Autor: Jesús Rodríguez Ramos
martes, 25 de octubre de 2005
Sección: Antropología
Información publicada por: Dingo
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¿ESTÁN GENÉTICAMENTE EMPARENTADOS EL ÍBERO Y EL VASCO? EL PROBLEMA DE LOS "DESCIFRADORES MÁGICOS"
Es éste un tema muy complejo en el que una persona sin conocimiento de lingüística histórica puede ser engañado fácilmente (incluso si es un profesor universitario o un funcionario que concede subvenciones) así que debo remitirme a mi artículo al respecto en Fontes Linguae Vasconum. Brevemente mi opinión es: claro que lo están, pero no de la estúpida manera que algunos 'ignorantes magna cum (ignorantiae) avaritia" dicen.
¿ ¿Acaso parece que exagero? Simplemente tomemos en consideración al último de estos "descifradores mágicos". Alonso García ha publicado una serie de libros presentados como una contribución al origen vasco de muchos pueblos de la antigüedad, ofreciendo traducciones revolucionarias del íbero, el etrusco, el minoico, el egipcio y muchas otras lenguas (me aburría demasiado como para perder mi tiempo contándolas). Bien, quizá pudiere resultar muy largo demostrar un falso desciframiento a una persona que no tenga conocimientos lingüísticos, incluso si ya resulta muy sospechoso el que a la "capacidad" para traducir cada palabra en cada inscripción no le acompañe una mínima capacidad para reconstruir la gramática o la fonética diacrónica de dichas lenguas, pero, además de la absurda traducción esotérica que "descubre" incluso en breves marcas sobre cerámica, resulta que sus resultados implican que los antiguos hablantes de dichos idiomas conocían su lengua mucho peor que Alonso García, puesto que él contradice el testimonio de los textos bilingües.
De la inscripción etrusca de Pyrgi disponemos de una bilingüe fenicia. Pero a pesar de ello "obtenemos" otra revolucionaria traducción (como quiera que el fenicio es un lenguaje cercano al hebreo, tal vez Alonso debiera adaptar ambos idiomas a su "etrusco" y proveernos con una traducción revolucionaria de la Biblia). Finalmente ha incluido la lengua hitita entre sus traducciones. Pero el hitita no sólo es una lengua claramente indoeuropea con paralelos léxicos hasta en inglés, latín o castellano, sino que existen además numerosos documentos bilingües e incluso diccionarios multilingües (sobre todo hitia-acadio) hechos por los propios hititas. Pero hay incluso más: Alonso lee los ideogramas cuneiformes como palabras fonéticas en vasco pese a que a menudo ésta sea una convención filológica moderna basada en su valor sumerio; así como muchas de las palabras "vascas" que encuentra Alonso en los textos hititas son claros préstamos romances a la lengua vasca (así 'kale' "calle" o 'zeru' "cielo").
Sí, ciertamente parece el argumento para una secuela de "Dos tontos muy tontos" pero es la realidad. Pero todavía peor es lo que sigue. Resulta que sus libros están siendo publicados por la Editorial Complutense (sí la editorial de la muy ilustre Universidad Complutense de Madrid); que tuvo una participación importante en un coloquio internacional con comunicaciones sobre su trabajo que, de acuerdo con un gran anuncio en la prensa, fue apoyado (y probablemente financiado) por la Comunidad Autónoma de Madrid; que sus descubrimientos sobre etrusco son explicados en la Enciclopedia Universal Micronet (edición CD 2000) y en medios de comunicación (como el diario "El Mundo"); y que sus libros pueden encontrarse en las secciones de filología de librerías especializadas. Tal y como escribió el prof. De Hoz:
"Que se haya desviado dinero público para la edición de supuestos trabajos lingüísticos cuyo interés científico es el mismo que el de la práctica de conjuros ante un muñeco de cera para la curación de cáncer, cuando tesis de considerable valor permanecen inéditas y sus autores tienen que buscar salidas académicas fuera del país es algo peor que una estupidez, es un crimen del que debe existir un responsable al que se debiera pedir cuentas" ("Viaje a ninguna parte a través del Mediterráneo. Las lenguas que no hablaron ni iberos, ni etruscos, ni cretenses" Rev. De Libros 28, abril 1999, 11).
