Autor: Carlos Sánchez-Montaña
domingo, 19 de noviembre de 2006
Sección: Roma y Grecia en Celtiberia
Información publicada por: lucusaugusti
Mostrado 17.192 veces.


Ir a los comentarios

El origen de las murallas bajoimperiales de “Asturia et Gallaecia”

Las murallas de N.O. significaron un enorme esfuerzo financiero y humano en el momento de su construcción, la pertenencia de todas ellas a una tipología diferenciada y a un mismo momento histórico es el resultado de unas necesidades concretas producidas por el cierre de las explotaciones mineras que durante más de doscientos años produjo los elementos para hacer posible su construcción.

"La mayor concentración de ciudades amuralladas en el Bajo Imperio se concentra en el noroeste, Astorga, León, Braga, Lugo y Gijón. Las ciudades hispanas amuralladas, lo fueron por decisión de ellas mismas. No hubo un plan estatal premeditado y ellas costearon el levantamiento de sus murallas. A finales del s. III o comienzos del IV se levantaron, posiblemente, la muralla de Castro Ventosa, identificada como Bergidum."- (1) TIERRA DE ORO Tras más de dos siglos de una generosa situación económica y social basada en las explotaciones mineras y en todos los oficios que la minería como sector primario necesita, y tras alcanzar una riqueza difícil de imaginar en otros lugares del imperio, la provincia del N.O. de Hispania, la “Asturia et Gallaecia” de Plinio, vió peligrar el equilibrio social alcanzado desde el final de las guerras cántabras. La importancia del N.O. como fuente de riqueza del imperio romano es incuestionable. Tal era esta que algunos estudiosos han calculado que sólo de las minas de las Médulas fueron extraídos 96.000 kilogramos de oro a lo largo de 250 años. En el III Congreso Europeo “Las obras públicas romanas” celebrado recientemente en Astorga, el Ingeniero Técnico de Minas Roberto Matías ha presentado las últimas investigaciones sobre el complejo minero del Teleno al suroeste de Astorga. Según el autor esta fue la mayor mina de oro romana que se conoce: “Nunca se ha registrado en ningún lugar del mundo tal concentración de trabajos de minería”. Si a las explotaciones de las Médulas y a las del Teleno sumamos las de menor tamaño que existían en las cuencas fluviales de los ríos Sil, Miño, Navia, Ibias y Eo, podremos acercarnos a la verdadera magnitud económica y demográfica que las minas tuvieron durante algo más que los dos primeros siglos en el imperio romano. Hoy en día ya está establecido que las explotaciones mineras del N.O. estaban atendidas principalmente por miles de hombres libres, en su mayor parte peregrinos, que residían con sus familias en los castros próximos. “Así, unos se dedican a la actividad agraria, explotando las mejores sierras que permiten el abastecimiento de la mano de obra minera, otros proporcionan las materias primas y manufacturas necesarias al trabajo que aquella realizaba (herramientas, maderas, etc.). Por último, ligados exclusiva y directamente al trabajo en las minas, encontramos poblados de mineros y núcleos que albergaban al personal cualificado que efectuaba el control técnico de la explotación.” La escasez de fuentes sobre este periodo de la historia, fuera de los escritos de Plinio “el viejo” es desolador. En los últimos años no deja de ser sorprendente como los yacimientos arqueológicos dejan en evidencia el vacío que las fuentes escritas han creado sobre la romanización de N.O. La riqueza de los yacimientos de origen alto imperial en toda la provincia es una continua llamada de atención sobre la falta de otras referencias. Si bien los excedentes económicos de esta extensa explotación minera eran dirigidos al tesoro del emperador, no cabe duda que una parte muy estimable de la riqueza producida por estas explotaciones mineras y sus industrias auxiliares permanecería en los tesoros particulares de los dirigentes locales. Las formas en que estos excedentes locales se utilizaron fueron dos: Una en la inversión en obras y edificios públicos a imagen y semejanza de la “publica magnificentia” dictada desde Roma, y la otra parte permanecía en los tesoros locales en el interior de las ciudades, verdaderas cajas fuertes a imagen y semejanza de las suizas cajas acorazadas actuales. En los inicios del siglo III, las minas de Las Médulas - como todas las minas de oro del Noroeste peninsular – dejaron de explotarse. La explicación se encuentra en la estrecha relación que la explotación de las minas de oro tenía con el sistema monetario romano, el cambió de la economía y del patrón oro al patrón plata fue determinante. La misma importancia que las explotaciones alcanzaron lo significó su cierre para los territorios del N.O. ¿Que nueva actividad pudo absorber la mano de obra excelente, que nueva ocupación pudo dar sustento a los mineros, a los oficios auxiliares y a sus familias? Una vez más no tenemos fuentes antiguas que nos describan este momento de la historia del N.O., algo habitual durante siglos, la historia escrita de “Ásturia et Gallaecia” no se conoce en toda su realidad. Si embargo una vez más la arquitectura acude en rescate de la memoria histórica, las murallas bajo imperiales construidas en las ciudades de la provincia de la "nueva Gallaecia" nos dejan constancia edificada de la realidad y de las necesidades del territorio en el siglo III d.C. Se puede asegurar, sin lugar a equivocarse, que el cierre de la denominada como “la mayor explotación minera del imperio” tuvo como consecuencia que miles de mineros, oficios auxiliares y labradores (los que alimentaban a los mineros y auxiliares) se quedaron sin ocupación. En la edad moderna tenemos innumerables ejemplos de lo que significa socialmente una reconversión minera, y la necesidad apremiante que existe para poder dar solución a una gran masa de población sin ocupación futura. Todo este excedente demográfico, condenado al paro, recurren a las ciudades para sobrevivir. Entre el 250 y el 275 d.C. se sucedieron a lo largo del imperio numerosas revueltas sociales que en muchos casos acabaron con el asesinato de terratenientes y gobernantes de ciudades a manos de los sublevados. Las denominadas “bagaudas” significaron una respuesta al creciente descontento social en zonas de conflicto. La profunda crisis económica y social tuvo fuertes consecuencias en occidente, las fuentes antiguas, una vez más, dejan en blanco estos años de cambios en los territorios de “Asturia et Gallaecia” pero tenemos la arquitectura como testigo indeleble de este periodo de la historia. Las murallas construidas en las principales ciudades de “Asturia et Gallaecia”, a saber: Asturica, Bracara, Lucus Augusti, Legio, Gigia, y Bergidum son sobre todo elementos de defensa. Hoy solo es visible una parte de las murallas originales construidas en el N.O. durante los últimos decenios del siglo III d.C., los monumentos actuales no reflejan su majestuosidad original. Todos los estudiosos específicos sobre esta arquitectura bajoimperial señalan que las murallas del N.O. de Hispania pueden ser analizadas de forma conjunta, pues poseen similares características constructivas que las encuadran dentro de una tipología común. Bien es verdad que de entre todas ellas la que más destaca es la de Lucus Augusti. Muy significativo fue el aplauso con la que fue aclamada recientemente por los participantes en un “Congreso Internacional de Estudios sobre la Frontera Romana” celebrado en León sobre arquitectura defensiva, cuando llegaron frente a sus muros en el autocar que le traía de visita a Lugo. La sorpresa que estos especialistas se llevaron al llegar frente a sus torres fue muy elocuente. Los dirigentes de las ciudades del N.O. realizaron una empresa que significó un gran esfuerzo económico y de recursos humanos para su tiempo. No solo se pensó como bastión defensivo de la ciudad, sino también como elemento propagandístico de la clase dirigente de las urbes frente a sus vecinos. MURALLA DE ASTURICA MURALLA DE LEGIO MURALLA DE GIGIA MURALLA DE BERGIDUM

Las nuevas murallas dividieron las capitales de los conventos en dos.

