Autor: Servan
jueves, 04 de enero de 2007
Sección: Artículos generales
Información publicada por: Servan


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VASCO DENE

Expansión del vasco dené, según Mauricio Swadesh, U Aut Mex 1987

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Comentarios

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  1. #1 bocanegra 11 de ene. 2007

    A mí también me gustaría que me explicaran las afinidades entre las lenguas aglutinantes, como las caucásicas, y las tonales, monoverbales y sin flexión, como el chino, para meterlas en una misma superfamilia. Todas las referencias que he leído acuden a la fonética, y algo de léxico (ay, la etimología!), pero la morfología y la sintaxis se me antojan harto diferentes, me paice.

    Es curioso que se piense que todas las lenguas aglutinantes del mundo deben de tener el mismo origen, y de ahí surgen todas las teorías que enlazan el euskera con las urálicas (húngaro en particular), altaicas (turco), caucásicas (que son completamente diferentes a un lado o a otro del Cáucaso, y lo que "casa" con el euskera en el norte de la cordillera no lo hace en el sur, y viceversa), etrusco, sumerio... o al húngaro con el etrusco, y al turco con el sumerio, y al checheno con el euskera pero no con el finlandés, etc. Y yo me pregunto: ¿no pueden existir lenguas aglutinantes sin relación entre sí, a no ser que nos remontemos a Eva Mitocondrial? ¿Es la aglutinación un fenómeno tan único y original que sólo pudo nacer una vez en un único punto del planeta, del cual desciendan todas esas lenguas?

    Al final todo es un batiburrillo de conexiones como las del incansable Lucusaugusti, donde se escoge aquí y allá lo que nos interesa sin orden ni concierto: algún pronombre, alguna palabra que modificada puede significar algo metafóricamente parecido. Se mezclan lenguas de fonética endiablada y armonía vocal y un sistema verbal más simple que una escoba, como las urálicas y altaicas,con las que tienen una fonética muy simple y un sistema verbal complejo, como el euskera. Se mezclan las caucásicas y el euskera porque tienen posposiciones (que no se parecen en nada), así como afijos verbales de sujeto y objeto (todas las lenguas que tienen esto también se las hace relacionar entre sí: otro fenómeno único en el universo, parece); pero a cambio el léxico no se parece ni remotamente, los morfemas son muy distintos y la fonética es muy diferente.

  2. #2 Minaia 13 de ene. 2007

    Pues en los vínculos raciales no entro. En los lingüísticos no es que esté muy puesto tampoco. Lo que he leido parece que indica que los primeros en apuntar esos parecidos fueron Von Humboldt y Schuchardt, seguido por Tovar, al parecer. Parece que existen algunas semejanzas en léxico entre las lenguas kartvélicas, especialmente el georgiano, y el vasco y en algunos rasgos gramaticales (ergativo, parecido de declinaciones y ausencia de género en las mismas ). Sin embargo, creo que los que más conocen sobre el tema (Mitxelena, etc.) son escépticos y esto es lo más que llegan a admitir. Si te interesa el tema, se habla más en profundidad sobre él en este artículo: El euskera arcaico, pags. 155 y siguientes. Como no es un tema de los que más domine, pido disculpas si hubiera algún error en esta pequeña exposición.

  3. #3 Gastiz 25 de ene. 2007

    Sobre lo puesto por Servan el 19/01/2007 21:15:25, poco se puede responder, a primera vista es un galimatías.
    De lo mirado, “Basq.” Aparece 3 veces, de las cuales *eući se supone que será el verbo eutsi, al que se supone una forma anterior *edutsi. Del segundo, berdin, es analizado como *b-erdin, cuando resulta que tiene etim. conocida, a partir de ber- pronombre ‘él’, en derivados como bera ‘él’, berbera ‘él mismo’, etc, y -din, del verbo edin ‘volverse como’, como urdin ‘azul, gris’ de ur ‘agua’ + -din, lo que haría que en un principio significase ‘(de color) similar al agua’. Así, *b-erdin es, con los conocimientos que tenemos actualmente, una partición incorrecta.
    El tercero, entzun ‘oir’ es segmentado como *encu-n, cuando posiblemente lo sea *en-(t)zun teniendo en cuenta el esquema de los antiguos verbos e-CVC-(i), como e-toR-i (etorri ‘venir’), *e-ban (eman ‘dar’), etc.
    Es decir, de los 3 ejemplos que aparecen del euskera, el primero y el tercero posiblemente tengan un análisis diferente al mostrado. Del segundo, el análisis intravasco parece inatacable, mientras que una partición *b-erdin, no tiene sentido, aunque seguro que se ajusta bien a esas macrocomparaciones.
    De nada sirven 200 o 500 páginas cuando los datos y análisis de una lengua concreta no son satisfactorios. Tampoco es posible conocer la fiabilidad que tengan los datos de las demás lenguas. Los reparos de Trask ahí están, de nada sirve usar datos de docenas de lenguas si están repletos de fallos.