Me pregunto si Alonso o su super-importantísimo coautor catedrático de medicina Arnaiz-Villena serían capaces de traducir un texto sencillo en latín. Espero que el trabajo sobre estructura genética del DNA de su coautor sea mucho mejor que esto, porque si no... (1)
Por otra parte, por favor, la próxima vez que algún "descifrador mágico" denuncie que sus trabajos son ignorados y silenciados por los científicos, me gustaría que citara y comentara las investigaciones de al menos uno de los anteriores "descifradores mágicos" (me parece que ya son unos cincuenta) que han "traducido" el íbero. No "silencie" sus trabajos.
En líneas generales, considero que esta clase de "traducciones" son una completa pérdida de tiempo y que no merecen atención, pero D. Fletcher and L. Silgo ("El plomo escrito Serreta I. Comentarios y traducciones" Recerques del Museu d'Alcoi 1, 1992, pp. 9-36) dedicaron todo un artículo a 18 "traducciones" del plomo greco-ibérico G.1.1, desde 1926 a 1990 (incluye al catedrático de universidad Román del Cerro, pero es anterior a Alonso García). Si alguien siente curiosidad morbosa, puede leer esta antología; luego puede seguir por la media docena de traductores presentes en internet. La cumbre de esta comedia de los errores se alcanzó con el descubrimiento del primer bronce celtibérico de Botorrita, una inscripción en una lengua celta con claros palabras y morfemas indoeuropeos que recuerdan incluso al latín. Pues bien, en una publicación académica ( Homenaje a D. Pío Beltrán Madrid, 1973) el entonces famoso, importantísimo y muy galardonado arqueólogo A. Beltrán Martínez (existe incluso una plaza con su nombre) descubrió que estaba escrito en lengua íbera (!) y que era la prueba definitiva de la teoría vasco-iberista, naturalmente con la ayuda de un diccionario de vasco... Sin comentarios
Las relaciones entre el íbero y el vasco
Dicho esto, retornemos a la realidad. En favor de las relaciones entre el íbero y el vasco, entre otros aspectos, las más destacadas coincidencias léxicas son las siguientes: 1) vasco 'egin' "hacer", con el íbero ekiar / ekien; 2) 'ibeni' "erigir", con ebanen; 3) 'sari' "pago", "importe" con s'alir; 4) 'iri' "ciudad" con iltir' / ILER; y 5) el sufijo vasco de genitivo '-en' con el "genitivo" íbero -en.
Hay que destacar también el que las formas verbales de la tercera persona singular del pretérito para el protovasco *'egien' (documentadas están las variantes 'egian' y 'zegien') "él lo hizo"y *'ebenen' "él lo erigió" parecen coincidir por completo con sus equivalentes íberos. También merece atención el parecido entre el sufijo agente/ablativo íbero -te y el de ablativo reconstruido en vasco '-ti'; y entre el frecuente topónimo íbero ar's (tal vez "castillo", "fortaleza") y el vasco 'ertsi' "recito", "lugar cerrado".
Además de esto, hace muchos años que se han venido señalando las similitudes entre el sistema fonémico vasco y el íbero, así como la similar estructura de sus compuestos; el íbero suena como el vasco.
Adicionalmente tenemos la "evidencia" que proporcionan los pocos onomásticos y teónimos aquitanos conocidos; documentados en inscripciones latinas. No sólo estos nombres compuestos son muy similares a los íberos, sino que muestran incluso formantes idénticos a palabras vascas que permiten traducciones coherentes de los onomásticos (de hecho al aquitano se le considera antiguo vasco); por consiguiente las similitudes entre el íbero y el aquitano sugieren una relación genética entre íbero y vasco.
Por el contrario, hay una serie de comparaciones entre íbero y vasco que hay que rechazar. 1) La primera, como se sabe, es la equivocada lectura gudua desidea con el vasco 'gudu' "combate" y 'deitu' "llamada", no sólo porque 'deitu' es de origen latino ('dictu') y puede que incluso 'gudu' sea un préstamo, sino también porque, como demostró Fletcher, la lectura correcta es kutur oisor y porque la palabra íbera kutur se encuentra en muchas otras inscripciones en las que el significado "combate" es inverosímil. 2) El doble sufijo -aren con el genitivo determiando vasco '-aren', pues pese a la opinión tradicional es dudosa la documentación de dicho doble sufijo. 3) Tampoco resulta posible traducir el segmento etar (que se encuentra en algunas monedas) a partir del sufijo vasco '-tar' que indica el origen de una persona; pues el íbero etar no es un sufijo (basta tomar en consideración untikesken / etar).