Las capitales de ambos conventos, Astúrica y Lucus Augusti, sufrieron una radical transformación urbana. En el caso de Lugo la Muralla protege las zonas principales de la ciudad alto imperial, en el interior de su recinto permanecen el área foral, el teatro, las domus principales, las termas urbanas, el castellun aquae, el mercado y los templos principales así como la basílica cristiana. Queda también dentro de su recinto el área próxima al mercado donde se encontraban muchos de los talleres y artesanos que trabajan en el interior. Se protege así los principales edificios y las viviendas de los dirigentes. En el exterior los barrios de viviendas más humildes situados en las zonas sur y oeste de la ciudad alto imperial así como los templos que se encontraban en el exterior de la ciudad antigua. Lucus Augusti La muralla bajo imperial sobre el trazado urbano alto imperial. La misma división puede ser observada en Asturica, la parte oeste de la ciudad alto imperial permanece extramuros. Desde el análisis estrictamente organizativo las murallas del N.O. implican tres aspectos fundamentales para toda construcción monumental: conocimiento tecnológico, recursos financieros y mano de obra. Y podemos asegurar que no existía en el imperio un lugar donde estos tres aspectos se encontraban tan presentes como en la “Asturia et Gallaecia" del siglo III. Las minas de oro aportaron todo el conocimiento técnico para poder preparar el proyecto y la logística necesaria previa a su ejecución, a la vez los fondos necesarios para su financiación se encontraban guardados en el interior de las ciudades, los tesoros de los oligarcas, y la mano de obra necesaria para la construcción fue la excedente de la minería aurífera olvidada. MURALLA DE LUCUS AUGUSTI La importancia que Lucus Augusti había alcanzado en el Noroeste de Hispania obligaba a realizar una construcción de carácter excepcional. Para aproximarnos al volumen de obra que solamente la muralla de Lugo significó en su tiempo recordar que a principios del siglo XX se estimó la posibilidad de demoler y transportar su material a la dársena en construcción de A Coruña, calculando el número de carros para su transporte se desestimó por que cuando llegase el primero a su destino y puestos todos uno detrás de otro, el último aun no habría salido de Lugo, y estamos refiriéndonos a la muralla de hace cien años, que solo conservaba en pie dos tercios de la original construida en el bajo imperio. De esta forma, y gracias a todas estas construcciones defensivas, las ricas ciudades de “Asturia et Gallaecia" pudieron durante años ocupar a la mano de obra excedente de las minas en preparar el futuro de épocas venideras, el momento en que de manera irremediable el paro sin subsidio fue la única realidad para una gran parte de la población. El análisis de la muralla más monumental de todas, la de Lucus Augusti, permite asegurar que su proyecto de construcción atendió a la protección de los barrios principales, manteniendo fuera de sus muros a los barrios de ocupación más humilde: el actual barrio del Carmen, el de Recatelo y el de San Roque, que fueron ocupados en el alto imperio y ahora quedaron fuera. La muralla de Lugo, con sus 85 torres, es una barrera para la defensa civil frente a los disturbios sociales, la topografía sobre la que se asienta, en algunos casos en cota inferior a la ciudad extramuros, nos deja comprobar como no atiende a la defensa frente a un hipotético ataque militar, y sí a un control de las zonas urbanas conflictivas. Es en las zonas donde la nueva muralla se enfrenta con los barrios extramuros donde se multiplican las torres, disminuyendo la distancia entre ellas y mejorando los ángulos de visión sobre los edificios cercanos. Como conclusión: las murallas de N.O. significaron un enorme esfuerzo financiero y humano en el momento de su construcción, la pertenencia de todas ellas a una tipología diferenciada y a un mismo momento histórico es el resultado de unas necesidades concretas producidas por el cierre de las explotaciones mineras que durante más de doscientos años produjo los elementos para hacer posible su construcción. Los recursos que las minas produjeron durante más de dos siglos fueron utilizados para llevar a cabo la empresa en las ciudades de “Asturia et Gallaecia": una depurada técnica, financiación generosa y abundante mano de obra. © Carlos Sánchez-Montaña ARTICULO RELACIONADO: Arqueografía urbana sobre la muralla de Lucus Augusti Sus elementos, puertas y poternas Bibliografía: Cuadernos de la Fundación Las Médulas -Nº 1. El oro de Las Médulas. F.-Javier Sánchez-Palencia, Luis Carlos Pérez, Almudena Orejas Ponferrada, 1999 -Nº 3. La mano de obra en Las Médulas. Almudena Orejas Ponferrada, 2002. -Las Médulas, El Dorado de hace 2000 años. Tomás Alvarez -"La pavorosa revolución. La decadencia del Imperio Romano en Occidente" F. W. Walbank, Alianza Universidad 1978 -(1)"La romanización de los astures, cántabros y vascones en el Bajo Imperio. Estado de la Cuestión." BLÁZQUEZ MARTÍNEZ J. M. Departamento de Historia Antigua Universidad Complutense de Madrid http://www.ucm.es/BUCM/revistas/ghi/02130181/articulos/GERI0404220493A.PDF. -I Congreso de murallas de ciudades romanas en el occidente del imperio. Lucus Augusti como paradigma. Lugo, noviembre-2005 Actas inéditas. -XX Congreso Internacional de Estudios sobre la Frontera Romana. León, septiembre-2006. Actas inéditas. -III Congreso Europeo “Las obras públicas romanas”. Astorga, octubre-2006. Actas inéditas.

