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El mítico Zebro y su relación toponímica con la Villa de Cebreros

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Autor: Equiferum
domingo, 06 de julio de 2008
Sección: Toponimia
Información publicada por: Equiferum
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Un modesto trabajo sobre paleozoología y toponimia

 

 

Cuando era niño me contó mi padre el origen del nombre de Cebreros como a él se lo contaron.

-“Un rey de Castilla que iba de cacería encontró un Cebra y la mató, de ahí el nombre de este pueblo”.

Incluso a  tan corta edad y dada mi afición a la zoología no pude dejar de expresar mi extrañeza ante tan improbables hechos, ya que nunca en tiempos históricos ni prehistóricos camparon las Cebras por Europa, al menos tal como conocemos hoy en día.

Me resultaba un tanto chocante ver representada una Cebra africana en el escudo de esta villa abulense de la que es originaria mi familia.

 

Con el tiempo seguí escuchando y leyendo todo tipo de teorías y leyendas apócrifas en relación con el origen del nombre de Cebreros.

Fue al leer un artículo de Carlos Nores titulado “Del cebro ibérico a la cebra africana”, publicado en el nº 2 (Noviembre de 1996) de la revista BIOLÓGICA, cuando volvió a despertarse en mi interior el interés por aquel mítico animal que habitó alguna vez los pagos cebrereños. Aquella Cebra fuera de lugar volvía a galopar por mi mente.

En el citado artículo se hace mención al Zebro (Equus hydruntinus), cuya presencia en la Península Ibérica está documentada  desde el siglo XII, encontrándose un derivado de dicha palabra en un texto del siglo X. Aparece con profusión  en las crónicas de caza, ”Montería de Alfonso XI”, escrito en la primera mitad del siglo XIV, en  “Relación de Chinchilla”, de 1576,(donde se hace referencia a la presencia en estado salvaje de esta especie en el término de dicha villa),  y en textos valencianos del siglo XV, desapareciendo de las crónicas de caza entre finales del siglo XV y principios del siglo XVI. Volviendo ha aparecer en referencias aisladas con posterioridad, concretamente en 1682, en un texto en el que se hace mención  a un “jumento Cebro” domesticado en el provincia de Badajoz, lo cual indicaría una extinción parcial o al menos una grave rarefacción como rápido tránsito hacia la extinción total.

 

La  dilatada presencia del Zebro en la península nos ha legado desde representaciones de arte rupestre hasta un buen número de topónimos relacionados con su nombre,  con los territorios querenciosos para este animal o con sus cazadores, y Cebreros es un nítido ejemplo, conocido también como Ezebreros tras la Reconquista cristiana, y si ninguna nueva fuente histórica o arqueológica dice lo contrario, el topónimo de Cebreros debe tener con casi total seguridad  como origen al Zebro, y su acepción actual deriva de lugar donde habitan los Zebros o asentamiento de cazadores de Zebros, no entrando en colisión con la teoría del término latino Equiferum, traducido como equino salvaje, y siendo este término latino perfectamente aplicable a la presencia de nuestro Zebro en nuestro país, pues ya los romanos debieron verlo huir ante el paso de sus legiones.

Puede incluso deducirse que el término Equiferum dio lugar a las distintas acepciones del término Zebro, partiendo del latín y derivando en los términos Encebro, Zebro, Encebra y Cebra de las lenguas y dialectos romances ibéricos.

 

Los topónimos relacionados con el Zebro son abundantes por toda la geografía Ibérica, contándose más de cien. Pudiéndose reconstruir su distribución geográfica a partir de dichos topónimos, que se extienden desde Galicia,  Asturias   y Norte de Portugal, hasta el Algarve Portugués, Castilla-León, Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía, Murcia, Aragón y El Levante Mediterráneo .

Algunos topónimos más importantes son Piedrafita do Cebreiro ( Lugo),Auga dos Cebros (Pontevedra), Vegacebrón (Asturias), Zebreira, Zebros, Monte dos Zebros (Beira Baixa), Vale da Zebra (Ribadetejo), Ribeira de Zebro (Moura), por el Este hasta Teruel en Valdencebro, el Abrigo de los Encebros (Alacón) ,Centro Peninsular , Cebreros (Avila), Acebrón (Cuenca) y por el Sureste hasta Albacete, Alicante y Murcia , Los Encebros (Chinchilla), Encebras (Alicante), y Las Encebras (Murcia).