Pero la evidencia todavía es escasa y es seguro que el vasco ha sufrido muchos importantes cambios fonéticos; además del hecho de que gran parte del vocabulario vasco es de origen latino o románico, cuestiones que los "descifradores mágicos" hacen ímprobos esfuerzos por ignorar.
Por otra parte, resulta extremadamente sospechoso la extendida idea de que todas las semejanzas fonéticas se deban a la proximidad geográfica y que cualquier coincidencia léxica sea un préstamo del íbero al vasco. Mientras que a veces sí existan por casualidad las similitudes engañosas y las posibilidades menos probables puedan ser las correctas, resulta poco científico explicar todos los datos como coincidencias y descartar las hipótesis más probables en favor de las menos.
En cualquier caso, ni las traducciones delirantes ni la imposibilidad de traducir el íbero mediante el vasco moderno pueden ser una demostración seria en contra de la teoría vascoiberista. Los trabajos delirantes carecen por completo de valor, ni a favor ni en contra, y hay muchos idiomas genéticamente emparentados que no son mutuamente inteligibles con facilidad.
1. De hecho, resulta que el prof. Antonio Arnaiz Villena no solo ha recibido durísimas críticas científicas tales como "une violation de l’éthique. L’article était un manifeste politique enflammé pauvrement masqué en travail scientifique" "l’article contenait des erreurs historiques, des inconsistances, des références inadéquates et trompeuses, et des cartes inexactes", "l’article « manquait de mérite scientifique »" (véase "Un autodafé électronique" by François Lapèlerie), sino que incluso ha tenido serios problemas con la ley, que incluyen el haber sido arrestado acusado de malversación (véase "Incroyable" by Philippe Ramona, http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,116448,00.html, y http://www.madrid.org/comun/bocm/Html/0,2930,3029_14210_14472_12305666_20041011_24,00.html).
Más informacióen en: http://www.webpersonal.net/jrr/ib8_sp.htm
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Completamente de acuerdo en que el sistema de Jorge Alonso no vale para nada, he leído algún artículo suyo en la revista Arqueología y no tiene ningún rigor, quita y pone según le conviene, altera, parte por donde Dios le da a entender, no tiene en cuenta hechos históricos, no explica la morfología, la evolución fonética, la estructura sintáctica, no sistematiza, no infiere una teoría que aplique congruentemente en otros ejemplos...:
boutintibas : sani : kirsto : uratikes (inscripción en la pátera de Tivissa)
Equivalente euskera según Alonso: boo tin ti batze sanei giristo urce ti iges
Traducción de esta frase euskera según Alonso: duermen arriba abundante cosecha a los santos cristo dios abundante idos
Traducción "refinada" según Alonso: Duerme arriba la abundante cosecha de los santos de Cristo, dios de los difuntos
Otra, en el mismo número de la revista Arqueología (3), "¿Descifró Champollion la piedra de Rosetta?" la respuesta es NO, claro, la descrifraron los autores del artículo, Arnáiz Villena y Alonso, por ejemplo:
unos jeroglíficos X X X X X X X X se transliteran neter-peri-neb-neferu-em-khent-h-er-tai-ui (hasta aquí supongo que bien)
después los autores los "ordenan" y restituyen las letras que más convienen: nete (e)r ber(r)i neb(e) nebe h(e)r(r)u ema(h)-(h) (a)k(a) end(i) h-er tai ui
y ofrecen el equivalente euskera cambiando otra vez letras: nata er berri naba naba erru ema aka andi er tai ui
que significa: pecador quemado recién llanura llanura barranco hembra difunto grande quemado final habitual
En fin que no hay ni por donde cogerlo, de verdad. Pero tampoco veo por dónde coger la transliteración del signario ibérico, esa transliteración que se acepta y que aplicada al 1er bronce de Botorrita produce un texto tan semejante al latín (según dice Rodríguez Ramos): tirikantam berkunetakam tokoitoskue sarnikio kue sua compalkes, etc. etc.
Esta es una mera asociación de ideas, en ningún caso soy especialista. Agradeceré mucho cualquier comentario.
