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La Falcata, otras armas ibéricas y los íberos

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Autor: Mar Gabaldón (mención a Fernando Quesada Sanz)
lunes, 24 de octubre de 2005
Sección: De los pueblos de Celtiberia
Información publicada por: aladelta


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Entre los elementos más relevantes de la Cultura Ibérica se encuentra sin duda la falcata, una espada de hierro, de aspecto elegante, en forma de sable, de hoja ancha, curva y asimétrica; casi siempre, con doble filo en la punta.

Para todos los amigos de los íberos:

Falcata con empuñadura en forma de cabeza de ave rapaz. (de Almedinilla, Córdoba). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/01.jpg


El Cigarralejo/herramientas armas y vasijas. http://www.mulavirtual.net/fotos/Cigarralejo/Cigarralejo.htmEl Cigarralejo/armas y objetos de equitacion. http://www.mulavirtual.net/fotos/Cigarralejo/Cigarralejo.htm



1. PRESENTACIÓN Y DESCRIPCIÓN.

Entre los elementos más relevantes de la Cultura Ibérica se encuentra sin duda la falcata, una espada de hierro, de aspecto elegante, en forma de sable, de hoja ancha, curva y asimétrica; casi siempre, CON DOBLE FILO EN LA PUNTA.
A menudo, las falcatas se decoraban con damasquinados en hilo de plata, figurando motivos vegetales, geométricos, zoomorfos e incluso representaciones de cabezas humanas e inscripciones en lengua ibérica.

Una de las más bellas y famosas falcatas que han llegado hasta nosotros es este ejemplar procedente de Almedinilla (Córdoba). Se trata de una espada de hierro de 59 centímetros de longitud, carente de filo dorsal y con empuñadura forjada en forma de cabeza de caballo adornada con ricos motivos geométricos de plata. La hoja está surcada de profundas acanaladuras, que permiten aligerar su peso. Cerca de la punta está decorada con una pequeña ave de hilos de plata que parece surgir de una planta.
Esta falcata fue hallada por Luis Maraver y Alfaro en 1867 durante las excavaciones de la necrópolis ibérica de Los Collados (Almedinilla), junto al poblado del Cerro de la Cruz. Desconocemos el ajuar de la tumba a la que perteneció, pero, como ocurre en otras sepulturas ibéricas, es posible que junto a ella hubiera otras armas, como una lanza y un soliferreum, propias del equipo militar o panoplia de los antiguos íberos.

Otra imagen de la Falcata de Almedinilla, Córdoba.http://www.historialago.com/leg_iberos_i_falcata_01.jpg

2. ORÍGENES DE LA FALCATA IBÉRICA.

La falcata tiene su origen posiblemente en las costas balcánicas del Adriático. Desde allí se extendió hacia Italia, donde alcanzó gran éxito, y a Grecia, siendo denominada machaira o kopis. Para los griegos esta espada de pronunciada hoja curva era un símbolo de las armas de los bárbaros. De hecho, aparece en la cerámica griega como un elemento exótico, adscrito a los persas, amazonas, tracios y otros pueblos bárbaros, reales y mitológicos.

Como ha señalado el profesor Fernando Quesada Sanz, principal estudioso del armamento ibérico y de la falcata en particular, fue probablemente del mundo itálico desde donde llegó a los íberos, quienes la modificaron sustancialmente (redujeron su curvatura, la acortaron y la dotaron de su característico doble filo). Por lo tanto, la falcata ibérica no es una mera copia o imitación de la machaira, sino un arma nueva, que se inspiró en aquella.
Las primeras falcatas halladas en la Península Ibérica se fechan en el siglo V a. C., y perduraron hasta finales del siglo I a. C. Aunque se han hallado falcatas en otras regiones, la gran mayoría proceden de la Alta Andalucía y del Sureste. Por consiguiente, se puede afirmar que es un arma característica de los antiguos contestanos y bastetanos, y no la espada emblemática de todos los pueblos ibéricos.

Los antiguos hispanos no la denominaban ‘falcata’, ya que se trata de un término erudito del siglo XIX, utilizado para designar un tipo característico de arma ibérica prerromana con forma vagamente similar a la de una hoz (falx).


3. FABRICACIÓN, ESTRUCTURA Y DECORACIÓN DE LA FALCATA.

Gracias a los análisis metalográficos sabemos que las falcatas se fabricaban con tres láminas de hierro soldadas entre sí “a la calda”, es decir, en caliente. La lámina central, más ancha que las laterales, se prolongaba en una delgada lengüeta que forma el alma de metal de la empuñadura, recubierta con cachas de hueso o de madera, que en la mayoría de los casos no se han conservado. En algunos ejemplares de mayor calidad, las cachas podían cubrirse parcialmente con piezas metálicas que a su vez se damasquinaban. Vuelta sobre sí misma para proteger la mano de golpes cortantes, la empuñadura adoptaba, la mayoría de las veces, la forma de una cabeza de caballo (como es el caso de esta falcata de Almedinilla) o de ave rapaz, y un remache figuraba el ojo del animal, dotado seguramente de un carácter protector además de decorativo.

