Autor: Francisco García Duarte
miércoles, 09 de enero de 2002
Sección: Escritos antiguos
Información publicada por: Silberius
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El disco de Festos: ¿Leyes en verso de Tartessos?

El disco de Festos es una pieza de arcilla circular en la que aparecen grabados por las dos caras 242 signos jeroglíficos o ideogramas en relieve, seguramente con la intención de servir como "tampón" en lo que se podría calificar como el antecedente de la imprenta. Este disco apareció en las ruinas del palacio minoico de Festos, en la isla de Creta, sin que se puede datar con seguridad por el incierto contexto arqueológico en el que se encontró, aunque no debe de estar muy lejos de mediados del segundo milenio a.de C. Los expertos coinciden en la singularidad de la escritura de este disco ajena a las de la isla de Creta y de las conocidas en todo el medio oriente constituyendo "un caso único" y que "nada demuestra que su origen sea  cretense", en palabras de Jean-Pierre Olivier (Las civilizaciones Egeas, del neolítico y de la edad del bronce. Editorial Labor-1992). Para los estudiosos del neolítico y el bronce de la península ibérica deberían llamar la atención algunos de los ideogramas que aparecen en el disco, pero este no ha sido el caso y salvo el notario -metido a investigador- D. Blas Infante ninguno hace referencia al posible origen andaluz-peninsular de este disco. Blas Infante, en su libro El Ideal Andaluz, hace una clara referencia al tema al asegurar que "en el disco de Festos.... se encuentran los caracteres neolíticos andaluces, reproducidos exactamente, formando en la inscripción con otros representativos". La aparición de este disco perteneciente al mundo argárico-tartésico en una zona como la isla de Creta, y en una época como es mediados del segundo milenio a. de C. (entorno  al 1.500 a.de C.), no es extraño si tenemos en cuenta los múltiples intercambios comerciales entre la península y el mediterráneo oriental, como nos dice F. Jordá en el primer volumen de La Historia del Arte Hispánico - La Antiguedad- de la Editorial Alhambra, Madrid-1978, "dentro ya del segundo milenio a.de C las influencias y contactos con los pueblos del mediterráneo oriental se hacen cada vez más patentes y más intensos. Las necesidades de metal (cobre, estaño, plata) de las "grandes potencias" orientales (hititas, sirios, micénicos y egipcios) hace que esos contactos sean cada vez más estrechos, lo que determina la inclusión de nuestra península dentro del área comercial del mundo mediterráneo". No sólo estaría el disco de Festos como prueba de esas relaciones entre oriente y occidente en tan tempranas fechas, ahí están también las tumbas "micénicas" y los idolillos "cicládicos" que aparecen en Andalucía durante la cultura de los Millares, datadas mucho antes que las civilizaciones micénicas y cicládicas. También están las pinturas de barcos "de tipo egeo" aparecidas en una cueva cerca del estrecho de Gibraltar. Esperemos que con el tiempo, el interés de los estudiosos y un poco de suerte en las excavaciones  (de hecho, ya se van encontrando en Andalucía algunas piezas cerámicas catalogadas como micénicas que van confirmando estas relaciones) pueda llegar el momento en que se esclarezcan con rotundidad las relaciones entre Andalucía y el mediterráneo oriental Ahora no se trata de exponer todas las pruebas que demuestran estas relaciones -al margen del tipo de relación- si no de intentar establecer la  del disco de Festos con la, hasta ahora no comprobada escritura ideográfica tartésica, y más en concreto con las leyes en verso que según Estrabón tenían los turdetanos, descendientes de los tartesios, con más de "6.000 años de antiguedad". Es posible que los 6.000 años de Estrabón no seann los actuales, sino más bien serían años tartésicos de tipo estacional. Es decir, que se trataría de unos mil quinientos años antes de él, lo que equivaldría que las leyes en verso de los tartesios se remontarían hasta mediados del segundo milenio a. de C. con lo que nos situamos en las fechas dadas para el discos