Saludos,
Adoni: A mi entender, el debate interesante es éste: ¿está emparentado el íbero con alguno de los idiomas contemporáneos geográficamente próximos, tales como el aquitano o el euskera primitivo? Es un tema apasionante y no está resuelto, por tanto, no voy a cambiar de hilo.
Sinceramente, Adoni, creo que sus argumentos están errados. Y también sé que no va a ceder, que no los va a cambiar; lo que me parece perfecto. Estoy argumentando, más que para vd., para aquellos que son más profanos (aún) que usted y que yo y que se acercan al íbero por primera o segunda vez a través de estas páginas.
Sinceramente, pienso que el problema del silencio de las inscripciones íberas necesita del máximo número de personas despiertas trabajando, más o menos, en la dirección adecuada.
A ver. Punto uno: cientos de palabras ibéricas en alfabetos conocidos con anterioridad a que se descifrase el íberico (el latino, fundamentalmente) avalan la corrección de la lectura actual de éste.
Tenemos esta moneda celtibérica aquí abajo. Según la traducción convencional leemos Bi.L.Bi.L.I.S. Usted, con el alfabeto fenicio en la mano, probablemente leerá “pg - pgyç” o algo así. Pero se da la circunstancia de que, sobre el mismo lugar donde se acuñaba esta moneda, se levanta la ciudad romana de Bilbilis, cuyo nombre se ha mantenido hasta hoy en día en forma de genitivo (bilbilitano: habitante de Calatayud)
En esta otra de abajo pone I.L.Ti.R.Ta (probablemente se lea *ildirda. Ya que se sabe que el sistema ibérico era ambivalente a la hora de representar oclusivas sordas/sonoras). Usted leerá “ygq – qt” o semejante, pero, una vez más, la realidad es tozuda y, al Imperio Romano le dio por llamar a esa misma ciudad ILERDA.
Las monedas de U.N.Ti.Ke.S.Ke.N (*undikes-k-en) corresponden a la tribu que los romanos llamaron Indigetas y a la ciudad indígena satélite de Ampurias llamada Indika.
Tiene más monedas íberas en esta página: http://www.tesorillo.com/hispania/2ibericas1.htm
Pero lo de las monedas es una nimiedad en el mar de ejemplos de equivalentes de nombres íberos en alfabeto íbero y nombres íberos en alfabetos latino y griego.
Sr. Adoni, ¿ha oído vd. hablar de el Bronce de Ascoli y la Turma Salluitana?
wikipedia: Bronce de Ascoli del año 89 a. e. c. Dicho bronce es una tabla que recoge los nombres de los jinetes del escuadrón de caballería “Turma Salluitana”, reclutados por el cónsul Pompeyo Estrabón en la localidad hispana de Salduie (Zaragoza). Contiene decenas nombres íberos escritos en latín que tienen equivalentes en los textos ibéricos.
Salduie, por cierto, también aparece en monedas en ibérico. Los romanos la llamaron Salduvia y, a sus habitantes, salluitanos.
http://es.wikipedia.org/wiki/Bronce_de_Ascoli
Odiario: ¿dónde puedo conseguir algo del autor que mencionas? Suena interesante…
ANAFKH: Gracias J . Lo de una adaptación del íbero al territorio vascón tiene mucha lógica. Aunque siempre destacamos la semejanza entre la fonética del íbero y del protovasco, también había diferencias. Sobretodo la H aspirada, que no existe en íbero.
Desde luego, no eran el mismo idioma. Por poner las cartas sobre la mesa, yo sí creo en una relación genética entre vasco e íbero –creo, no lo sé, por eso quiero fomentar este debate, para fundamentar mejor mi opinión–. Creo que había esa relación, pero que en tiempos de los textos íberos, íbero y vasco ya estaban separados por muchos siglos y que, si hasta ahora los textos íberos CASI no han hablado es porque el trabajo que hay por delante es algo así como traducir el osco desde el rumano.
Me gustaría leer algo más de ese tema, la verdad ¿Cuáles son los 6 signos propios que identifican los autores?¿que lecturas proponen?, etc…
El íbero, tanto como escritura como idioma plantea demasiados desafíos en el mundo real como para seguir perdiendo el tiempo en la realidad paralela.
Un saludo a todos.