Como ocurre con otros tipos de espadas, la hoja de la falcata presenta unas profundas acanaladuras que aligeran su peso, sin disminuir sus cualidades de resistencia y flexibilidad. Además, estas acanaladuras otorgaban a la espada un evidente efecto estético.

Las falcatas, como otras piezas muy especiales, se decoraban con damasquinado o ataujía. La decoración podía obtenerse rellenando con hilos de plata las incisiones que previamente se habían hecho en la superficie, martilleando y puliendo después el conjunto.

También se podían incrustar plaquetas de metal en las superficies rebajadas o talladas, fijándolas mediante el martilleado de los tabiques que atrapaban la incrustación.

El tipo y disposición de los motivos decorativos en las falcatas es bastante homogéneo. Esto, junto con la concentración de las armas decoradas en el Sureste y la Alta Andalucía, hace suponer que los talleres capaces de fabricar estas piezas fueron escasos, o que existían artesanos itinerantes que ofrecían sucesivamente sus trabajos a las elites dirigentes de diversos poblados en regiones bastante amplias.


4. LA FALCATA. UN ARMA MUY EFICAZ EN EL COMBATE CON UN DESTACADO VALOR SIMBÓLICO.

La falcata es un arma pesada, capaz de asestar mortíferos golpes tanto tajantes como punzantes, apropiada para la infantería. Se solía guardar en una vaina de cuero, reforzada con un armazón de hierro, que colgaba del tahalí. Esta correa pasaba por el hombro derecho y, por medio de unas anillas, sujetaba la vaina de modo que pendiera en el costado izquierdo en posición casi horizontal. Así se facilitaba el movimiento del guerrero y la extracción del arma. En la vaina podía también guardarse un cuchillo de hoja curva, que se utilizaría como una especie de navaja multiusos.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que, como ocurre en otras culturas antiguas del Mediterráneo, la lanza, y no la espada, era el arma ofensiva principal del combate.


Moharra o punta de lanza. Son numerosísimos los tipos y variantes de lanza durante la II Edad del Hierro peninsular. La fotografía recoge algunos ejemplos de yacimientos andaluces(comentario de Fernando Quesada).http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/30.jpgPilum o falarica. El segundo es probablemente el término más correcto para un arma similar en aspecto al pilum ligero romano. Similar al soliferreum en su función, en lugar de tener todo el astil férreo, la punta se prolonga en un vástago metálico sólo entre treinta y noventa centímetros, completándose el arma con un astil de madera corto. Aparece en yacimientos ibéricos y celtibéricos desde el siglo VI al I a. C. Durante asedios, se podía sujetar a la punta una estopa ardiendo, para provocar así efectos incendiarios(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/29.jpg


Por lo tanto, la falcata sería utilizada en el campo de batalla como recurso último cuando la lanza se rompía o se perdía, lo cual no significa que no fuera un arma muy eficaz y práctica en el combate.

Además de ser un arma verdaderamente compleja y funcional, la falcata, como bien ha señalado Fernando Quesada, estaba dotada de un destacado valor simbólico, que puede derivar de su propia morfología (la curvatura de su hoja y la empuñadura zoomorfa), de su decoración y de su relación con el ámbito del sacrificio funerario, heredado de los cuchillos afalcatados de la primera Edad del Hierro.


En las necrópolis peninsulares de los ss. VIII?VI a.C. abundan los cuchillos afalcatados, siendo estos las unicas armas en las necropolis de ese periodo; posiblemente distribuidos por el comercio fenicio y griego constituyeron elementos de prestigio; su contexto y sus asociaciones indican a la vez su concepto como útil sacrificial. (resumen de un comentario de Fernando Quesada). http://www.artehistoria.com/tienda/banco/jpg/HIC17898.jpgBronce ibérico antiguo que representa un sacrificio de carnero realizado con un cuchillo afalcatado. Procede de la provincia de Jaén. Museo Arqueológico Nacional. http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/armarito/fig88.jpg


Por consiguiente, la decoración de las falcatas y de otras armas ibéricas responde no sólo a razones estéticas sino también simbólicas. Y es que a lo largo de la Historia los guerreros de todos los pueblos y culturas han valorado la posesión y exhibición de armas ornamentadas, como expresión de riqueza y de estatus. Sin duda, la decoración de las armas rodeaba a su poseedor de un aura de poder y de prestigio. Con todo, los motivos decorativos del armamento no sólo han servido como indicadores de estatus social, sino también como elementos de identificación personal o de grupo y, especialmente, como amuletos protectores.