Más informacióen en: http://www.lucusaugusti.net


No hay imágenes relacionadas.

Comentarios

Tijera Pulsa este icono si opinas que la información está fuera de lugar, no tiene rigor o es de nulo interés.
Tu único clic no la borarrá, pero contribuirá a que la sabiduría del grupo pueda funcionar correctamente.


  1. #1 F. 06 de nov. 2006

    Las únicas revueltas bagaúdicas conocidas en Hispania son las que cita Hidacio como ocurridas en Tarraconense en 441-443, 449 y 454. Ninguna más. Por otra parte, no deja de resultar curioso la ausencia completa de fuentes referidas a revueltas sociales, actos importantes de bandidaje ni nada similar para Hispania a lo largo de los siglos III y IV, aunque autores de la importancia de Amiano Marcelino sí mencionen la existencia de importantes episodios de bandolerismo en, por ejemplo, Galia. Ni siquier está probado La construcción de una muralla, sea en Galecia, Mesia o Palestina, necesita de ser encargado por las autoridades y de la actuación de las curias urbanas, que son las que se encargan de construirlas y pagarlas. ¿Quién construyó las murallas de Barcelona, recientemente datadas en el s. V? ¿o las de Zaragoza?¿Los descendientes de los mineros galaicorromanos que consintieron en enseñar sus extraordinarias técnicas constructivas a otros mortales? Ya se sabe, quien sirve para extraer oro, bien sirve para construir murallas, eso es bien sabido. Ejemplos modernos seguro que habrá. Nos encontramos, pues, ante la primera reconversión industrial de la historia. Y se produjo, cómo no, en Galecia. Ya se sabe (es muy citado por las fuentes antiguas, no por la bibliografía moderna, claro, empeñada en una conspiración): "La importancia que Lucus Augusti había alcanzado en el Noroeste de Hispania obligaba a realizar una construcción de carácter excepcional" Hombre. sería excepcional sino hubiera más amurallamientos similares. Aunque usted mismo muestra unos cuantos de estos últimos. ¡Cuanta excepcionalidad generalizada! Parece, a tenor de lo expuesto en el artículo, que un día en concreto se dejaron de explotar las minas de la región y los que las explotaban se plantaron a las puertas de Lucus (¿dónde sino? era caput mundi) y exigieron o una buena prejubilación o más trabajo. Y los gobernantes de Lucus se dijeron: "hombre, podríamos construir unas murallas y tal"). En fin, que tenemos miles de ex-mineros cabreados y violentos y las fuentes antiguas no los mencionan. Qué despiste. En cualquier caso, construir una muralla de 85 torres para controlar a posibles rebeldes sociales es, no sólo inédito, sino ridículo. Gracias por la amplísima bibliografía. A ver si la completamos un poco (algo más habrá por ahí, seguro, que el Walbank se ha quedado un poco desfasado, hasta para los propios marxistas). Saludos

  2. #2 Renglón Torcido 06 de nov. 2006

    De todas las murallas que se citan, no necesariamente son todas romanas, las de Astorga y León bien pueden ser romanas, por lo mejos las partes que salen en la fotos.

  3. #3 Renglón Torcido 06 de nov. 2006

    Queria decir que las de Astorga y León son medievales en las partes que se ven en el articulo.

