en un foro de esta misma página web un excelente estudio sobre la Silla de Felipe II, EL Escorial,  donde referenciaba todos los estudios recopilados por ella hasta la fecha de su publicación. Desmentía el carácter moderno de la citada silla y proponía un carácter cultural/cultual vetón, en el límite con la Carpetania, dedicado a Marte, sin especificar cronología. Muy próximo, también tenemos el Canto Castrejón, estudiado por Jesús Jiménez Guijarro (Estudios de Arqueología y Prehistoria Madrileñas, n.13, 2004, íntegro en internet). Igualmente, otros altares con sus sillas se documentan en el mismo complejo boscoso de  la Silla de Felipe II que en estos momentos estamos en vías de catalogación. En el entorno cercano de La Pedriza existe otra gran roca con asientos consecutivos del mismo estilo que las de Buendía o Cebreros.

¿Cronología de estos asientos de Cebreros? Sin duda precristiana. ¿Prerromana? A la luz de la falta de materiales que pudieran afianzar una cronología lo dejamos en cuarentena. Suponemos que el ambiente pudiera ser anterior a la presencia romana en la zona, pero siempre debemos dejarlo como una mera suposición mientras se  pueda precisar con más argumentos. Los paralelos de Buedía o los anteriormente mencionados no pueden aportar mucho más.

¿Funcionalidad? Evidentemente cultual. ¿Asociados a una divinidad en concreto? No creemos que pueda atribuirse a un ritual asociado a un Marte indígena, o por lo menos tal y como lo conocemos en la actualidad.

1. Exposión del cadáver del guerrero para su descarnación. Todos estos asientos, retallados con más o menos esmero, y sobre todo los que tienen el poyete central, hacen referencia directamente al caballo y su montura. ¿Qué ritual puede acompañar a este tipo de ‘asientos’ en la roca? ¿Puede tratarse de un ritual relacionado con el mundo funerario? Recordemos la costumbre reflejada en las fuentes clásicas de determinados pueblos  prerromanos de exponer los cadáveres de los guerreros que destacaron en combate a los buitres. Siempre que se menciona esta costumbre nos imaginamos a los guerreros en su lecho horizontal,  tipo sioux, esperando a ser descarnados por las aves carroñeras. Tendríamos que variar un tanto esa visión para entender que en el proceso de descarnación podrían exponer el cadáver imitando lo que fue en vida, un jinete. Evidentemente que no todos los asientos tendrían esta funcionalidad pero tampoco tendríamos que desechar la idea. Dentro de una tipología muy similar, en Buendía (Cuenca), encontramos que el asiento tiene unos rebajes laterales que desembocan en un surco central que parece  recoger los líquidos de la descomposición para libarlos en la misma roca o en la tierra. Igualmente, en alguno de ellos se percibe unos rebajes circulares laterales, del mismo tipo que se perciben en los cazoletas-altar de, quizá para sostener de pie al cadáver-jinete.

2. Asientos tipo Tronos.

Muy similares a los de la Silla de Felipe II. Generalmente se disponen en grupos de tres o de dos.  Buendía generalmente se asocian a grandes cazoletas para sacrificios.

En Buendía este conjunto representado en la foto se asocia a cazoletas-altares utilizados, entre otras cosas, para  realizar sacrificios realizados con el fuego (¿incineraciones, asados rituales?).  En Cebreros no se han detectado este tipo de asientos tipo trono, lo cual no quiere decir que no existan.

Quizá sí que es cierto que podríamos relacionarlo, tal y como propone A.Canto para la silla de Felipe II, con Marte, ero no tanto en su acepción exclusivamente guerrera sino como una posible asimilación en la divinidad indígena Coso, aquí en Cebreros en la confluencia interprovincial e interetnias, o en Buendía, en la confluencia del Tajo y Cigüela, o, más probablemente, como una divinidad similar al Marti Condati o del Tyr germano, relacionados con los lugares de reunión y asambleas de guerreros, donde se tomaban las decisiones importantes para las comunidades tribales (González García, F.J., García Quintela, M.V., De la idolatría en el occidente peninsular prerromano, Rev. Ciencia de las Religiones, 2005, 10, 127-162). En este sentido, tendríamos que proponer los asientos múltiples de Buendía o Cebreros, así como el resto del área que proponemos como carpetana. 