Yo no sabía a qué décadas se refería el Sr. Gastiz, pero cuando ví su nota aclarando que era del siglo XVI, al XIX, pensé que realmente fueron muchas, muchas, demasiadas décadas, y sentí pena de esas docenas de investigadores
En el s. XVI comenzó a identificarse la existencia de una escritura ibérica en los epigrafes monetales anteriores al s. I. En el s. XIX se produjeron los primeros acercamientos serios hacia la deducción del valor de los signos.
Entre uno y utro siglo hubo un número de investigaciones infructuosas. Uno de los intentos, por supuesto, fue intentar interpretar los caracteres íberos como fenicios. Y, por supuesto, no se consiguió nada. Yo uso teorías del s. XIX, vale. Usted del XVII.
No me ha contestado a varias cosas.
¿ha oído hablar de la Turma Salluitana y el Bronce de Ascoli? (http://www.webpersonal.net/jrr/ib14_sp.htm) que explicación da usted ante las evidencias acerca de la fonética y antroponimia indígena ibérica que aparecen en este bronce. ¿Qué le parece que los nombres de persona que aparecen en este texto en latín sean casi iguales que los de los textos íberos?
¿Cree usted que el término Laietanos que mencionan los autores clásicos y el Laiesken que leen los malvados seguidores de Gómez Moreno tienen algo que ver?
Adicionalmente, le pregunto: según su criterio, ¿tiene algo que ver la Barcino romana con la ceca llamada en ibérico Barkeno, según lo que leemos los gentiles? ¿Segóbriga (lat.) con Sekobirikez (ib.)? ¿Ilerda con Idirta? ¿Tarraco con Tarakon? ¿Castulo con Kastilo? ¿Obulco con Ibolka? ¿Iaca (Jaca) con Iaka? ¿Osca con Bolskan? ¿Vascones con Baskunes?
¿Que le parece que su querido bronce de Botorrita esté redactado en una lengua celta y que ya haya traducciones aproximadas del mismo? (http://es.wikipedia.org/wiki/Bronces_de_Botorrita)
(http://personal.telefonica.terra.es/web/irea/celtibera/placas/botorrita-1.html)
Por otra parte, Sr. Adoni, es falso de toda falsedad que desde el siglo XIX no se hayan producido avances en la comprensión del idioma ibérico. (Diferente, por cierto, del celtíbero)
El corpus de inscripciones íberas transliterado con el sistema establecido goza de bastante sentido, contrariamente a lo que dice Adoni.
Bastante más que presentar un montón de raíces trilíteras semíticas e interpretarlas una a una sin hacer ninguna traducción del texto en conjunto (algo de lo que el Sr. Adoni presume sin que sea cierto que lo ha conseguido. Otros descifradores mágicos del íbero, por lo menos, hacían una interpretación fantástica de los textos en conjunto. Adoni, ni siquiera, hace interminables interpretaciones "palabra" por "palabra", buscando cognados bíblicos pero no presenta el resultado en conjunto, porque sería un galimatías. Como no tiene ningún sentido dice que es que son "cantilaciones" y "faristroncos" y que se puede leer para delante, para atrás y que hay caracteres que se insertan para introducir expresividad, etc., etc., etc. Es decir: nada.
Frente a esto, tenemos la lectura consensuada de los textos ibéricos goza con equivalentes latinos y griegos de los nombres que aparecen en los mismos, y parecido fonético (y, en ciertos casos, morfológico) con el euskera.
Es falso, también, que no se pueda traducir NADA de este idioma.
Partiendo desde bases diferentes –reconstrucción interna, parecido remoto con el vasco– algunos autores serios (como Rodríguez Ramos o Marqués de Faria –a los que ahora mismo les deben estar pitando los oídos por haberlos mencionado juntos–… y muchos más) han llegado a conclusiones más o menos coincidentes. Y ahora mismo hay ciertas “traducciones” de textos cortos íberos de las que se duda poco.