  4. #4 alevin 06 de nov. 2006

    Efectivamente las murallas que actualmente se ven en León a son medievales aunque siguiendo la original linea campamental romana y con basamentos de esa época.En León existen dos murallas: a)Una romana autentica con muros de 1,80 m de anchura, construido con paramento exterior de silleria("opus quadratum pseudoisodomum") y relleno de "opus incertum" que ha sido datado del Alto Imperio y que se puede observar un trozo en el cubo destrozado que da paso a la Plaza de S.Isidoro b)Muro exterior de 5,25 x 5,15 m que se adosó al primero sobre el s.IV, dotado de torres de flanqueo y del que quedan restos en el basamento de la actual muralla y, sobre todo en la llamada Torre de los Ponce. Sobre estos restos de fábrica romana se reconstruyo el muro medieval en diferentes épocas, probablemente desde el s.X En el caso de Astorga si se conserva mucho más la construcción genuina romana(s.III-IV con "opus caementicium")aunque con algunos arreglos medievales de mamposteria concertada. Paz y bien

  5. #5 giorgiodieffe 06 de nov. 2006

    Lo que no veo es una analisis de la textura muraria, para hacer similitudes.

  6. #6 giorgiodieffe 06 de nov. 2006

    Bueno, alevin, nuestros mensajes se cruzaron

  7. #7 lucusaugusti 06 de nov. 2006

    Giorgiodieffe: El artículo solo presenta el origen de las fortificaciones del N.O., pero como respuesta a tu pregunta puedes consultar el trabajo en la red sobre la muralla de Gijón, que siendo la más diferente de sus hermanas si es de la misma familia: “El estudio de la tipología del recinto también nos lleva a época bajoimperial. La muralla de Gijón se construyó siguiendo los criterios al uso en las fortificaciones tardorromanas de Hispania: muros anchos, doble paramento de piedra local con relleno de opus caementicium, torres en resalte de variada tipología -preferentemente semicirculares- pero poco distanciadas para una mejor defensa mediante el uso de ballistae, empleo de la piedra en los paramentos, etc. La puerta, con sus torres cuadrangulares, se asemejan con variantes, a las de Barcelona y Coria, pero se distancia de los "modelos legionarios" de Lugo o León con los que, sin embargo, mantiene concomitancias de carácter general en cuanto al espesor del muro, la distancia entre torres, su forma, etc. Se podría pensar por ello en la aplicación de un programa regional de fortificaciones bajoimperiales en el área de Lugo, León, Astorga y Gijón. El sistema constructivo utilizado fue el común a todas las murallas de este período, es decir, la elevación de un doble paramento de sillares y sillarejos bien escuadrados y unidos a un núcleo de opus caementicium en la cara externa. En la cara interna se utilizó el mampuesto de caliza y algunas areniscas irregulares. El opus cuadratum se reservó a la zona de la puerta, lo que indica, denuevo, una atención prioritaria hacia este sector. Se han podido encontrar en el paramento dos técnicas para unir los distintos sillares: a base de argamasa o con grapas en forma de cola de milano en la zona de la puerta, de las que quedaban algunas huellas.” http://www.ffil.uam.es/gijon/(M)TecnicaEdilicia.html

  8. #8 lucusaugusti 06 de nov. 2006

    "La mayor concentración de ciudades amuralladas en el Bajo Imperio se concentra en el noroeste, Astorga, León, Braga, Lugo y Gijón. Las ciudades hispanas amuralladas, lo fueron por decisión de ellas mismas. No hubo un plan estatal premeditado y ellas costearon el levantamiento de sus murallas. A finales del s. III o comienzos del IV se levantaron, posiblemente, la muralla de Castro Ventosa, identificada como Bergidum." La romanización de los astures, cántabros y vascones en el Bajo Imperio. Estado de la Cuestión José María BLÁZQUEZ MARTÍNEZ Departamento de Historia Antigua Universidad Complutense de Madrid http://www.ucm.es/BUCM/revistas/ghi/02130181/articulos/GERI0404220493A.PDF.

