Autor: lapurdi
lunes, 17 de abril de 2006
Sección: Toponimia
Información publicada por: lapurdi
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Deva, ¿el rio de los dioses?

Los diferentes rios Deva, situados en la cornisa cantábrica, se han asociado a los "devas" o dioses célticos. Pero un estudio más detallado de la raiz nuclear "eb" nos lleva a comparar el nombre con diferentes palabras de los léxicos griego, latino y vasco. De todo ello resulta un significado un tanto diferente del atribuido a los "dioses", aunque también la palabra "dios" entra en el estudio. Más bien la podemos relacionar con la palabra catalana "deu", afloramiento de una veta de agua subterránea que da lugar a una fuente o un rio. Pero en este camino etimològico encontramos palabras como: "ir", "cortar", "paso", "débil", etc. Palabras todas ellas relacionadas aunque en principio no tengan, aparentemente, nada o casi nada en común (más que el nombre).

Cuestiones apriorísticas

Deva es un nombre utilizado para diversos rios, especialment para algunos de los situados en la cornisa cantábrica. Empezando de este a oeste encontramos: 1.El rio y valle del Deba (escrito con “b”). En pleno Euskadi, en su valle encontramos pueblos como Mondragón, Bergara, Eibar, Eloibar, .... Según algun autor, en celta “deva” quiere decir 'dioses'. 2.El dio Deva situado entre Asturias y Cantabria. Nace en Fuente Dé (deva), en la región de Liébana. Es el más oriental de los rios astures con 60 kilómetros de recorrido. 3.Rio Deva, afluente del rio Piles, que desemboca en la playa de Gijón. Nace en en el lugar llamado Peñafrancia, bajo la roca donde esta la capilla de la parroquia de San Salvador de Deva (municipio de Xixón). 4.Rio Deva, afluente del rio Miño. Nace en la Serra de Penagache (Ourense), muy cerca de la frontera entre galicia y Portugal. 5.Pueblo turolense de Riodeva. Ignoro el por qué se le pusó este nombre de rio a un pueblo, pero puede que el rio que pase por allí tenga las características de los otros “deva”. 6.También añado a esta lista dos rios gallegos, como son el Eo y el Eume, que comparten el núcleo radical de “deva”, o “d-eu-a”. Todos ellos no son rios largos, pero creo que algunos de ellos, no sé si todos, tienen la característica de nacer en una roca, de una fuente caudaloso o rio subterraneo, de donde surge el rio. Para hacer un análisis del significado etimológico hace falta tener en cuenta unos ciertos fundamentos apriorísticos. Concretamente son tres: 1.Que el sonido “b”, bilabial, habitualmente adquiere diferentes formas o variantes fonéticas, sin que, por ello, cambie su valor semántico. Las variantes van desde las bilabiales “b” y “v”(sonoras) y “p” (sorda), hasta las labiodentales “v” y “f”, para llegar, más tarde, a las vocales “u” y “o”, producto de la sonorización de la consonante “b”, derivada a “v”. Por lo tanto podemos buscar como posibles variantes relacionadas con “deva” palabras halófonos como “deba”, “deua”, “depa”, “defa” o “deoa”. 