 

 

Las crónicas medievales describen al Zebro como un équido parecido al asno o burro doméstico, pero de mayor alzada, más fuerte o robusto, muy veloz en la carrera y de carácter temperamental y huidizo.

Las diversas descripciones nos indican que su pelaje era de un color general gris ceniza  (de pelo de rata), presentando una banda dorsal oscura o casi negra desde la cruz hasta la cola, así mismo desde la cruz se extendían dos líneas del mismo color oscuro por los homóplatos hasta el brazuelo, denominadas estas líneas como “Cruz de San Andrés” característica típica de los asnos asiáticos y africanos domésticos y salvajes, pero también de otras especies de équidos salvajes como el Onagro, el Hemión y el Caballo de Przewalski. Así mismo tenían el morro de color oscuro y presentaban rayas cebradas en el tercio inferior de las extremidades

En la relación de Chinchilla,  se hace una breve descripción:

 

…”a manera de yeguas cenizosas, de color de pelo de rata, un poco mochinas, que relinchaban como yeguas y corrían más que el mejor caballo y las nombran encebras” (Torres Fontes y Molina y Molina, 1980).

 

Era muy apreciado su cuero y su carne, pues decían que era tonificante y muy proteica, y que se comía “para quitar pereza”. (Arte Cisoria. E. de Villena. Corominas y Pascual 1984).

Así mismo se citan en los textos de los fueros medievales los métodos de caza de este animal, el aprovechamiento que se le daba y su presencia o ausencia en las jurisdicciones, datándose un considerable declive en cuanto a su número y distribución a partir del siglo XIII

 

El Zebro habitó en el Sur de Europa y Oeste de Asia desde el período Villafranquiense hasta el último período prehistórico, al final de la última glaciación (8000 adC), sobreviviendo en el solar Ibérico desde entonces  hasta el siglo XVI o XVII , habitando las llanuras y estepas de zonas montañosas del Centro, Sur y Sureste de la Península.

Entre 1980 y 1990 se descubrieron en la Península Ibérica restos subfósiles de época histórica pertenecientes al Zebro (Equus hydruntinus) tanto anteriores como posteriores a la introducción del asno o burro doméstico desde oriente por los Fenicios, y del asno o burro doméstico africano por los Romanos , por lo que queda claro que no puede ser atribuida su presencia  como asno asilvestrado o salvaje descendiente de ejemplares domésticos, como han propuesto algunos historiadores, pues sus cascos ya hoyabanla península Ibérica antes de la llegada de sus primos asiáticos y africanos.

Fueron las llanuras y estepas del Sureste Español el último refugio de una especie que se vio abocada a la extinción por los inexorables cambios  medioambientales y por la presión humana.

Lo que nos dejó en herencia fue su nombre, dado por los exploradores portugueses a lo équidos salvajes que hallaron en el Sur y Este de África al doblar el cabo de Buena Esperanza en sus viajes comerciales, y que bautizaron como Zebras en referencia al animal que habitaba España y Portugal y que ellos conocían.

Muestra de la autoría del nombre dado a las Cebras por los portugueses es el texto de las crónicas de Alfonso X “El Sabio” y en la que se dice lo siguiente:

 

“…Y estando el Rey Don Alfonso en Sevilla y todas las gentes con él en este cumplimiento que hacían por su padre, vinieron a él mensajeros del Rey de Egipto, que decían Alvandexaver. Y trajeron presentes a este Rey Don Alfonso de muchos paños preciados y de muchas naturas, y muchas joyas y muy nobles y mucho extrañas.Y otrosí trajeron un marfil y una animalia que decían azorafa, y una asna, que era buiada, que tenía la una banda blanca y otra prieta, y trajéronle otras bestias y  animalias de muchas maneras….”

 

De lo que se deduce que esta “asna buiada” o asna barreada o listada no era otra cosa que una Cebra africana traída como regalo desde África y que era completamente desconocida en España y Portugal hasta que los navegantes portugueses las encontraron a millares en sus viajes de circunnavegación del continente africano.

Por lo tanto era materialmente imposible dar caza en el término municipal de Cebreros a ninguna Cebra africana, y sí a algún Zebro, Cebra,  Encebro o Encebra.

 

En el Diccionario de la Lengua Francesa, le Petit Robert dice de la Cebra:

 

Zébre- 1610 , port. Zebbra (XIIe.), d´o. i.; á l´origine nom d´un équide sauvage de la péninsule ibérique, applié ensuite á l´animal d´Afrique.