* Iltirta salir’ban (sobre moneda) -> Lleida dinero/plata ¿esto? : Esto (es) dinero de Lleida
* iltir'bikisen · seltarñi -> ¿es? la tumba de Ildirbikis [en una estela funeraria]
* Likinete : ekiar : useker’teku -> Hecho por Licinio en Ossicerda [en un mosaico]
* likine : abulor'aune : ekien : bilibiliar's -> Licinio ¿abulor’aune? lo hizo ¿en? Calatayud. [en un mosaico]
Hay una serie de términos claros en estas inscripciones. Se pueden deducir por el contexto de las mismas y en algunos casos gozan del apoyo de un cognado en euskera. “salir’” es dinero, pago o peso, Rodríguez Ramos lo relaciona con el vasco “zari” (valor). “seltar” es tumba. “ekien” y “ekiar” aparecen numerosísimas veces (también aparece “tekien”) y en todos los casos parece ser el verbo “hacer”. Resulta que, en vasco, hacer es ‘egin’. “ñi” –que se debe leer ãi, a juzgar por que se alterna con “ai” y “nai”– parece una cópula.
Más polémica es la interpretación de “eban” y "teban", que aparece mucho en lápidas funerarias. Velaza lo traduce como ‘hijo’ y Rodríguez Ramos, como un verbo ‘erigió, dedicó, puso’.
La primera opción suena bien y parece lógica. La segunda, goza además con el apoyo de aparecer en el mismo lugar que en las inscripciones latinas aparece el término CURAVIT = ‘se encargó (de erigir la estela)’ y de un par de cognados en vasco (‘eman’, dar e ‘ipiñi’, poner).
Además, J.R.R. establece el paradigma verbal del íbero, según el cual, los verbos en íbero tienen la siguiente estructura en los casos más básicos: e-(RAIZ)-n/r/… y, en los casos más complejos, (prefijo de persona, tiempo)-e-(RAIZ)-n/… lo cual alude directamente al modelo verbal propuesto para el protovasco.
ikonñkei iltubeles'eban, según uno es “Ikonñkei, hijo de Iltubeles”, y según el otro “(aquí yace) Ikonñkei, Iltubeles puso (la lápida)”.
Por si a alguien le interesa y sirve de ayuda al tema,aquí les va un libro muy interesante:El euskera Arcaico.Extension y Parentescos,de Luis Nuñez Astrain, Edit.Txalaparta.
Extraido de "EL euskera arcaico - extensión y parentesco" Luís Núñez Astrain (2002) en www.erabili.com/zer_berri/muinetik/dokumentuak/2004/El_euskera_Arcaico_Extension_y_Parentescos.pdf%20
"la hipótesis del parentesco remoto, que hemos definido, siguiendo a de Hoz, como "parientes lejanos como el castellano y el rumano o como el castellano y el alemán". El rumano es una lengua indoeuropea y latina, la lengua latina más alejada del castellano. El alemán es una lengua indoeuropea, pero no latina. Así, son dos parentescos distintos, ambos relativamente lejanos, el segundo más lejano que el primero.
La similitud de la estructura fonética entre el ibérico y el euskera es tan grande y tan íntima que no puede deberse a un contagio, por fuerte que éste sea. La estructura fonética es algo demasiado central en una lengua, algo radical, básico, inicial, para poder ser pasado en bloque a otra. Se puede contagiar algún rasgo fonético suelto, incluso unos cuantos de ellos, pero no parece razonable pensar en un contagio de la estructura fonética completa. Existen entre el ibérico y el euskera diferencias fonéticas puntuales, como la h y otras, pero éstas son divergencias menores que se producen fácilmente con el tiempo.
Lo sorprendente, en este sentido, no es que entre dos lenguas parientes aparezcan diferencias fonéticas como la de la h; lo sorprendente es, justamente al revés, que no aparezcan todavía más diferencias fonéticas. Bastante mayores son las diferencias fonéticas entre el castellano y el ruso (parientes remotos) e incluso, por cierto, entre el castellano y el italiano (parientes próximos). Como escribe Xaverio Ballester, "en principio todas estas diferencias (entre euskera e ibérico) no serían mayores que las existentes entre cualesquiera dos lenguas latinas".