2.La “d” inicial de “deva” tiene una posibilidad de relacionarse con la preposición “de”, ya que esta preposición forma parte de muchas palabras en donde actua como prefijo. En casi todas, la preposición “de”, ya forma parte del lexema de la palabra, como en “de-poner”, “de-función”, “de-letrear”, “de-s-”, “de-tallar”, etc. En la palabra que nos ocupa, no creo que la preposición “de” este presente enteramente, ya que de actuar, actua solamente con “d-”, puesto que “deva” contiene en su interior una raiz nuclear, repetida en otras palabras, y cuyo nucleo interno lo forma la “e” más la “b”, como en “l-ev-e”, o en “c-ep-a”, o en “g-ep-a”, etc. Además la forma de constituirse muchas raices mínimas es, en la mayoria de los casos, la vocal más la consonante (as, es, ..., in, an, on, ..., ob, eb,ib,...). Por lo tanto, la raiz nuclear de “deva” deberia ser “ev”y la “d-” inicial puede tener, o al menos así se me representa, dos valores: por una parte, y en cierto modo relacionada con la preposición “de”, puede tener un valor demostrativo, relacionado tanto con el articulo “the” del inglés, como de sus adjetivos y pronombres demostrativos “th-is” y “th-at”, o también relacionado con el demostrativo francés “ce”. Este fonema “t/d”, que encontramos en diversas lenguas con valor de demostrativo o identificativo, como en el artículo determinado inglés, tiene el significado semàntico de 'esto', 'lo que es evidente'- Por eso la “d-2 inicial de “deva” seria un valor referencial, de un demostrativo, de referencia a lo que se esta hablando, lo que es evidente para los hablantes. Al estar situado en primer lugar actuaria como determinativo del nucleo (“ev”) y habria que leer la palabra como “eva” de “d-”, y en donde “d” actua como algo obvio ('esto'). Por otra parte, la “d-” inicial podria ser el resultado de lo que normalmente se ha dado en llamar como consonante proteïca, es decir, aquella consonante que refuerza la vocal cuando esta inicia una palabra., Si además sumamos que algunas variantes de “deva” varian hacia un diptongo o hiato (“eu” o “eo”), la presencia de una consonante proteïca se hace más necesaria. Así encontramos consonantes iniciales como la “d”, la “t”, la “z”, la “h”, la “j” o la “y” para iniciar un mismo nombre, como, por ejemplo, en el caso del nombre de “dios”, que da variantes como “z-eus”, “t-eo”, “d-eus”, “ju-piter”, “d-e-meter”, etc. Todas esta posibilidades distintas refuerzan una misma raiz vocálic, ya se en diptongo o en hiato, de “eo” y “eu”, evoluciones posibles de la raiz “eb”. 3.La terminación “-a” de “deva” no la podemos incluir en el núcleo léxico de la palabra, ya que las vocales finales son las que más facilmente padecen cambios morfemáticos, atribuibles a las categorias gramaticales como género, número, caso, etc. Incluso el último lugar es el puesto donde se añaden y colocan las particulas gramaticales, y, muy especialmente el articulo vasco “a”, 'el' o 'la'. Por lo tanto podemos dejar la raiz a analizar desnuda de morfemas y añadidos y analizar unicamente la raiz “ev” o “eb”, que algunas veces se refuerza con “d” o “t” y que, también a veces, en nuestro caso siempre, añade la particula “a”, que yo atribuiria a la pervivencia del articulo vasco actual “a”, ya que observo muchos casos en la toponimia la doble anotación con “a” y sin “a”, como si su presencia no fuera imprescindible (Ir-un, Ir-une-a, Or, Or-a, Mingu-ell, Mingu-ell-a, etc.).