Traducción: Nombre original de un équido salvaje de la Península Ibérica, dado con posterioridad a un animal africano.

 

En el Nuevo Zingarelli, ed. Zingarelli, 1986, dice:

Zebra – voce ibérica col sign “di onagro” (d´origine incierta) passata `poi, per tramite port., nel Congo, a designare l´animale esotico.

Traducción: Zebra – voz ibérica con el significado de Onagro (de origen incierto) pasada por el portugués al Congo para designar un animal exótico.

 

De todo lo anterior se puede extraer que eran animales  abundantes en la península ibérica, que habitaban las llanuras y estepas de montaña, y que entraron en clara competencia con el ganado una vez se extendieron los pastos, no pudiéndose adaptar con éxito a las  zonas de montaña y siendo menguados sus efectivos por la caza y por la presión agrícola y ganadera.

Dado lo arisco de su carácter no se domesticó con profusión, si bien citas antiguas hablan de intentos de domesticación por parte de los pobladores Íberos del Este peninsular, quienes cesaron en estos intentos ante la introducción del asno doméstico asiático  por parte de los comerciantes fenicios en el siglo VIII adC.

Encontramos datos de estas eventuales domesticaciones en “El Romance del Rey Marsín”, de 1500, en el que se describen los siguientes hechos:

 

 fuyendo va el  rey Marsín , caballero en una cebra, no por mengua de rocín”.

 

 De lo que se deduce que tal era la necesidad de salir huyendo del rey valenciano, que prescindió de sus mejores caballos y montó una Cebra o Cebro que tenía domesticado en virtud de su mayor velocidad y resistencia.

Este uso doméstico del Zebro encuentra su paralelismo en su pariente próximo, el Onagro o Hemión asiático (Equus hemionus onager), el cual fue uncido a los primeros carros en Mesopotamia ante la ausencia del Caballo doméstico, siendo desplazado por éste último cuando el conocimiento del Caballo y su doma llegó probablemente de desde la península Ibérica hasta Asia a través del arco mediterráneo, en sentido contrario al del uso de la rueda.

Recientes estudio filogenéticos han desvelado una estrecha relación genética entre el Zebro y el Hemión u Onagro asiático, siendo ambas especies representantes de la rama evolutiva de los semicaballos o semiasnos, intermedia entre unos y otros.

 

La herencia que hemos recibido de este mítico animal no se ha  limitado a unos pocos huesos o a unas referencias bibliográficas, si no que su nombre perdura en otro animal como la Cebra con el que está emparentado en mayor o menor medida,  en apellidos como Cebreros y Cebrián, así como en los nombres de lugares y ciudades.

 

Si alguna vez, algún excursionista que pasee por Rasueros, Llano las Navas, Serores, Las Herrerías o las Corveras, se encuentra de manera casual con un equino de capa gris ceniza  que sale huyendo de su presencia de manera veloz y emitiendo unos relinchos de alarma, no vaya  a confundirlo con una Cebra……..puede que se trate del último Zebro.

 

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Comentarios


#1 Servan

domingo, 06 de julio de 2008 a las 02:32

 No es un modesto trabajo.     Es muy interesante, no conocía este animal.

Qué pena como se extinguen. Pronto desaparecerán las ballenas. En las últimas décadas hemos exterminado el 30% de la biósfera animal.

Hoy puede uno navegar semanas los mares chilenos sin avistar una ballena.

Los nipones exterminarán 1500 ballenas este año.


#2 A.M.Canto

domingo, 06 de julio de 2008 a las 08:26

Felicidades, Equiferum, un buen artículo, y trabajado. Le aporto dos menciones del siglo XIII relativas al término enzebro, que es lo mismo, el asno montés:

[C] Todo aquel / que fuerça fiziere al venador que de començamjento ffuere venar, asy como es dicho, peche por el enzebro diez mencales; & por el çieruo, çinco; & por el puerco, çinco. * E, sobresto, peche X morauedis por la fuerça que fiziere, sy el venador prouar pudiere. (Fuero de Úbeda (1251 - 1285), el párrafo aquí, aparece en otros fueros próximos, como el de Baeza).

"E dize Jerónimo e maestre Pedro que le llaman en el ebraico fara, e fara quier dezir tanto en el nuestro latín como onager; e onager dezimos nós /2/ que es en la nuestra lengua por asno montés o por enzebro". (Alfonso X, General Estoria. Primera parte, c. 1275, aquí).