Por otra parte, si se hubiese producido un contagio tan generalizado como para transmitirse la estructura fonética entera de un idioma al otro, resulta completamente incomprensible que ese traspaso no haya ido acompañado -y precedido- de una gran cantidad de préstamos de léxico, particularmente del vocabulario menos básico. Y entre el ibérico y el euskera arcaico ya hemos visto que las similitudes léxicas parecen ser
muy escasas. De manera que: para proceder de un contagio generalizado, el parecido entre el ibérico y el euskera es demasiado grande en el terreno fonético y, al mismo tiempo, demasiado reducido en el terreno léxico. Un parentesco remoto explicaría bien ambos hechos a la vez: el fuerte parecido
fonético y la escasez de coincidencias léxicas"
"reunimos aquí algunas citas relativas a las escasas vías que pueden hacer avanzar el tema vasco-ibérico:
Mitxelena 1966: "La interpretación (vasca de los textos ibéricos), bien poco adelantada por cierto, habrá de hacerse en lo fundamental por medios combinatorios, no etimológicos".
Mitxelena 1961, concretando lo que entiende por combinatorio: "Puesto que el método comparativo ha resultado hasta ahora impotente, no queda otro camino abierto que el largo y pesado camino combinatorio, lleno de tanteos, vacilaciones y de regresos infructuosos al punto de partida. Y, dentro de lo combinatorio, lo más accesible y más preciso es, por lo menos para algunos epígrafes de cuyo carácter general podemos
estar razonablemente seguros por razones externas, el método de los textos paralelos. A falta de bilingües, lo más parecido a una traducción es un texto de carácter análogo: un epitafio, por ejemplo, en una lengua conocida, lo más cercana posible en el tiempo y en el espacio. Las fórmulas, en efecto, pueden ser iguales o semejantes por más que la lengua sea distinta". (Para llamar la atención sobre los riesgos que también esta técnica combinatoria comporta, recordaremos que precisamente es la seguida por Jorge Alonso, el tercero de nuestros "traductores del ibérico", con los lamentables resultados que
hemos visto. Pero, aunque su aplicación del método haya sido deficiente, éste como tal sigue siendo válido).
De Hoz 1981: "...sobre el vasco y sus relaciones con las lenguas vecinas... en los momentos inmediatamente anteriores a la romanización... los resultados de la investigación son, hasta la fecha, muy escasos... No sólo el tema en sí es decididamente difícil; además depende de dos investigaciones independientes, ambas todavía poco desarrolladas. De una parte, la gramática histórica vasca que, utilizando la reconstrucción interna, establezca un cuadro del sistema gramatical vasco antiguo comparable, si no tan detallado, al que ya existe para la fonología vasca antigua. De otra parte, el estudio de las lenguas prerromanas de la Península y el Sur de Francia, que, si en parte depende decisivamente del descubrimiento de nuevas inscripciones y
por lo tanto de la intensificación y racionalización de la actividad arqueológica, puede también alcanzar resultados del análisis combinatorio de los materiales ya existentes, sobre todo los ibéricos. Son trabajos para el futuro".
Velaza 1996: "Así pues, si el método comparativo se ha revelado poco fiable y hasta metodológicamente inaceptable en el estudio del ibérico, cabe preguntarse cómo puede abordarse éste con ciertas garantías. En puridad científica, el único instrumento válido del que disponemos es el anális combinatorio interno de los propios textos ibéricos; una vez establecido en sustancia el sistema de los nombres personales... hay que continuar con el estudio de los diversos morfos que se pueden aislar; establecer repertorios particulares para cada uno de ellos, teniendo en cuenta todos los elementos
posibles, desde las palabras que les acompañan hasta los soportes inscriptorios en los que se documentan"."
Sr. Umarbeles:
En la página que Vd., nos ofrece, aparece la inscripción en lengua latina de algunos de nuestros ibéricos:
"[C]n. Pompeius Sex. (f. imperator) virtutis caussa / equites hispanos ceives [romanos fecit in cast]reis apud Ausculum a. d. XIV k. dec. ex lege Iulia. In consilio [fuerunt]: L. Gellius L. f. Tro." (Aquí sigue una larga lista con los miembros del consejo)
"TURMA SALLUITANA
Sanibelser Adingibas f. Illurtibas Bilustibas f. Estopeles Ordennas f.
xTorsinno Austinco f.
Bagarensis Cacusin Chadar f.
Ucenses ... Sosimilus f. ... Irsecel f. ... Elgaun f. ... Nespaiser f.
Ilerdenses Otacilius Suisetarten f. Cn. Cornelius Nesille f. P. Eabiuis Enasagin f.
Begensis Turtumelis Atanscer f.