Los léxicos vasco, latino y griego

Para encontrar terminos paralelos a “deva” y palabras emparentadas con la raiz “eb”, que inicialmente hemos desglosado, me he servido de tres lenguas antiguas: dos fundamentales y reconocidas como lenguas clásicas de la antigüedad, el latín y el griego, que han dejado abundantes escritos de donde se ha podido analizar perfectamente el estado sincrónico de la lengua hace 2.000 o 3.000 años, y el vasco, lengua antigua, reconocida como tal por no hallarsele ningún antecedente, pero que, a diferencia de las otras dos, no dejó apenas escritos en esta lengua, por lo que realmente es difícil hacer una extrapolación del estado sincrónico de la lengua en la antigüedad basandonos en su situación actual. No obstante, y atendiendo a su carácter bastante conservador, creo que es útil utilizar su léxico actual para relacionarlo con palabras latinas y griegas antiguas. Buscaré, en primer lugar, aquellas palabras que en dos idiomas se encuentran con un gran parecido semántico, a la vez que tienen una misma raiz fonética. En vasco encontramos: 1.Eba-gune: cortado 2.Eba-tura: incisión 3.Eba-tzaile: cortador 4.Eba-ki: cortar 5.Eba-kin: recorte 6.Eba-kilze: corte En latín tenemos: 1.Heb-eo: recortar, estar cortador 2.Heb-es: mellado, recortado Como vemos en las dos lenguas coincide su significado semántico con el hecho de cortar, arrancar un trozo, amputar una parte de un cuerpo o de una cosa. Hay otras palabras latinas que, aunque no son exactamente iguales, semánticamente si se acercan en su significado, a la vez que coinciden en su raiz básica. Son: 1.Ev-ello: arrancar, llevarse (también se puede leer como “eu”). 2.Ev-ado: salir, irse 3.Ev-eno: salir, surgir 4.Ev-ito: evitar, esquivar En vasco encontramos palabras ligeramente diferentes pero que recuerdan el significado que hasta ahora venimos señalando. Se trata de “heb-ain”, 'débil, paralítico', que por su raiz la podemos relacionar con el castellano “déb-il”, así como con el catalàn “f-eb-le”, también 'débil'. Es decir, es una palabra que resume en un adjetivo la característica de lo que no está entero, de lo que le falta algo, que esta desgajado, roto. Así, pues, el termino esta relacionado con la raiz “eb”, 'cortar, amputar', a la vez que “irse, llevarse'. También encontramos un verbo muy general como es el latino “eo”, 'ir', con su segundo significado como adverbio 'allí'. Este verbo coincide con el verbo vasco “joan”, 'ir', igualmente, al qual, si le extraemos la terminación típica de los infinitivos verbales “-an” y “-in”, nos queda la misma raiz que el latino “eo”, con una evolución de la “e” hacia la “i”, y por tanto comparten idéntico significado. Siempre se podran hacer objeciones a este tipo de coincidencias diciendo que la exactitud de parecido es casual, ya que los verbos latinos suelen acabar en su forma infinitiva en “-o”, así como que los verbos vascos en su infinitivo suelen iniciarse con “e” o “i” (i-kusi, i-kasi, e-man, e-gin, etc.). Como respuesta creo que podriamos aceptar que antiguamente estos verbos conllevaran doble vocal repetida que, por un efecto lógico de ahorro, quedo en una sola. De “eo-o” hizo “eo” y de “i-io” hizo “io”. Si examinamos tambièn el terce léxico, el griego clásico, los parecidos no son tantos, pero el aspecto semàntico, a la vez que su parecido fonético, nos puede aportar numerosos parecidos y, quizás, coincidencias. Por un lado tenemos el prefijo “epi”, 'en, sobre, encima', que actua como prefijo, y que conforma gran cantidad de compuestos. También el verbo “ep-omai”, 'seguir', con la terminación “-omai” que significa 'conjuntamente', y que forma gran número de verbos, tendria una traducción literal como 'marchar conjuntamente' o 'ir hacia otro'. Otra palabra griega con el significado de 'marchar', 'partir', 'irse', es “epta”, que aunque significa el número 'siete', es porque describe a este número como un desplazamiento del dedo séptimo respecto del conjunto de dedos de la primera mano (1-5), teniendo en cuenta que el “seis”, significa escisión, corte, y, el séptimo, desplazamiento respecto al primer grupo. Otra palabra con un significado idéntico, pero a nivel primario, es la palabra “ep-os”, 'palabra', ya que define la palabra como el sonido que marcha, parte de la boca. Otra palabra griega, con un significado que nos recuerda el vasco y el latín, es el verbo “d-eo”, 'faltar'. Al revés