Fara, pues, podría ser considerado también como pista en la búsqueda toponímica. Los topónimos relativos en Portugal son aún más abundantes que en España, sobre todo en la zona próxima a Lisboa. En mi opinión, los zebros están relacionados con su antiquísima raza "Sorraia", una de cuyas dos variedades es también de pelo de rata. Saludos.


#3 Onnega

domingo, 06 de julio de 2008 a las 12:02

Enhorabuena por tu trabajo, tan interesante y documentado.

En otra ocasión habíamos discutido qué animal se designaba originalmente con el nombre cebro, yo creo que ciervos y venados, en vista de que por ejemplo en uno de los lugares que mencionas, Auga dos Cebros (Oia, Pontevedra), hay unos grabados de ciervos, y también en Laxe dos Cebros (Cotobade, Pontevedra), que toma su nombre de una piedra con petroglifos de ciervos. Aquí por lo tanto estos topónimos no estarían motivados por los onagros.

Los académicos de 1729 ya sugerían que cebra provenía de cerva:
-Diccionario de Autoridades
Cebra (también cebro, encebra, encebro): “animál espécie de caballo pero más enxúto y cencéño. Se domestica con mucha dificultad, y sirve para los usos de cargar y montar. Es veloz en la carréra, y por mucho que le trabajen se fatiga mui poco. Puede derivarse del nombre Cierva, porque imita mucho su velocidad..."

Un ejemplo medieval donde se identifican cebros y venados:
51. De aquel que casa fiziere de ezebras.
(a) Si alguno fiziere casa pora prender uenados e otro en aquella casa uenado prendiere, dé la meatat al sennor d''aquella casa e la otra que finca sea del caçador (CORDE, año 1296).

Saludos


#4 etpoursimouve

domingo, 06 de julio de 2008 a las 18:54

Excelente artículo!, le felicito por este agradable rato de fina y cuidada amalgama de documentación. 

Saludos desde la France! 


#5 jugimo

lunes, 07 de julio de 2008 a las 09:30

Enhorabuena Equiferum, hoy he aprendido algo que no sabía respecto al topónimo de la finca de unos amigos de Logrosán, provincia de Cáceres.

Un saludo.


#6 MENTERCOSA

lunes, 07 de julio de 2008 a las 09:46

Buen árticulo Equiferum. Interesante y entretenido. Además con buena dosis de arte.
Enhorabuena.


#7 saulus

lunes, 07 de julio de 2008 a las 11:19

Bien seguido el hilo. Sólo falta que llegue al ovillo que interesa(cebro=ciervo?. Puede ser...puede ser).

En Villminaya, provincia de Toledo, 6 km al norte de Orgaz, hay un cerro llamado de "Valdecebras" (SigPac x426570.26 Y4397247.96). No se me habia ocurrido hasta ahora que pudiera referirse a este asunto.En realidad, siempre he pensado que sería una transformación jocosa de "Valdecabras". Saludos


#8 Equiferum

lunes, 07 de julio de 2008 a las 13:25

Vaya, me siento abrumado por la buena acogida de este mi primer artículo.

Gracias por las aportaciones toponímicas, seguro que aparecerán más.

Reciban un vacacional saludo desde esta antigua tierra Vetona que es Ávila.

P.D. Sería interesante investigar los hallazgos óseos de equinos en los castros vetones por si este pueblo hubiese dado caza a los Cebros por hallarse en sus dominios.


#9 sansueña

lunes, 07 de julio de 2008 a las 23:13

Muy interesante.

¡Cuando me tiró la burra gris de mi abuelo, no se si fué por desobedecer las instrucciones de éste, o por que dicho animalito era "una descenciente encebrada"! (pero que divertido)

¡Si mi madre hubiera podido leer este artículo! ...

Gracias.

Nota aparte: Uno de los caminos que llegan hasta Honrrubia -CU- (tengo que revisar la Cartografía antigua), se denomina el Camino de las Encebradas; creo que ya comentamos este asunto en otro artículo, revisaló. Saludos


#10 saulus

martes, 08 de julio de 2008 a las 11:57

(…)Si releemos la historia, cuando Pedro II de Aragón en el año 1210 regula la caza mayor en los terrenos conquistados del Rincón de Ademuz, describe la existencia de venados, corzos, cabras monteses y encebros, confirmando la existencia de grandes bosques y pastizales, que casi desaparecen totalmente con las rotulaciones del siglo XIX, a excepción de los de la Puebla de San Miguel (…)

Reservas de caza

boards4.melodysoft.com/app?ID=arroyocerezo1&msg=103&DOC=41 - 15k -

 


#11 elel.lina

martes, 08 de julio de 2008 a las 13:05

sansueña ¿te refieres a este artículo?