B)   Cazoletas/piletas

Las hay de todo tipo, generalmente de gran tamaño, asociadas a los asientos u otros elementos rituales, en la misma roca o en una roca cercana. Una mayoría de ellas tienen una abertura frontal lo que deja esa parte abierta. En alguna ocasiones las piletas se disponen en cascada, lo cual hace suponer que el líquido se derramaría desde la parte superior a la inferior siguiendo el ritual.

Este componente ritual es el más numeroso en los dos conjuntos arqueológicos detectados.

Sin duda alguna, estas cazoletas o piletas, como en la foto superior,  no se disponen de la misma manera que en Buendía, foto inferior, ni su tamaño ni cantidad se pueden asemejar. En Buendía hay cientos de cazoletas solas o agrupadas esparcidas por todo el yacimiento. En Cebreros no se distribuyen con esa profusión lo cual parece que tiene su reflejo en una intencionalidad distinta. SI bien en Buendía parecen sacralizar determinados lugares amén de definir las fronteras de un entorno específico, en Cebreros esta última característica no se percibe con claridad.

C)   Extracciones rebajadas de las rocas en forma de gajos o huellas

Es la forma que más nos ha llamado la atención. Al principio creímos que era algo muy puntual pero a medida que los restos arqueológicos han ido aumentando, vimos que contenía en sí un significado ritual muy importante en esta cultura. ¿Cuál pudiera ser? Sinceramente, sólo encontramos alguna posible explicación en su asimilación a la huella del oso, desarrollado en su momento por Alicia Canto y recogida en esta página web en un foro propio sobre la Piedra Escrita de Cenicientos. La propuesta que aquí se realiza es que Cebreros está en el límite de los carpetanos con los vetones al oeste y los arévacos al norte, y así mismo controla la ruta de los primeros hacia Avila, seguramente independiente de la de los vetones. Esta ruta se desdoblaría en el Tiemblo y seguiría por el puerto de Arrebatacapas hacia la Cañada, antiguo camino desde Valencia a Santiago,  enlazando con el Camino Real que vendría desde El Escorial y se dirigiría a la capital abulense. La ruta vetona, seguramente, se dirigiría desde EL Tiemblo por el Berraco hacia Avila siguiendo la carretera nacional actual. En trapecio limítrofe estaría Cebreros, por lo cual todos estos restos materiales cultuales no nos extraña que se ubicaran en este ‘espacio sagrado’.

Juan Carlos Sánchez Santos

Olga Núñez Alvarez

Mario Gil de Lama

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Comentarios

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  1. #1 delcampo 15 de jun. 2007

    Aún dentro de la repetición siempre hay zonas y variantes dentro de las zonas. Así como en Buendía los paralelos más claros están en el occidente peninsular, (galicia, Zamora...), en Cebreros se percibe una particularidad propia que se aleja de las costumbres vetonas por un lado (por lo menos de las que sabemos en estos momentos), o de las de Buendía. Sí que hay elementos comunes pero en cada zona se manifiestan de una manera particular. En cuanto a los asientos, no son muy normales en otras zonas del país. Creo que es elemento definitorio de la Carpetania aunque no descarto que se vayan docuementando en otras zonas.

    No entro a valorar el tema de la erosión porque en el área de Buendía tenemos decenas de sitios que siguen los mismos patrones, incluso alguno de ellos reflejando alguna constelación, y en la zona de Cebreros, aunque en menor cuantía, también tenemos una repetición constatada en áreas concretas. No son elementos al azar, no. Así, de memoria, en Buendía debe haber unas 50 zonas diferentes con sus cazoletas. EN Cebreros tenemos el valor añadido del granito que no es un material  fácil de erosionar y que fragmenta de una manera distinta y alejada de lo que en las fotos se ve.

    En las fotos de Cebreros vemos que las cazoletas está perfectamente talladas en la roca, al igual que los asientos, y las mismas rocas donde están tienen una forma especial.

    Me sabe mal que el texto del documento no vaya con las fotos adjuntas... pero que se va a hacer...

  2. #2 Apomios 15 de jun. 2007

    Debido a que la sabiduría del grupo desaconseja este artículo, no está disponible.

  3. #3 El Brujo Redivivo 18 de jun. 2007

    Felicidades a los que participan con seriedad en esta discusión. Me pareció particularmente brillante el análisis inicial del problema realizado por Brandan, y me sumo tanto a sus reservas como a su felicitación a Delcampo por plantear este difícil asunto con rigor. Por supuesto, agradezco muchísimo a Jugimo sus intervenciones desde el campo de la geología, que es, entiendo, el que tiene la principal palabra en el primer dilema que se nos plantea a cuantos nos hemos sentido conmovidos por esas formaciones cóncavas tan habituales en los mundos graníticos: saber cuándo son naturales y cuándo está en ellas la mano humana. En ese sentido, añado, no sé si con acierto, una palabra a los taffoni de Jugimo: gnamma o gnamma holes. De esa forma he visto nombrar lo que en galicia llamamos pías (los taffoni serían las cacholas).

