![]()
| El monje es un hombre. Pero no es un hombre vulgar. Es un hombre consagrado. Es un hombre dedicado en cuerpo y alma a su vida monacal. Pero es un hombre, y por eso a menudo se deja arrastrar por las tentaciones. Amparado en la obscuridad de la noche escapa sigiloso de su monasterio, y trepando por las abruptas laderas de las montañas llega puntual al Aquelarre. Tendido entre los enebros, observa danzar a las brujas ululando y jadeando. Y observando ese expectáculo grotesto, cierra los ojos y sueña.
Y el monje, sollozando, regresa a su húmeda celda en la abadía. Tumbado en el lecho se maldice cien veces y se odia. Con los ojos irritados acude a maitines y nadie le pregunta. Y cuando los demás monjes se vuelven a dormir, él se queda orando, intentando encontrar su equilibrio espiritual; intentando encontrarse culpable de sus pensamientos; Pero no se siente culpable de querer amar. Se siente culpable de su cobardía. Pero se autoconvence de que fuera del monasterio, su vida no iba a ser como el deseara que fuese. Al fin y al cabo... el monje es un hombre. |
La Abadía * La Biblioteca * La Huerta * El Scriptorium * El Refectório *El Claustro * Monasterio de Sto.Domingo de Silos *