La Encebra ¿un misterioso animal extinguido? http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=640 Uno completa al otro, amnbos artículos interesantes.

#12 elel.lina

martes, 08 de julio de 2008 a las 13:06

mmmmmmm que desastre soy escribiendo, va el enlace de nuevo y la repetición de que ambos (este y el otro) son interesantes.

http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=640

 

 


#13 xabres

martes, 08 de julio de 2008 a las 16:59

Estupendo artículo, y bien trabajado. Reconforta encontrar cosas interesantes y que aportan conocimientos nuevos, por lo menos a mí.
 Lástima que no recuerde más de dos o tres versos, de algo que oí recitar cuando era niño, por la zona de la "raia" Sanabresa a mi abuela, y que parece formaba parte, eso creo, de una especie de responso, y que decia, lo que recuerdo:
     En aquel monte de acebros
     Tres acebritas ví
     Diciendose unas a otras
     Jesú, Jesús, Jesús.
 Por lo que veis la palabra acebrita estaba allí, y yo nunca la pude relacionar con nada. Ahora parece que toma significado.

 Gracias Equiferum


#14 Pedrarias de Almesto

martes, 08 de julio de 2008 a las 17:12

Equiferum: D. Manuel Terrón Albarrán (Badajoz) sabe muchísimo de los encebros u onagros. Tengo un libro que apareció a raíz del Congreso Internacional de la Caza en Cáceres, que se celebró en el año 87, y en él susodicho erudito aporta muchísimos datos sobre la presencia y caza del encebro en la Península. Muy bonito el tema y enhorabuena por sacarlo a la palestra.


#15 Pedrarias de Almesto

mircoles, 09 de julio de 2008 a las 09:36

Listados. Biblioteca Diputación de Cáceres
TERRON ALBARRAN, Manuel. Los asnos salvajes, cebros o encebros en la España Medieval y Extremadura: aspectos histórico-geográficos y caza / Manuel Terrón ...
ab.dip-caceres.org/listados/T.htm


#16 josemartR

mircoles, 09 de julio de 2008 a las 16:38

Libro de las Monterías de Alfonso XI

Reeditado en 1582.

Libro monterías


#17 saulus

jueves, 10 de julio de 2008 a las 10:57

Espero no resultar aburrido. Para leer (cortito y curioso. Como una lectura de verano)

Tierras nombradas, tierras queridas:

el paisaje, base de la convivencia y archivo de la historia

Pascual Riesco Chueca

Universidad de Sevilla

Primeras Jornadas Transfronterizas de Educación Ambiental

Fariza, Zamora, 2007

 

 

(...)La toponimia, hilo de Ariadna para la interpretación del territorio

 

La terca y minuciosa labor de los campesinos y pastores, durante siglos, se resume en un corpus de prácticas y conocimientos, en gran parte perdido por la irrupción de saberes deslocalizados que se originan en las mallas de la ciencia y tecnología trasnacional. Una fracción de aquel corpus la componen los restos de la tradición, el legado etnográfico. Otra parte, no menos ruinosa, es el mapa de nombres que, sobrepuesto al territorio, espiritualiza los terrones y asperezas del suelo con sus fonemas heredados. El conjunto de nombres geográficos de un término municipal, su microtoponimia total, puede leerse como un texto que representa una teoría del lugar, contada desde la vida y el trabajo de sus pobladores(...)

(...)Por otra parte, un nombre de lugar puede evocar la presencia de especies extintas. En Cibanal de Sayago, por ejemplo, una Ritacorcera nos recuerda la abundancia, quizás hasta el s. XIX, de corzos. Valdecebras en La Hiniesta remite al extinto équido la ecebra, cebra o encebra, tipo de asno salvaje(...)

 

http://www.fariza.es/tablon/municipal/jornadas/textos/toponimia.doc


#18 elel.lina

jueves, 10 de julio de 2008 a las 11:01

#17 saulus

Pero si son 7 hojita de nada!!! ;-), quiero decir que no resulta pesado, muy interesante: Felicidades.



Hay 18 comentarios.
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