de todos estos sentidos, la mayoria de los cuales representan aspectos negativos de las cosas (cortar, mellar, débil, etc.), aunque otro grupo lo forman significados de movimiento (irse, marchar, salir, etc.), encontramos, tanto en griego como en latín, una palabra que actua como prefijo en griego y como interjección en latín. Se trata de “eu”, o “ev” según la pronunciación. En griego tiene el significado de 'bien' y en latín de 'bien, viva o bravo', es decir una exclamación de aprobación. Cuando actua en griego como prefijo da a la palabra que acompaña un sentido positivo, que, yo creo, más que una valoración moral expresa un “va para adelante”. Creo que podria, en un origen, tratarse de la misma raiz que comento “eb”, con el sentido de 'algo que marcha para adelante', aquello que partiendo de una cosa o persona, de las que formaba parte, sale de ella y se separa para ser un nuevo ser y realizarse independientemente. Es una definición del hecho de procrear, de que el progenitor genera un nuevo ser. Por lo tanto, este valor positivo va asociado al hecho de cortar, de separarse de otro que lo ha creado, de salir y surgir a la nueva vida, cosas que nosotros asociamos con el 'bien', como concepto abstracto pero que tiene que ver mucho con la esencia de la vida, donde los hechos positivos tienen salida y marchan adelante. Quizás lo negativo reside en que el progenitor pierde una parte, le falta una parte que ha salido de su ser. La creación es, en cierto modo, como una generación, una separación del ser engendrado de su progenitor. Por ello no es extraño que cuando hablamos de los creadores de lo que existe pensemos en unos seres, los dioses, que han creado las cosas y los seres vivos, a diferencia de los dioses, mortales. Pero la idea de escisión de los dioses para que se de la creación es algo que pervive en todas las religiones, y quizas por ello el nombre de “dioses” este relacionado con la raiz que ahora comento: “eb”. Según la tradición el nombre de “dios” adopta pequeñas variaciones: “d-eu-s” y “iu-piter” en latín, “t-eo” y “z-eu-s” en griego, “d-ev-a” o “d-e-meter”, en celta,... Casi todas las teogonias y teologias parten de este mismo principio apriorístico: el dios o los dioses, por separación de ellos mismos (de aqui su nombre de “padres”) crean las cosas, los seres vivos y las personas, seres todos ellos, que a diferencia de los dioses, acaban, finalizan, mueren. Curiosamente el Dios Yaveh, dios de los judios, en su creación recogida en el Génesis, luego de crear todas las cosas, creó al primer hombre, Adán, a su imagen y semejanza. Y para que no estuviera solo (amabilidad de padre) le hizo una compañera, pero, he aquí lo curioso, la hizo de una costilla de Adán, de una parte de Adán, que le extrajo. Y casualmente el nombre de esta primera mujer fué Eva, tan parecido, sino idéntico a la raiz de la que estamos comentando (“eb/ev-a”). Ya para acabar querria redondear las aportaciones con unas pocas palabras más. El vasco tiene, muy relacionadas con “eba-ki”, 'cortar', el verbo “eba-tsi”, 'frustrar' y el nombre “eba-sle”, 'frustrador'. En latin hay el verbo “tepeo”, 'entibiar', que, creo, también se relaciona con la raiz “eb”, ya que se define a “tebio” como algo que ha perdido su característica inicial, sea la de estar caliente, y por tanto se ha enfriado, como la de estar frio, y luego se ha calentado. Esta perdida de una parte de la virtud primera es lo que define a “tebio” y no su relación con el calor. Otra palabra, esta vez castellana, es “tepe”, esta vez con “p” en lugar de “b”, que designa el terrón de tierra trabado de raices y que se separa de la tierra como un bloque. Ya para acabar este trabajo una pequeña disgresión hacia dos lenguas modernas: el inglés y el catalán. En inglés encontramos el nombre “step”, 'paso', donde se relaciona con otras palabras que hemos visito anteriormente (ir, salir, ...). La segunda, con la que cierro este trabajo y con la que retorno al inicio de este trabajo y los rios Deva, se trata de la palabra catalana “deu”, que define la corriente de agua subterránea cuando esta aflora en una fuente o en un pequeño rio. La “deu” es el punto donde el agua abandona el curso interno por la tierra para hacerse visible y superficial. Y quizás este significado, que para nada contradice los anteriores, sea el motivo básico para poner el nombre a los diferentes rios Deva.