El complejo programa decorativo con damasquinados en plata, que llega a abarcar toda la superficie de la falcata, estaba formado por variados motivos de raigambre mediterránea. La selección de estos motivos, algunos de ellos zoomorfos (lobos, jabalís, aves, animales fantásticos) e incluso antropomorfos, indica que la decoración no cumplía una función meramente estética, sino que también tenía un contenido simbólico, posiblemente con una triple función: heráldica, protectora y funeraria, como se verá en el apartado siguiente. Así, el ave damasquinada que aparece junto a la punta de la falcata de Almedinilla, no es sólo un motivo de valor ornamental, sino un elemento de carácter apotropaico, heráldico o quizá el atributo o símbolo de una divinidad.


5. EL SIGNIFICADO DE LA FALCATA EN FUNCIÓN DEL CONTEXTO ARQUEOLÓGICO.

La falcata es la pieza más representativa de los ajuares funerarios con armas, lo cual puede deberse a su especial significado, que reflejaría no tanto el carácter del guerrero ibérico, sino el estatus social de la persona enterrada. Esto podría explicar la presencia de falcatas (y de otras armas) en la tumba de la Dama de Baza (Sala 20), en función del alto rango social de la persona enterrada, al margen de su ocupación habitual o de su sexo. Y es que, en ciertos casos muy concretos, es posible que las falcatas fueran fabricadas expresamente sólo para uso funerario como signos de prestigio social y como elementos simbólicos muy relacionados con el mundo funerario.

Por otro lado, es bastante frecuente que las falcatas halladas en los ajuares de las tumbas aparezcan quemadas, dobladas y con el filo mellado intencionadamente a golpes. Este ritual de destrucción, aplicado también a otras armas, puede simbolizar la especial vinculación del guerrero con su armamento y, quizá, una concepción funeraria de inversión ritual que exigía que el difunto incinerado en la pira necesitara objetos igualmente destruidos para poder utilizarlos en el Más Allá.

Finalmente, las falcatas, aunque aparecen casi siempre en los cementerios, podían ser dedicadas a las divinidades, como ocurre con la falcata votiva hallada en el santuario ibérico de El Cigarralejo (Mula, Murcia), lo cual refuerza el significado simbólico y ritual de esta espada.


6. LAS FALCATAS EN LAS IMÁGENES DE LOS ÍBEROS.

Un rasgo llamativo de la Cultura Ibérica es la abundancia de representaciones de armas y de temas relacionados con el ámbito militar en esculturas, exvotos de bronce o en las escenas pintadas en los vasos cerámicos. Escenas que reflejan la forma de vida y la singularidad de los grupos de alto rango que detentaban el y portaban las armas como un signo más de su estatus social.

La falcata es un arma que aparece frecuentemente representada en varios soportes, hasta tal punto que parece adquirir un carácter emblemático. Se encuentra ya representada en manos de los guerreros del conjunto escultórico de Porcuna (Jaén), datado en el siglo V a. C., y seguirá apareciendo hasta finales del siglo I a. C., en los denarios romanos acuñados por Publio Carisio para conmemorar sus victorias.

Entre las manifestaciones escultóricas en las que aparece la falcata hay que señalar el fragmento de un torso de un guerrero procedente de La Alcudia de Elche (Sala 19), perteneciente a un probable monumento tallado en piedra caliza. Este guerrero lleva una falcata, a la que le falta la empuñadura pero presenta las acanaladuras de la hoja grabadas con todo detalle abiertas hacia la guarda.
De cronología posterior, en época ya tardía e incluso romana, son las pocas esculturas con falcata que se conocen en el Bajo Guadalquivir, en un área donde estas espadas son bastante escasas. Así, en el sillar de esquina de un posible monumento funerario hallado en Osuna (Sevilla) y fechado en el siglo II a. C. (Sala 20) aparece, en relieve, un guerrero armado con un gran escudo oval o scutum y una falcata con empuñadura en forma de cabeza de caballo. Es posible que se trate de la representación de una escena de combate real o quizá de un certamen gladiatorio en honor de un difunto de alto rango.

Relieve de Osuna. A diferencia del escudo circular, el escudo de forma oval o scutum es ajeno a la panoplia original de la Península Ibérica. En el sureste peninsular los escudos ovales sólo parecen utilizarse desde fines del siglo III a. C. (Época de Aníbal), y por influencia del ejército cartaginés, que también usaba escudos ovales similares a los celtas. (comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/46.jpg

La falcata aparece además frecuentemente en los exvotos ibéricos de bronce, que representan a guerreros, hallados en varios santuarios ibéricos, como el Collado de los Jardines (Jaén) o La Luz (Murcia) (Salas 19 y 20). También aparece representada en la cerámica con decoración pintada, como en el conocido “vaso de los guerreros” de Archena (Alicante) (Sala 19), donde hay diferentes escenas en las que figuran guerreros combatiendo y cazando (dos actividades muy vinculadas con las aristocracias de la Edad del Hierro). En una de estas escenas aparecen dos infantes armados con falcatas y grandes escudos combatiendo en un duelo.