  9. #9 F. 08 de nov. 2006

    En un detallado estudio que analiza todos los presuntos recintos amurallados peninsulares tardorromanos, realizado por C. Fernández Ochoa y A. Murillo Cerdán, sobre un total de 43 núcleos poblacionales dotados de restos de murallas, 13 pueden atribuirse a época a los siglos III-V: Barcelona, Gerona, Zaragoza, Inestrillas, Iruña, Monte Cildá, Pollentia, Tiermes, Italica, Mérida, Ebora, Norba, Conimbriga, Lugo, León, Gijón y Astorga. No está mal, 4 de 13 ( aúnteniendo en cuenta las dudas sobre la cronología de las de Astorga). FÉRNANDEZ OCHOA, C.- MORILLO, A.: “Fortificaciones urbanas de época bajoimperial en Hispania: una aproximación crítica (Primera parte), CuPAUAM, 18, 1991, pp. 227-259. FÉRNANDEZ OCHOA, C.- MORILLO, A.: “Fortificaciones urbanas de época bajoimperial en Hispania: una aproximación crítica (Segunda parte), CuPAUAM, 19, 1992, pp. 319-360. Saludos

  10. #10 ainé 08 de nov. 2006

    Lucus, dice: "La mayor concentración de ciudades amuralladas en el Bajo Imperio ...." F. dice: "los presuntos recintos amurallados peninsulares tardorromanos..." A ver si nos aclaramos...que lo mismo non yé (creo): 1- Que tamaño, población,...es considerado como "ciudad amurallada"? 2- Que tamaño, población,...es considerado como "recinto amurallado"?

  11. #11 El Brujo Redivivo 08 de nov. 2006

    ¿Medidas en cuartas o en pasos?

  12. #12 lucusaugusti 08 de nov. 2006

    F. "presuntos recintos amurallados" ¿de que se les acusa? :))))) Aporto una información de hace dos años, en ese momento ya se discuia sobre la génesis de las murallas del N.O., hoy en día la tesis más aceptada es laque presenta BLÁZQUEZ MARTÍNEZ : "La mayor concentración de ciudades amuralladas en el Bajo Imperio se concentra en el noroeste, Astorga, León, Braga, Lugo y Gijón. Las ciudades hispanas amuralladas, lo fueron por decisión de ellas mismas. No hubo un plan estatal premeditado y ellas costearon el levantamiento de sus murallas. A finales del s. III o comienzos del IV se levantaron, posiblemente, la muralla de Castro Ventosa, identificada como Bergidum." Esto se decía en Noviembre-2004 Los arqueólogos estudian si Roma creó un plan de murallas en Gallaecia Suso Varela | lugo La Voz de Galicia Entre las últimas aportaciones sobre la romanización de Gallaecia presentadas ayer en unas jornadas arqueológicas celebradas en la Diputación, la directora de los museos municipales de Gijón, Paloma García Díez, expuso el estudio de la profesora Carmen Fernández Ochoa sobre la ejecución entre los siglos III y IV de un plan estatal para crear fortificaciones en diversas ciudades del noroeste hispánico. El objetivo del plan diseñado desde Roma sería crear puntos de acondicionamientos militares y de avituallamiento para las tropas. Entorno a estas ciudades estaban las dos vías que unían Braga con Tarragona y Mérida con Astorga, que confluían en Burdigala. «Era una zona de transporte de mercancías desde el sur hacia las rutas costeras, donde han aparecido puertos romanos, como el de Cimadevilla, en Gijón», señaló Paloma Díaz. La posibilidad del plan estatal no fue descartada, aunque tampoco confirmada, por el arqueólogo y gerente de la empresa Talactor, Emilio Campomanes, estudioso de la muralla de León. «Sí hubo un impulso estatal a la hora de construir las murallas, pero a la hora de ver los yacimientos no encontramos restos de ejércitos en la ciudad». En las jornadas participaron arqueólogos de León, Astorga, Cacabelos, Gijón y del yacimiento asturiano de Chao San Martín. Finalmente no estuvo la jefa de los servicios municipales de Arqueoloxía del Concello de Lugo, Covadonga Carreño, que excusó su ausencia. La coordinación corrió a cargo del arqueólogo del Museo Provincial, Enrique Alcorta. Los asistentes destacaron que todas las murallas romanas que se construyeron en el noroeste son de los siglos III y IV y tiene unas características similares, con construcciones sobre el adarve, puertas con torres, cubos alternativos y un gran foso exterior. Las jornadas continuarán hoy en el Museo y los debates ya serán a puerta cerrada. Esperan emitir unas conclusiones y crear un grupo de trabajo de cara a un congreso internacional sobre la Muralla, a celebrar en noviembre del 2005. http://www.lavozdegalicia.es/ed_lugo/noticia.jsp?CAT=118&TEXTO=3240598