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Comentarios

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  1. #1 Airdargh 24 de abr. 2006

    En galicia hay un par de ríos Deva más aparte del citado en el artículo. De San Breixo de Deva es interesante el tradiciónal ritual encaminado a la consecución de las lluvias, recogida por Vitor Vaqueiro en Guia da Galiza maxica. Segun éste los vecinos, ante una persistente sequía, Llevan en procesión a san Bartolomeu hasta el río donde discuten los vecinos, partidarios de sumergirlo en las aguas, con el que interpreta el papal de "abogado defensor", que garantizá la lluvia sin necesidad de poner en remjo al santo. El santo al fin no se sumerge. Antes de regresar la procesión a la iglesia dice la tradición que llueve, caso contrario lo hará durante la novena correspondiente. (Vitor Vaqueiro) En San Pedro de Parada o Sta. Marta de Albeos, se desconoce la costumbre da la fíanza , y el santo o la santa acaban siendo sumergidos en el río. En otros lugares se ejecuta el Responso de San Antonio, cuando el santo no concede la lluvia a pesar de todos los ruegos, suplicas, etc. se le amarra una cuerda al pescuezo y se sumerge durante tres días en el pozo para que así entre en razón y conceda la demandada agua. (Rguez. López). Ante la falta de efectividad del ritual cristiano, estas tradiciones reflejan como se recurre a prácticas precristianas y paganas, reinterpretadas por la iglesia, que pudiera ser tuvieran que ver con una deidad asociada a los ríos, que además de su función guerrera y real como se estudio para Reve (ver Andrés Pena Graña), nos muestra aquí otra función, comúnmente a otras deidades de soberanía céltica, como lo es la de la fertilidad, que la deidad del río y sus aguas también comprendería, atendiendo a lo que la tradición referida arriba, así refleja. En cualquier caso la tradición resulta de la cristianización de una costumbre pagana, en la que seguramente adquiere entonces notoria importancia el contacto con el agua, cuanto más cuando ésta discurre por un río que, dadas ciertas características, se consideraría propicio, incluso "divino" como sería el que nos ocupa, para encomendarse en sus orillas a ciertas prácticas que giran en torno a la deidad que en el río mora o a través de él y sus aguas se manifiesta. La Enciclopedia católica ( http://www.enciclopediacatolica.com/e/etimologiadios.htm ), nos informa sobre una voz relacionada: Etimología de la Palabra "Dios" (anglosajón God; alemán Gott; similar al persa khoda; hindú khooda). El significado de la raíz del nombre (derivada del gótico gheu; sánscrito hub o emu, "invocar, sacrificar a") es o "el invocado" o "a quien se sacrifica". De dos diferentes raíces indo-germanas (div, "brillar" o "alumbrar"; thes en thessathai, "implorar") proceden las raíces indo-iraní deva, sánscrita dyaus o divas, latina deus, griega theos, irlandesa y gaélica dia, que son denominaciones genéricas; asimismo de estas raíces proceden algunos nombres propios de deidades paganas, como el griego Zeus, los latinos Júpiter (Jovpater), Juno (Janus) y Diana, el bajo teutón Tiu o Tiw (sobreviviente en Tuesday) y algunos otros. En las lenguas semíticas el nombre común más extendido es, en hebreo ‘el, en babilonio ‘ilu, en arábigo ‘ilah, etc.; y aunque los eruditos no concuerdan en este punto, el significado más probable es "el fuerte" o "el poderoso". (Transcrito por Tomas Hancil. Traducido por Francisco Con.). Pudiera servir ésto para tratar de concluir algo en torno al significado de Deva para el río, que algún autor ya ha vinculado a su vez a la deidad Dive céltica (relacionada con ríos y manantiales). Pudiera ser un río brillante en efecto pero es precisamente, ésta de la brillantez, una cualidad divina por ende y autonomasia, en tanto que, como vemos, el mismo "Dios" se traduce por "el Brillante", el dios celta Lug por "el Lumunoso", etc. En definitiva, algo de divino debe tener el río cuando brilla tanto.

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