“vaso de los guerreros” de Archena. http://www.ffil.uam.es/catalogo/madrid/images/trini_2.jpg“vaso de los guerreros” de Archena; dibujo original de  H. Sandars con el desarrollo decorativo del Vaso de los Guerreros. ©M.A.N. Foto J. Blánquez. http://www.ffil.uam.es/catalogo/madrid/images/i_1.jpg




7. EL GUERRERO IBÉRICO Y LAS ARMAS. DEFENSA, PRESTIGIO Y PODER.

La sociedad ibérica estuvo fuertemente jerarquizada. El poder era detentado por una aristocracia de corte guerrero, que controlaba la producción de bienes y el comercio. Entre las actividades que caracterizaban a estos grupos dirigentes se incluían la caza, los banquetes en los que se consumía vino y se narraban las hazañas, la celebración de funerales solemnes en los que se honraba a los difuntos con juegos o combates de carácter ritual, y la guerra. Esto explica, en gran medida, la presencia de figuras humanas armadas o de escenas de combate en los relieves, esculturas y pinturas ibéricas, y las numerosas armas depositadas en los ajuares funerarios. Ahora bien, esto no significa necesariamente que la sociedad ibérica fuera especialmente belicosa o violenta. Para los íberos la posesión de las armas fue sobre todo un signo de poder y de estatus social.

La introducción por los fenicios de la metalurgia del hierro durante los siglos VIII y VII a. C., seguida de su aplicación en la fabricación de armas, originó la aparición de verdaderas panoplias o equipos de armas ofensivas de hierro durante el siglo VI. Estas panoplias no fueron en absoluto estáticas ya que lógicamente variaron con el tiempo a tenor de las transformaciones sociales y del modo de combatir. De este modo, los guerreros que detentaban el poder en la primera época de la Cultura Ibérica se caracterizaban por un liderazgo de fuertes connotaciones aristocráticas y heroicas. Estos aristócratas solían llevar una larga y pesada lanza

Soliferreum procedente de la zona de Tózar - Moclín (Granada). El soliferreum es un arma arrojadiza pesada, diseñada para ser arrojada a corta distancia (hasta 30 metros). Suele medir unos dos metros de largo, y está forjado en una sola pieza de hierro. La junta es pequeña, perforante. La parte central suele estar engrosada para facilitar el agarre(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/28.jpgReproduccion de distintos tipos de soliferreum(también llamado gaesum). http://img206.imageshack.us/img206/1927/soliferreum0dj.jpg


, acompañada a menudo de otra más ligera arrojadiza, y una espada corta.


Espada de frontón de hoja pistiliforme tipo Quesada I. Procede de la sepultura XIX de la necrópolis ibérica de Casa del Monte, en Albacete. Este tipo de espada, de ancha hoja punzante y cortante, está entre las más antiguas de la panoplia ibérica, fechándose entre el s. V a.C. y quizá las primeras décadas del IV a.C., aunque ya en franca decadencia, pues fue sustituido por la falcata. Desde el Sureste su uso se extendió al ámbito de la Meseta(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/06.jpgEspada de frontón de filo paralelo, tipo III, procedente de Almedinilla (Córdoba). De hoja más larga y estilizada que en los tipos anteriores, es quizá el tipo más extendido, con ejemplares tanto en Andalucía como en la Meseta(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/08b.jpgEmpuñadura de una espada de frontón de  tipo III procedente de la necrópolis de Alpanseque (Soria). Se aprecia la lengüeta plana que sirve de base a la empuñadura y el ‘frontón’ que le da nombre, una pieza semicircular normalmente en bronce que se es independiente y se sujeta a la empuñadura de hueso mediante remaches(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/08a.jpg
Espada de antenas atrofiadas de tipo IV (o ‘Alcacer do Sal’). es un tipo común al área ibérica andaluza y a la Meseta Occidental. Sus rasgos más característicos son la empuñadura facetada y pomo con antenas atrofiadas, así como su rica decoración damasquinada en plata. El tipo parece característico del s. IV a.C., llegando a la primera mitad del s. III a.C.(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/12.jpgEspada de antenas atrofiadas de tipo III de Quesada (que engloba los tipos ‘Illora’ y ‘Aguilar de Anguita’ de Encarnación Cabré). Es uno de los primeros tipos indiscutiblemente hispanos de espada de antenas atrofiadas, que parte de modelos norpirenaicos pero de tamaño muy reducido y con peculiaridades notables en la vaina y en la decoración mediante hilos embutidos de cobre y plata.  Típica de avanzado el s. V y primeras décadas del IV a.C. Hay producciones de este tipo tanto en la Meseta Oriental como en Andalucía(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/11.jpg<br/>


Se protegían con escudos circulares decorados con tachones de bronce repujado, cascos, discos-coraza metálicos y grebas o espinilleras de bronce.