de Festos. En la época a la que hacemos referencia  existía en Andalucía un pueblo, el llamado argárico, con un alto nivel económico y cultural, que dominaba la navegación y que extendía su influencia desde el sudeste peninsular hacia el levante y hacia oeste por el bajo Guadalquivir y la costa atlántica. El pueblo argárico se puede considerar como tartésico en sentido amplio siguiendo a Maluquer de Motes o Gómez Moreno y no, como otros estudiosos sostienen, circunscribiendo lo tartésico sólo al periodo llamado "orientalizante". Es lógico pensar que una cultura como ésta que mantenía un gran intercambio comercial necesitara de la escritura al igual que los pueblos contemporáneos. Aunque no se ha encontrado algo que se pueda considerar como escritura relacionada con los argáricos, sí que existen multitud de ideogramas por separado que inducen a pensar en que sí existía. Y es aquí donde llegamos al disco de Festos, ya que algunos de los ideogramas que aparecen en el disco y que no se pueden relacionar con su entorno físico si que aparecen en la península e incluso alguno de ellos sólo se conocen aquí. El disco de Festos tiene 45 signos diferentes entre las dos caras. Están distribuidos en espiral  en grupos perfectamente separados como si cada grupo constituyera  una frase. Si analizamos una de las caras, que podríamos denominar cara A, y pusiéramos las frases (cuenta con 31 grupos de ideogramas o "frases") en líneas independientes y nos fijásemos en las terminaciones de cada frase podríamos deducir fácilmente que se trata de un poema que cuenta, incluso, con un "estribillo" ya que tres de las frases se repiten en grupo dos veces y una de ellas individualmente se repite tres veces. También podemos observar como la misma terminación compuesta por dos ideogramas se repite en 12 ocasiones de las 31 frases, alternándose como ocurre en un poema. De los 45 ideogramas que aparecen en el disco, muchos de ellos pueden considerarse comunes a los ideogramas que se utilizaban en todas la escrituras, por ejemplo: una rama, un pez, un pájaro, un hombre, etc que se  utilizaban dibujadas de una forma u otra y que podemos encontrarlos aislados o en grupo en las pinturas esquemáticas en la península sin que se puedan considerar exclusivas de una zona.. Pero llama poderosamente la atención la existencia de dos ideogramas que podemos considerar como propios de las culturas del bronce peninsular, sobre todo de los argárico-tartésicos. Nos referimos al ideograma de la flor de ocho pétalos, símbolo que vemos en una arracada o pendiente tartésico que se conserva en el museo de Cádiz y que está muy relacionado con la estrella de ocho puntas tartésica. Pero sobre todo, llama la atención el ideograma que representa a un guerrero con un penacho de plumas en la cabeza que es propio de los guerreros argáricos que navegaban por el atlántico y el mediterráneo dejando sus huellas por todos lados en forma de pinturas rupestres e insculturas. Estos guerreros con penachos son estudiado por F. Jordá y J. Mª Blázquez en el libro Historia del arte Hispánico -LA ANTIGUEDAD. y por F. Jordá Cerdá en "los Tocados de plumas en el arte levantino". También aparecen guerreros con penachos en una estela egipcia de Ramsés II en la que se recuerda la lucha y la victoria contra los invasores conocidos como "pueblos del mar" de los que formarían parte los argárico-tartésicos, según F. Jordá Cerdá. La presencia de estos prisioneros con penachos en la estela de Ramsés II viene a demostrar esta intuición del profesor Cerdá. Otra característica que llama la atención del disco de Festos es el estar escrito en espiral lo que puede tener un paralelismo con las estelas tartésicas posteriores que también tiende a la escritura en espiral. De todo ello podemos intuir la pertenencia a la cultura argárico-tertésica del disco de Festos, que no sólo sería la primera escritura conocida de los pueblos peninsulares sino también sería el primer poema del que tenemos constancia de un pueblo tan dado a la poesía como el pueblo tartésico-bético-andalusí-andaluz.   Francisco García Duarte