  13. #13 F. 08 de nov. 2006

    ¿Esta va a ser toda tu aportación, ainé? Vamos, más d elo mismo: humo. Lo de presunto se refiere, no me sea usted tan listo, a lo del amurallamiento en época tardorromana. Como sin duda sabrá, y los arqueoólogos confirmarán, afirmar taxataivamente que una muralla es de una época u otra es difícil y suele atender, principalmente, a criterios tipológicos. Le pongo el ejemplo de Barcelona, durante muchos años con muralla del siglo III, hasta que apareció integrada en un lienzo una moneda del usurpador Máximo,que reinó muy brevemente entre 410 y 412. Es decir, que un hallazgo arqueológico puede cambiar por completo la cronología de una muralla (y,por extensión) de un yacimiento. Que yo, que no soy arqueólogo, tenga que señalar esto es un poco triste, pero lo hago con gusto, porque le veo avanzar pococ a poco hacia una discusión con ciertos (muy pocos aún, pero...) visos críticos. En cuanto a lo de Blázquez, pues será porque usted lo diga eso de que es la teoría más seguida. Quizás si me diera usted el nombre de algún seguidor. Entre nosotros, le diré que en temas de murallas y eso, ellásico es A. Balil, cuyas tesis aún tienen potencia argumentativa y solidez científica (como siempre seùede esperar de A. Balil, por otra parte). Dicho esto, lógicamente, sin que desmerezca en nada el trabajo de Blázquez. Estamos hablando de pesos pesados de la historiografía española, pero por como cita usted a Blázquez, parece que es su primer encuentro. Bueno, algo habremos logrado si es así. En cualquier caso, le recomiendo encarecidamente la lectura de los trabajos que le cito poco más arriba. Porque doy por seguro que conoce usted el de F. Arias sobre las murallas de su querido Lugo ¿no? Ah, en cuanto a la acusación, es suya: se les acusa de ser los de la capital de una Galecia independiente en el s. V. Se defienden solos, eso sí. Saludos

  14. #14 Gallo (Galo) 14 de nov. 2006

    La demolición de la muralla lucense tras los cálculos del transporte del escombro para el relleno en Coruña NO fue más allá de un acuerdo de cafetería que transcedió al público. En efecto: - Los adosados, sobre todo exteriormente de alpendres (para talleres), pequeñas edificaciones y no tan pequeñas pues algunas sobrepasaban la altura del muro y con acceso al adarve. La expropiación era de coste elevado al que habría que sumar el desescombro y su transpote a Coruña en carretas de bueyes con un desarrollo de 200 km , ida y vuelta - Lugo era una plaza fuerte , y por ello, sujeta su defensa a la autoridad militar. Concluída la Guerra C. , el alcalde M. Portela descombró todos los alpendres pero no pudo hacer lo mismo con las edificaciones de viviendas , cafeterías y otras. En 1972 fueron derribadas todas las edificaciones adosadas y reforzamiento del Muro, pues había parte de las mismas empotrados en él. Esto se llevó a cabo siendo subdirector de Bellas Artes el lucense Ramón Falcón R. , a quién se le debe este desescombro, que por cierto dejó contentos a inquilinos y propietarios por la generosidad en el pago de la expropiación Si es factible , seguiré

  15. #15 Gallo (Galo) 14 de nov. 2006

    Entiendo que los cubos recortados, desde la puerta de Santiago hasta la del Campo Castillo, y algún otro, Lo fueron lo fueron para dar más anchura a la Ronda. El ángulo abaluartado, elemento del sistema de fortificación VAUBAN cuyos lienzos van desde la puerta del Castillo hasta el altillo de la Mosqueira fue construído en 1837 para lo que hubo que derribar el trozo del Murus que abarca. Continuaré, si es procedente

  16. Hay 15 comentarios.
    1

Si te registras como usuario, podrás añadir comentarios a este artículo.

Volver arriba