Vista frontal de una manilla (o sistema de empuñadura) de un escudo circular ibérico procedente del poblado del Castellet de Bernabé (Valencia). La caetra era un escudo circular típico de las poblaciones hispanas. En el ámbito ibérico solía tener un cuerpo de madera de entre cuarenta y noventa centímetros de diámetro, es decir, un tamaño medio(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/38a.jpgRepresentación de jinete ibérico donde se ve claramente la caetra, ceca de Ikalesken.http://cayograco.wanadooadsl.net/spqr_moneta/imagenes/armas_moneda_ikalesken.jpg"Reproducción de una caetra. http://img347.imageshack.us/img347/9279/caetraiberica3eo.jpg


Después, desde el siglo IV a. C. y hasta las Guerras Púnicas, se impone un armamento más generalizado, extendido a un mayor número de guerreros, fruto tal vez de la imposición de una estructura social menos jerarquizada que se materializa en las tumbas, más numerosas y menos monumentales que en los siglos VI y V a. C., y en una masiva presencia de armas en los ajuares funerarios. Esta panoplia más generalizada estaba formada por la falcata, el soliferreum o lanza de astil y punta de hierro, y un escudo circular de madera con un umbo central de hierro. El armamento defensivo (corazas, cascos, grebas) fue sustituido probablemente por piezas de cuero u otros materiales orgánicos, menos costosas que las armas de la panoplia aristocrática.


El tipo de casco más característico de los iberos parece haber sido una pieza de cuero que cubría cráneo, nuca y lateral de la cabeza, y que podía o no llevar un gran penacho, como en el caso de esta pequeña estatuilla del siglo IV a. C. hallada en la Bastida de Mogente (Valencia)(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/45.jpg Otra imagen del Relieve de Osuna. El guerrero lleva lo que parece un casco de materia orgánica, un tocado protector de nervios o tendones. Porta un scutum o escudo oval y falcata. http://www.historialago.com/leg_iberos_i_osuna_01.jpg>Apreciamos aquí el casco redondo sin visera y terminado en glóbulo de un denario de Belikiom. También hemos de hablar aquí de ciertos peinados usados por los guerreros íberos, pensados para un uso defensivo a manera de casco. El uso del pelo recogido en un moño de gruesas trenzas en la zona de la nuca, aparece en escasas monedas, pero es un hecho arqueológicamente demostrado por los diversos hallazgos efectuados hasta la fecha en pinturas y cerámica. Este peinado estaba pensado para amortiguar los golpes(comentario sacado de http://cayograco.wanadooadsl.net/spqr_moneta/varios/armas_moneda_hispromIII.htm). http://cayograco.wanadooadsl.net/spqr_moneta/imagenes/armas_moneda_belikiom.jpg




Desde el punto de vista social, es probable que estos guerreros formaran una especie de “clientelas” militares, individuos que recibirían de su señor o del dirigente protección e incluso tierras a cambio de apoyo militar, todo ello garantizado por firmes lazos de dependencia social.

A partir de finales del siglo III a. C., cuando Iberia se convierte en campo de batalla entre romanos y cartagineses, y hasta la absorción de la Cultura Ibérica en el mundo romano, se tiende hacia un armamento ofensivo más ligero aunque se seguirán utilizando el soliferreum y la falcata. También aparecen nuevos tipos de armas como los cascos de bronce de tipo Montefortino, con calota hemisférica rematada con un botón o apéndice perforado normalmente para sujetar el penacho de crines

Casco de tipo Montefortino procedente de la necrópolis de Pozo Moro (Albacete). Estos cascos, originarios del área céltica de Italia, se hicieron muy comunes en todo el Mediterráneo Occidental, y producidos masivamente, llegaron a ser usadas incluso por los cartagineses. Cuando aparecen en territorio ibérico no deben considerarse de influencia celta, sino mediterránea. Curiosamente  los iberos solían desprenderse de las carrilleras metálicas, quizá porque les molestaba en combate(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/52.jpg
o las plumas, y los escudos ovales de grandes dimensiones.