Más informacióen en: http://www.andalucia.cc/adarve/festos.htm


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Comentarios

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  1. #1 Tartésico 06 de dic. 2003

    Yo espero q en próximos años se siga investigando y esclareciendo todo lo referente a la antigua Alandaluciay a toda la peninsula. Aqui en nuestra tierra, por los motivos qe sean, no se ha estudiado mucho sobre nuestras raices preárabes o prerromanas, por lo que son todavía un importante filón en las investigaciones del mundo antiguo hispánico

  2. #2 aladelta 09 de dic. 2004

    Me ha gustado mucho este artículo. Enhorabuena Silberius.

  3. #3 Vercingetorige 06 de mayo de 2005

    Salvando algunas incorrecciones mínimas el artículo recuerda una bella hipótesis que debería ser exprimida al máximo. Opino que dado el tiempo más que un poema en verso ( que no se llevaba, no se rimaba en aquél entonces así ) puede tratarse más bién de una fórmula mágica, invocación o letanía religiosa ( como también una lista de nombres, en los que las terminaciones repetidas serían habituales teniendo en cuenta la formación flexiva de estos idiomas. ) Por último recordarte que no es probable que los "grupos" sean frases, sino más bién palabras, aunque ésto es lo que piensas por todo lo demás que aduces del disco, pero en la explicación se te ha olvidado mencionarlo. No obstante, y a modo de curiosidad, me gustaría aportar que hay aún más cantidad de signos muy relacionables con silabarios de la mesopotamia ulterior ( oriental ) e incluso rondando el Indo, quizá un poco anteriores a las dataciones oficiales del disco, que me parecen bastante buenas pero no dejan de ser hipótesis, y resaltar que no quiero aducir nada al respecto de su origen con esto, sólo es un dato más. También recuerdo que muy bién podría tratarse de signos argáricos pero de una lengua diferente. Aún estoy esperando que se descubran más restos semejantes. En cualquier caso, un artículo muy sintético y original. Un Saludo.

  4. #4 Vercingetorige 13 de mayo de 2005

    Si te interesa mucho el tema no tengo problema en cotejar las impresiones filológicas que saqué en su momento del estudio del disco. ( incluso un sencillo programa para probar variantes silábicas de factura propia ;) )

  5. #5 okeanos 13 de mayo de 2005

    Silberius, yo soy de los que apoyan una mayor presencia de las culturas del occidente antiguo, pero esta hipotesis es una mas de las posibles. De todos modos espera que entre Brigantinus aqui y seguiremos con el debate jejeje

  6. #6 Meritneith 25 de nov. 2006

    Ahlan!!! Tiendo a recelar de todo lo que leo sobre el disco de Festo (se debe decir Festo, y no Festos), ya que hay tantos intentos de desciframiento sin pies ni cabeza, que una se acaba cansando. En primer lugar, cabe decir que este disco es indescifrable, a nos ser que se descubran más restos. Por el número de signos, parece que se trata de una escritura silábica, y sí, como dice Vercingetorige, no creo que se trate de frases, sino de palabras. No obstante, no creo que los dos signos que el autor del artículo aporta como pruebas para las vinculaciones con Tartessos aporten algo, ya que la roseta la encontramos también tanto en Egipto como en Mesopotamia. Tampoco aporta nada la figura con el penacho, que también ha sido comparada con las figuras de los Pueblos del Mar del templo de Ramsés III de Medinet Habu. Así pues, lo siento, pero no creo que este artículo pruebe nada nuevo, salvo la existencia de un sustrato mediterráneo común en la Antigüedad, cosa que ya sabíamos. Un saludo, Meritneith

  7. #7 Paco Adarve 09 de mar. 2007

    Hola Meritneith, el artículo no pretende demostrar nada sino plantear una hipótesis (por eso está entre interrogantes) para que otros estudiosos puedan seguir profundizando y demostrar o rechazar esa hipótesis. Ya sabemos que todos estos temas están muy en el aire debido a la falta de datos concluyentes pero otras teorías históricas se dan como ciertas y extendidas en el ámbito universitario teniendo como base meras conjeturas e historietas noveladas. (por ejemplo todo los concerniente a la invasión musulmana de la península). O simplemente se hacen afirmaciones tajantes con los datos que se disponen sin pensar que pueden aparecer otros datos que demuestren lo contrario. Por ejemplo, hoy se da por cierto que los argáricos no conocían la escritura, pero lo único en lo que nos podemos basar para esa afirmación es que no tenemos pruebas de escritura argárica. Pero ¿y si aparecen?. Hace un tiempo encontramos una piedra semienterrada en la zona más alta del poblado argárico del Castellón Alto de Galera. En ella se veían trazos (algunos de ellos me inclinaron a pensar que eran letras parecidas a las ¿Fenicias?) y la llevamos al museo de Granada, donde estaba de director el arqueólogo excavador de ese mismo poblado. ¿Tú crees que se interesó lo más mínimo por el tema? Seguramente para él la posible existencia de escritura en un poblado argárico era impensable y por lo tanto el estudio de la piedra para la comprobación o rechazo de esa hipótesis no tenía lugar. Seguramente la piedra terminaría en la basura (yo guardo una foto de ella por si algún entendido puede discernir si es escritura o no). Un saludo Francisco García Duarte

  8. Hay 7 comentarios.
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