    De los presuntos cognados vasco-japoneses, eme ‘hembra’ se considera préstamo, mutiko está relacionado con mutil, préstamo latino. No creo que unas contadas similitudes sean algo más que mera casualidad. En comparación lingüística, más que similitudes su buscan correspondencias, como latín p-, germánico f-, etc.

  4. #4 Gastiz 30 de ene. 2007

    Sobre la conexión vasco-japonesa: No creo que nadie haya considerado en serio que haya un parentesco, lo de Azkue, me da la impresión que tras un examen superficial, encontró unas similitudes que no son otra cosa, meras coincidencias. De todas formas, sería de interés conocer los textos de Azkue en su literalidad.
    A modo de curiosidad, aunque la lengua aislada genéticamente más famosa sea el euskera, del japonés tampoco tiene claramente la pertenencia a una familia lingüística.
    De las coincidencias, léxicas o no, que expone P. Arizabalo, diría que se trata de rasgos que son posibles por la pura casualidad. Es decir, supongamos que de una lengua extraemos unas cuantas características, digamos que 10000. Está claro que habrá lenguas que tengan un mayor o menor número de coincidencias, pero ¿cuantas serían necesarias para dar cuenta de un parentesco genético?
    Una de ellas: ama, aita (en la isla Tokunoshima o Tokuno) // ama, aita (madre, padre). Perfecto, pero si en Tokunoshima/Tokuno es así, ¿como es la forma japonesa original? ¿La de esta isla es la original y la más extendida no? No hay que olvidar que en el PIE el padre tenía t y la madre m, y tampoco que ocurre lo mismo en numerosas lenguas no emparentadas entre sí. Otra más, de ser correctos los datos del euskera veleiense (y la reconstrucción mitxeleniana), la forma era ata ‘padre’. Resumiendo, se trataría de una notable casualidad, pero no más. Que las formas actuales coincidan da que pensar, de haber tparentesco se esperaría que fueran diferentes debido a los cambios que hayan podido sufrir dichas lenguas en los muchos milenios transcurridos tras su separación.

    La falta de palabra para verde no es patrimonio del euskera. Según parece el trío básico cromático antiguo era blanco-rojo-negro, el verde es secundario, y parecida marginación debió de sufrir en otros tantos idiomas. El color más cercano al verde es el azul, así que haya lenguas que tengan ambos bajo una palabra no me parece tampoco probativo.

    La separación entre el euskera y japonés, la geográfica vendría a indicar que la temporal, de haber existido un contacto previo, sería enorme. Con el tiempo las lenguas van cambiando y los parecidos van menguando, haciendo que se complique extraordinariamente la labor comparativa.

  5. #5 Gastiz 01 de feb. 2007

    De acuerdo con lo que escribes, pero parece que todo eso, más que una posible pertenencia a una misma familia lingüística, indica a lenguas que debido a unas determinadas circunstancias acaban teniendo puntos en común (y otros muchos más en los que divergen).

    Los puntos en contra de una posible familia japonesa-vasca son muchos, empezando por la lejanía espacial, que indicaría también una gran lejanía temporal. Los posibles eslabones intermedios, si los hubo, no se ven. Si actualmente hay un completo escepticismo sobre un vínculo genético entre el euskera y el ibérico, a pesar de los puntos a favor, ¡qué decir de una posible familiariedad con el japonés!

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