Vaso de los guerreros, Lliria(Valencia). http://contestania.com/images/ceramica/liriaceramicavasoguerreros.jpg

Representación completa del Vaso de los guerreros, Lliria(Valencia). Guerreros a pie y jinejes armados con falcata, scutum, lanzas y lo que parecen coletos o corazas de escamas y cascos de materia orgánica. http://contestania.com/images/ceramica/liriaceramica4.jpg

VISITAS RECOMENDADAS:
Entre varios museos en los que hay falcatas podemos destacar los siguientes:
MUSEO ARQUEOLÓGICO PROVINCIAL DE ALICANTE (MARQ)
Plza. Gómez Ulla s/n, Alicante
www.marq-museo-arqueologico-com
MUSEO ARQUEOLÓGICO DE CÓRDOBA
Plaza de Jerónimo Páez, 7.
Córdoba
MUSEO MONOGRÁFICO DE ARTE IBÉRICO DE EL CIGARRALEJO
C/ del Marqués, 1
Mula, Murcia
www.mulavirtual.net/fotos/Cigarralejo/Cigarralejo.htm, encontraréis imágenes del museo como armamento, ajuares, esculturas, cerámica, etc. MUY RECOMENDABLE


BIBLIOGRAFÍA:
Aranegui, C. y De Hoz, J. (1992): “Una falcata decorada con inscripción ibérica. Juegos gladiatorios y venationes”, en Homenaje a Enrique Pla Ballester, Trabajos Varios del SIP 89, 319-344.
Cuadrado Díaz, E. (1989): La panoplia ibérica de “El Cigarralejo” (Mula, Murcia). Documentos. Serie Arqueología. Murcia.
Nieto, G. y Escalera, A. (1970): “Estudio y tratamiento de una falcata de Almedinilla”, Informes y trabajos del Instituto de Restauración y Conservación, 10.

Quesada Sanz, F. (1990a): “En torno al origen y procedencia de la falcata ibérica”. Archivo Español de Arqueología, 63, 63-95.
Quesada Sanz, F. (1990b): “Falcatas ibéricas con damasquinados en plata”. Homenaje a D. Emeterio Cuadrado, Verdolay, 2, 45-59.
Quesada Sanz, F. (1992a): Arma y símbolo: la falcata ibérica. Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante.
Quesada Sanz, F. (1992b): “Notas sobre el armamento ibérico de Almedinilla”, Anales de Arqueología Cordobesa, 3, 113-136.
Quesada Sanz, F. (1995): “Las armas en la sociedad ibérica: diez preguntas fundamentales”. El mundo ibérico: una nueva imagen en los albores del año 2000. Catálogo de la Exposición. Toledo, pp. 159-169.
Quesada Sanz, F. (1997a): “Algo más que un tipo de espada: la falcata ibérica”. Catálogo de la Exposición: La guerra en la Antigüedad. Madrid, pp.196-205.
Quesada Sanz, F. (1997b): El armamento ibérico. Estudio tipológico, geográfico, funcional, social y simbólico de las armas en la Cultura Ibérica (siglos VI-I a.C.). 2 vols. Monographies Instrumentum, 3. Ed. Monique Mergoil, Montagnac, 1997.
Quesada Sanz, F. (1998): “Armas para los muertos”. Los íberos, príncipes de Occidente Catálogo de la Exposición. Barcelona, pp. 125-31.
Quesada Sanz, F. (1999): “La falcata ibérica”, La Aventura de la Historia, 3, Enero 1999, 82-83.
http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/default.htm

Ya fuera el ámbito abordado por el documento de Mar Gabaldón pongo a continuación algunas imágenes con comentario sobre más armamento utilizado en el mundo ibérico:

Espadas de hoja larga, estrecha y recta, énfasis hacia la función punzante, aunque la tajante no se pierde del todo

Empuñaduras de dos espadas antiguas(Edad del Hierro I). Una procede de una tumba tartésica de El Palmarón (Huelva), la otra de una tumba del Ibérico Antiguo en La Solivella (Castellón). Se trata de armas similares, con hoja  recta, estrecha y larga, con empuñadura de lengüeta plana (que iría cubierta por cachas de hueso) rematada en botón terminal, y guarda corta. La pieza de Huelva se data entre el 600-550 a.C., y la de la Solivella puede pertenecer al s. VI a.C..(comentario de Fernando Quesada).  http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/05.jpgReproducción de una espada antigua de la Edad del Hierro I. Con la extensión del uso de la metalurgia del hierro en Iberia, hacia los ss. VII-VI a.C., los artesanos tartésicos y los del área levantina trataron de imitar la vieja tradición de espadas broncíneas largas de hoja recta y punta aguda del Bronce Final pero en hierro forjado, primero copiando exactamente los modelos de bronce (espada de Cástulo) y luego ensayando otros derivados (Palmarón en Huelva, Can Canyis en Tarragona, La Solivella en Castellón). Al mismo tiempo, en la zona nororiental aparecen espadas de hoja larga y recta y empuñadura de antenas. a fines del s. V a.C. las espadas largas y rectas desaparecen por completo.(comentario de Fernando Quesada). http://img227.imageshack.us/img227/497/espadaibericahierroi7ve.jpg