    Me sigue quedando la duda de cómo diferenciar lo natural de lo artificial en casos particulares, cuando no aparecen huellas claras de talla o similar.

    La mayor parte de los casos, o al menos muchos de ellos, pueden explicarse (creo) por erosión. Si es así, tanto el buen Ockham como el principio de la carga de la prueba parecen indicar que lo natural es la hipótesis de partida y que a quien afirma su artificiosidad le corresponde demostrarla.

    Con todo, debo reconocer que hay casos en los que, aun siendo posible la erosión natural, la duda queda dentro, haciendo su pequeña labor de zapa, creando taffoni y gnammas en nuestro entendimiento...

    En fin, ya supongo que no, claro, pero por preguntar... ¿hay alguna receta, Jugimo?

    Gracias, que extiendo, y no de forma pequeña, a su magnífica lección de paciencia y señorío.

     

  4. #4 Abo 19 de jun. 2007

    Brandan Tendrías la amabilidad de ver estas dos direcciones que indico y dar tu opinión respecto a lo que puedan representar. La : http://www.celtiberia.net/verimg.asp?id=3134. En ella se pueden observar todas las “coviñas” que existen en la piedra soporte, salvo algunos trozos que faltan por acción de trabajos de cantería como te darás cuenta por las cuñas que se aprecian en la otra fotografia. La : http://www.celtiberia.net/verimg.asp?id=3135. Es un pormenor de la anterior donde podemos ver, entre otras, un círculo de coviñas con una de mayor dimensiones en el centro; en esta fíjate en las cuñas de cantero. En galicia varios son los autores que tratan este tipo de petroglifos. Si siguiésemos fielmente las directrices de Luis Monteagudo en su trabajo que indico arriba en mi comentario 81 ayer a las 22,15 horas estaríamos hablando de una “mesa de ofrendas” que no gustan en esta página, como tengo enormes dudas te pregunto. La descubrimos en el interior de las murallas del Parador Nacional de Turismo “Conde de Gondomar” (Baiona) en el lugar (pequeña península) Monte do Boi. Saludos y muchas gracias. Gracias Cauceno por la página: http://www.ibizapocapoc.es/Arqueologia/cazoletas.htm

  5. #5 Brandan 24 de jun. 2007

    Parece que la postura "naturalista" puede ser tan intransigente como las demás. Me parece interesante la reflexión de Laila3 -lástima lo de la foto, no he podido acceder- y la información que aporta Beturio. Abo, siento no haberle contestado antes. La verdad es que las coviñas, si no estuviesen asociadas a los petroglifos dirían bien poca cosa. Yo he visto por aquí formaciones parecidas, no muy frecuentes, es cierto, pero fuera del contexto que mencionaba parecen formaciones de lo más natural. El artículo de Onnega es muy bueno y da una idea de como se trata el asunto, aunque, la verdad, yo lo de los círculos no lo veo tan claro ¿por qué no espirales? En La Mesa de Miranda, en el recinto del castro, apareció una a la que le atribuyen la utilidad de servir de soporte para machacar metal, erróneamente en mi opinión. Hace tiempo que la subí, en Altares Rupestres en galicia, si no me equivoco.

  6. #6 pérola 25 de jun. 2007

    Perdona Brandan confundí piedras con personas. Creo que respeto a animales, personas, plantas, piedras, naturaleza. Pero es mi opinión, quizás tu tengas alguna suposición al respecto. Con todos mis respetos para Almago et alli me encantó el trabajo, cuando lo leí porque yo estudiaba de aquella, en el 95-98 el balneario de Carballo que habíamos localizado en un archivo, el plano, de ´poca romana y sin paralelos en galicia. Me leí todo lo referente a baños en España, muchísimo del imperio y también sobre baños prerromanos. Creo que estoy en disposición de hablar de ello contigo, si quieres. Te repito me encantó el trabajo, pero sentí disentir con los autores en las afirmaciones sobre baños iniciáticos. No me convencieron las pruebas, pués no las había, tampoco los paralelos me convencieron. Pero bueno si tu me quieres convencer estoy de acuerdo en escuchar tus argumentos. Te dejo que estoy estudiando. Hablamos mañana Saúdos

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