Segienses Sosinaden Sosinasae f. Sosimilus Sosinasae f. Urgidar Luspanar f. Gurtarno Biurno f. Elandus Ennegenses f. Agirnes Benabels f. Nalbeaden Agerno f. Arranes Arbiscar f. Umargibas Luspangib. f.
Ennegensis Beles Umarbeles f. Turinnus Adimels f. Ordumeles Burdo f.
Libenses Bastugitas
xAdimels f. Umarillun Tabbantu f.
Suconsenses Belennes Albennes f. Atullo Tautindals f.
Illversensis Balciadin Balcibil f.
Cn. Pompeius Sex. f. imperator virtutis caussa Turmam Salluitanam donavit in castreis apud Asculum cornuculo et Patella, torque, armilla, palereis et frumenium duplex"
Se señalan los "paredidos sonoros" con otras "posibles lecturas" del ibérico, que no se cita de donde se extraen.
"La mayor parte de estos nombres son íberos y puede apreciarse que hay una serie de compuestos cuyos formantes suelen repetirse. Algunos de estos nombres así como sus formantes se atestiguan en escritura íbera:
ILLURTIBAS iltur-tibas' BILUSTIBAS bilos-tibas'
SOSIMILUS sosin-bilos SOSINADEN sosin-atin
SUISETARTEN suise-tar'tin ADINGIBAS atin-kibas'
BALCIADIN balke-atin ADIMELS atin-bels
ORDUMELES or'tin-beles' UMARBELES m'bar'-beles'
Nótese que se producen algunas adaptaciones a la fonética latina, así como la transcripción de algunas asimilaciones progresivas que no se transcriben en la escritura nativa (así -lt- como -L(L)- y -nb- como -M-)."
Hasta aquí la cita de Ascoli, y mi interrogante sigue en pié, al ibérico del XIX, del Sr. Gómez Moreno, le faltan letras, ó los latinos no sabían escribir ò firmaron los ibéricos totalmente confundidos en la sornoridad de sus nombres y sorprendidos realmente por la traducción.
Además, cómo después de "bautizarse" toda una tribu en Botorrita, no coincide ningún familiar en Ascoli, lo cual és más que sorprendente para la antigua antroponimia.
Cuando aparece la teoría del trisílabo, b-k-t, que ocupa 15 signos de cualquier alefato para definir tres sonidos, en Botorrita se quedan quince signos así tapados, y después de asignarle cinco vocales, les quedan tan sólo seis consonantes más, y eligen lamed, mem, nun, res, y dos sonidos [ese].
Compruebe Vd., que con b-k-t-l-m-n-r-s-s, todo lo que se salga de ahí queda fuera del lenguaje definido por el Sr. Gómez Moreno, y sabrá que además no hay ningún lenguaje que utilice nueve consonantes y cinco vocales, con lo cual los modelos a comparar se esfuman.
Y con ésta lista se constata además que, evidentemente, el ibérico de Ascoli tenía muchas más consonantes que el trisílabo Gomez Moreno, y por fortuna, también el euskera mantiene la variabilidad sonora de cualquier alefato humano.
Y además, a cualquier idioma conocido por la humanidad, le sentaría mal una comparación con el trisílabo Gomez Moreno.
Podemos saber algo de cómo escribían los latinos las lenguas púnicas ò mejor neo-púnicas, por un trozo del Paenullus de Plauto, pero aún así, en plan de burla de una lengua, es mucho más rico que lo que pretenden que sea el ibérico nuestros amigos de una teoría del XIX.
Lo más perverso és intentar además definir un idioma, cualquiera que se elija, con dichos parámetros para aventurarle un pasado de dicha lengua, ya que su punto de partida lo hace totalmente infructífero.
Para investigar el pasado de una lengua, se investiga propiamente su documentación epigráfica y sólo después se entra en temas de toponimia antigua, y para apoyar una hipótesis de parecidos, como hemos visto en mis intervenciones, se han de basar sobre lecturas fiables de un alefato concreto, y no intentado definir un lenguaje fuera de los parámetros de los alfabetos humanos conocidos.
Y además, se hacen las comparaciones con los alefatos cercanos en el tiempo, bien sean latinos, ó fenicios propiamente, ò hebreos ò arameos, pero no sin referenciarlos a ningún alefato concreto, como se pretende mantener de contrario por sus defensores.
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