Puñales

Puñal ibérico de frontón (tipo Quesada IB) procedente de Andalucía. Se trata de una pieza caracterizada por su lengüeta plana bifurcada en la zona del pomo, donde se remacharía la característica pieza semicircular en forma de frontón que da su nombre al tipo. Existen diversas variantes de este tipo de puñal; la mayoría de ellas proceden de contextos antiguos de Andalucía, fechables en su mayoría en el siglo V a. C. O muy a principios del IV.(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/20.jpgPuñal ibérico de ‘antenas atrofiadas’ (tipo Quesada IIA1). Caracterizado por una hoja triangular muy ancha casi inservible para el combate, este tipo de puñales a menudo ricamente decorados, es más un objeto de prestigio que un arma; producción ibérica típica del siglo IV a. C.(comentario de Fernando Quesada) http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/21.jpgPuñal híbrido entre el de frontón y el dobleglobular (Quesada tipo IV). Dentro de la tradición peninsular, caracterizada por el empleo de armas muy cortas y por el gusto por la hibridación, este tipo presenta un pomo en forma de frontón pero el ensanchamiento central de la empuñadura, en lugar de una arista es discoidal, prefigurando el tipo dobleglobular ibérico tardío. Es un modelo característicamente meseteño tanto en la zona occidental como en la oriental, fechándose entre finales del siglo IV y mediados del II a. C..(comentario de Fernando Quesada)http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/23.jpgPuñales dobleglobulares procedentes de la necrópolis de Carratiermes (Soria). Con su característica empuñadura, es el puñal por excelencia de los yacimientos celtibéricos a partir del siglo III a. C. y hasta el final de la conquista romana, por ejemplo en Numancia. Recientemente se han dado a conocer algunos ejemplares aislados en territorio ibérico, concretamente en el interior de la provincia de Valencia y también en Cataluña(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/25.jpg


Cuchillo de grandes dimensiones
Gran cuchillo de un filo -quizá sacrificial- procedente de una posible cueva-santuario del Montgó en Denia (Alicante). Museo Arqueológico Nacional. Utensilio de tamaño mucho mayor, próximo al de una espada corta, pero de un sólo filo y empuñadura simple de mango cilíndrico. Se trata de un tipo poco estudiado. Aparece tanto en Levante  como en la zona de la Meseta Oriental, aprox. fechada en el siglo V a.C. Estos grandes cuchillos, a caballo entre los afalcatados y la falcata, habrían surgido en las fases formativas de las culturas de la Segunda Edad del Hierro, en superficial paralelismo con la falcata, con la que comparten una apariencia similar, aunque les separa el tamaño, detalles del perfil de la hoja y sobre todo la empuñadura(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/armarito/fig87.jpg

Espadas de tipo La Tène

Las espadas galas de los tipos de La Tène (con vaina metálica y suspensión mediante cinturón) son muy escasas en la Península Ibérica, y su aparición se limita casi exclusivamente al área catalana. Los ejemplares de la foto forman parte de un conjunto muy grande de espadas tardías de La Tène (siglo II - I a. C.) Halladas en Ampurias (Gerona). En Cataluña se encuentran espadas de tipo galo desde el siglo IV a. C.(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/15.jpgEspada de La Téne I (siglo IV a. C.) Procedente de Gormaz (Soria). Se trata de una pieza importada del mundo galo (con decoración incisa de dragones en la vaina metálica), pero modificada en territorio celtibérico sustituyendo el sistema de suspensión galo (un pequeño ‘puente’ para suspensión desde un cinturón) por el sistema mediterráneo de grandes anillas (para un tahalí o correa cruzada sobre el pecho y suspendida del hombro). Estas modificaciones también se dan ocasionalmente en el ámbito ibérico, como en El Cigarralejo(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/16.jpgEspada procedete de la necrópolis celtibérica de El Atance. Se trata de una versión local de las espadas de tipo de La Tène, en la que la vaina metálica ha desaparecido, sustituida por otra de material orgánico con o sin armazón metálico. Estas versiones locales de las espadas de La Tène son bastante frecuentes en la Meseta desde el siglo III a. C., pero muy raras en el ámbito ibérico, salvo Cataluña(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/17.jpg


Jabalinas
Puntas de jabalina procedentes de Priego (Córdoba), de Baja época ibérica (siglos II - I a. C.). Las jabalinas, al contrario que la lanza, están diseñadas específicamente como armas arrojadizas, a distancias superiores a los 20 - 25 metros. No requieren regatón. Son menos frecuentes que las lanzas, tanto en el ámbito ibérico que en el celtibérico(comentario de Fernando Quesada). http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/tipolog/31.jpg

Hacha bipennis
Denario de Arsaos. En todas las acuñaciones de este taller aparece la doble hacha empuñada por la mano derecha del jinete. Etnia del norte sin determinar, tal vez vascona o berona. Parece relacionada esta ceca Arsaos con cecas beronas que muestran el hacha bipennis. Una emisión de Teitiakos aparece con bipennis; también una moneda de la ceca Uarakos muestra este arma. El tamaño total del bipennis no debía superar los 30 o 40 centimetros. Aunque no hay rastro de este hacha en el registro arqueológico, se sabe por las fuentes clásicas y estas cecas que era un arma común a los pueblos del norte peninsular, incluyendo la zona de Navarra. http://cayograco.wanadooadsl.net/spqr_moneta/imagenes/armas_moneda_arsaos7b_bipennis.jpg

Lugar de donde se han extraido la mayoría de las imágenes:
TIPOS DE ARMAS DE LA EDAD DEL HIERRO EN LA PENÍNSULA IBÉRICA, Fernando Quesada Sanz http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/index.htm
Otros lugares donde de donde se han tomado imágenes son:

MUSEO MONOGRÁFICO DE ARTE IBÉRICO DE EL CIGARRALEJO www.mulavirtual.net/fotos/Cigarralejo/Cigarralejo.htm

LOS GUERREROS IBEROS, por José I. Lago http://www.historialago.com/leg_iber_01025_guerreros_01.htm

Armas en la moneda hispano-romana, III PARTE http://cayograco.wanadooadsl.net/spqr_moneta/varios/armas_moneda_hispromIII.htm


TRAS LAS HUELLAS DE DOS RECIPIENTES IBÉRICOS: EL VASO DE LOS GUERREROS DE ARCHENA Y EL VASO CAZURRO
Trinidad Tortosa Rocamora http://www.ffil.uam.es/catalogo/madrid/trini.htm

Cerámica ibérica http://contestania.com/Ceramica%20iberica.htm

http://www.artehistoria.com/tienda/banco/cuadros/17898.htm

Para saber más sobre armas ibéricas en internet:

ARMAS Y RITOS EN LA IBERIA PRERROMANA, Fernando Quesada Sanz http://www.ffil.uam.es/equus/warmas/default.htm


LOS GUERREROS IBEROS, por José I. Lago http://www.historialago.com/leg_iber_01025_guerreros_01.htm

Armas en la moneda hispano-romana, III PARTE http://cayograco.wanadooadsl.net/spqr_moneta/varios/armas_moneda_hispromIII.htm


Celtiberia.net - ¿De filo o de punta?. La Antigüedad hispana.

Celtiberia.net - La cuestión del gladius hispaniensis.

Estudio del armamento prerromano en la Península
Ibérica a través de las fuentes y de las representaciones
plásticas.

Título original:

LA FALCATA DE ALMEDINILLA (CÓRDOBA) LA EDAD DEL HIERRO

http://www.man.es/archivos/actividades/pm_anteriores/piezadelmes_abril2003.pdf

Más informacióen en: http://www.man.es


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Comentarios


#1 aladelta

domingo, 07 de noviembre de 2004 a las 19:27

En sintonía con KABAR, que sabe lo que dice, incluyo en Celtiberia este articulo copiado Íntegramente de un documento editado por el Museo Arqueológico Nacional. Esta es la dirección del documento original:

http://www.man.es/archivos/actividades/pm_anteriores/piezadelmes_abril2003.pdf


#2 aladelta

domingo, 07 de noviembre de 2004 a las 19:40

En sintonía con KABAR, que sabe lo que dice, incluyo en Celtiberia este articulo copiado Íntegramente de un documento editado por el Museo Arqueológico Nacional. Esta es la dirección del documento original:

http://www.man.es/archivos/actividades/pm_anteriores/piezadelmes_abril2003.pdf


#3 Valeska

lunes, 06 de diciembre de 2004 a las 21:51

nada más que gracias era justo lo que necesitaba!!


#4 Marar

lunes, 31 de diciembre de 2007 a las 22:39

Como sois unos jóvenes muy trabajadores, seguro que podéis ayudarme. Necesito fibujo completo de la escena ilustrada en la vasija de llíria que os adjunto. Sobre todo me interesa lo que hay a la derecha, junto al corazón...

Seguid el próximo 2008 como siempre.


#5 Marar

lunes, 31 de diciembre de 2007 a las 22:44

http://es.geocities.com/culturaarcaica/21vl.gif (creía que saldría la url del dibujo que necesito completo, como no fue asós, ahor lo ecplicito)



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